¿EN BUSQUEDA?

“Hay tres tipos de devoción: el método en el que, como un pájaro que se precipita sobre el fruto maduro del árbol, el devoto es demasiado impaciente y por la misma impaciencia que exhibe, pierde el fruto que cae de su mano. Otro método es similar a un mono que coge una fruta y luego elige otra y tira de ella, dando paso a la inestabilidad, ya que es incapaz de decidir qué fruta quiere. Así también, el devoto de este tipo vacila y cambia el objetivo demasiado a menudo y por lo tanto pierde todas las posibilidades de éxito. El tercero e ideal es el método en el que, como la hormiga, que marcha lenta pero constantemente hacia la dulzura, el devoto también se mueve directamente, con atención indivisa hacia el Señor y gana Su Gracia”.            Sai Baba

 

Desde el momento que nacemos comienza nuestra búsqueda de paz, el llanto del recién nacido clama por regresar a lo conocido y tener paz, la

¡comodidad del vientre materno ha terminado!…

 

Y entonces se inicia nuestra peregrinación…

Todo lo que hacemos es buscar esa paz, esa serenidad que conocíamos en el vientre materno y que por supuesto radica en cada uno de nosotros.

¿Qué cambio?

 

Simple, en el vientre materno no apreciamos resistencia, aceptamos cada experiencia como buena y no poníamos resistencia.

Al momento de nacer hacemos nuestra primera resistencia, no aceptamos las cosas como son, ¡¡¡sino que más bien queremos que sean como nosotros queremos!!!

 

Bueno allí radica el aprendizaje.

 

Aquí y ahora ¿te estás resistiendo a algo o alguien?, si tan sólo estás leyendo con tranquilidad todo tú estás en serenidad, si por el contrario estás pensando “esta mujer está loca”, hay todo un proceso de intranquilidad en ti.

 

Aceptar no es renunciar a los sueños y proyectos, aceptar es la capacidad de poder ir modificando el “cómo” hasta llegar al “qué”.

 

El inicio del artículo habla de la devoción, que no es otra cosa que la búsqueda de Dios, y Dios es nuestra verdadera esencia, somos gotas de Dios llenos de serenidad, pero no sabemos encontrarla dentro de nosotros.

 

Recuerdo que a muy temprana edad cuando comenzó mi búsqueda, todos mis caminos iban en dirección del poder. Aprendí a leer cartas para tener el poder de saber el futuro, me acerqué a la Astrología para saber ese futuro y tratar de cambiarlo, me introduje con ahínco en el control mental, luego me entrené y participé de sicoanálisis y así sucesivamente, mi búsqueda cada vez me alejaba más de la serenidad.

 

Encontré todas las “injusticias” de mi niñez, hice responsables a todos los que pude, y aún así no había paz.

 

Pero un 12 de Mayo de 1992, después de años y años de búsqueda de la manera más “casual” llegó a mis manos el libro que cambió mi vida.

 

Hablaba del amor verdadero, me decía que yo era divina, que en mí radicaba la paz verdadera y que no era necesario ir achacando y achacándome culpas.

 

Sí, era necesario aceptar mi responsabilidad y reparar el daño que había hecho y a la vez perdonar si había sido dañada, porque el odio y el rencor son un veneno muy poderoso que sólo daña a quien lo siente.

 

Esta filosofía me llenó de paz, y como la hormiga durante catorce años consecutivos junté uno a uno granos de conocimiento.

 

Con el paso de los años y la práctica honesta de lo que aprendía, mi vida cambió, pero recibí algo más, porque te comento que es así; cuando piensas que Dios te lo ha dado todo, siempre te sorprende con “algo más”.

 

Recibí el Ho´oponopono.

 

Esta técnica maravillosa complementaba, me daba herramientas y simplificaba la aplicación de todo lo aprendido, como las herramientas del perdón, que cada vez te acercan más y más a reconocer tu pertenencia al TODO, ese TODO que llamamos, Dios, Poder Superior, Universo, Divinidad (los nombres son infinitos, el principio es siempre el mismo).

 

Es fácil entenderlo, tú y yo somos tú y yo sin embargo dependiendo quien se refiera a nosotros, nos llaman, esposa, mamá, gerente, chofer, cocinera, empleada o potentada. Somos siempre Tú y Yo, sin embargo cada quien se acercará a nosotros con imágenes diferentes!!

 

Si ya encontraste el Ho´oponopono, haz como la hormiga, recoge cada grano, con constancia y dedicación y verás crecer la paz en tu vida.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo UNO. Te entrego toda mi resistencia para que Tú, la transmutes en aceptación.

 

Enséñame a ser como la hormiga y juntar uno a uno los granos del conocimiento que me estás entregando.

 

 

¡Y así se ha hecho!



 

Lo siento, por favor perdóname



 

Te Amo, 
Gracias
 

 



Ana María 
 

 

 


Aloha  Ke Akua

 


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”


 

 

RABIA Y PERDÓN

La rabia es una emoción parecida a un camaleón, se mimetiza, se disfraza y se oculta, puede que no podamos verla pero sus efectos los sentimos.

Muchas veces me han preguntado ¿cómo me libero de la rabia?, la respuesta es una sola: con aceptación.

Entrenándonos cada vez en aceptar que las cosas no siempre salen como queremos, a veces salen peor o mejor o simplemente no salen y que lo que nos conviene es estar siempre listos a recomenzar una y otra vez con lo que tenemos.

Nuestras ideas son fijas y el mundo está en constante movimiento, entonces no es raro que la mayor parte de las veces no sucedan las cosas como esperamos, eso no quiere decir que pueden salir mucho mejor y eso nos traerá alegría, pero si no es así, comienza la frustación y la rabia.
¿Qué hacemos con esa rabia?

Generamente no nos damos cuenta que la tenemos. ¡No la reconocemos!

El reconocimiento es un aprendizaje, pasamos por la vida experimentando una serie de emociones que simplemente suceden y no nos detenemos a preguntarnos ¿qué es lo que en realidad estoy sintiendo?…

Y así es como vamos acumulando, conflictos, resentimientos, etc.

De pronto me resiento con alguien porque no se acordó de saludarme en mi cumpleaños, o porque no me agradeció lo suficiente algún favor, o porque no me hizo un favor…

¿Alguna vez me he puesto a pensar que lo que siento es rabia?

¡NO! me víctimizo y no me doy cuenta que nadie es más rabioso que una víctima.

La rabia es motivadora del miedo, ira, celos, envidia, etc, etc, etc.
Sólo puede ser amansada, y eventualmente erradicada con la aceptación sin victimización. Sin esa palabra ambígüa que es la resignación, porque en la resignación puede haber mucha rabia oculta.

Aceptación, es “esto es lo que tengo, con esto trabajo”, tratar de mejorarlo sí, por supuesto pero con entusiasmo, con alegría, perseverancia, paciencia que son los frutos de amor verdadero.

Recuerda que todo resentimiento hacia los demás es sólo rabia en tu interior.

Entonces podemos hablar del perdón.
¿cómo perdonar si en realidad no sé qué es lo que tengo que perdonar?

¿ me ofendiste?
¿ me engañaste?
¿ no me quieres?

Hay un dicho antiguo que dice “Me puso el dedo en la llaga”, es decir justo te tocó en donde estaba herido.

¿Te das cuenta que la que tiene la llaga eres tú?, nadie puede ponerte el dedo en la llaga ¡si no hay llaga!

Primero es la rabia, la rabia genera la herida, y tengo rabia porque las cosas no salen como yo quiero.

Puedes preguntarte ¿ cuándo hay una traición?,
… la verdad es que lo que más duele de una traición es haber sido ingenuo, no habernos dado cuenta, entonces los cuestionamientos son con uno mismo, la rabia es hacia uno mismo, si me perdono, ya no hay a quien más perdonar.

La lección 5 de “Un curso en milagros“ dice:

“Nunca estoy disgustado por la razón que creo”

y en otra parte del libro dice:

“Si estoy molesta con una persona en el mundo: estoy molesta con todos”.

Entonces el secreto radica en estar bien conmigo misma, ¡nada más!, cuando conseguimos perdonarnos a nosotros mismos, podremos perdonar al mundo entero.

¿Por dónde comenzar?, si no estoy entrenada, si aún no sé reconocer, si no sé cómo hacer para no generar rabia, puedo comenzar por no juzgar y no criticar.

¿Sólo eso?, SÍ.

Tratemos de hacerlo y veamos cómo nos sentimos en los próximos días.

No trates de perdonar, es inútil, si no te perdonas a ti mismo. Pero si dejas de juzgar puede que el perdón llegue sin que lo esperes.

Comencemos esta semana sin críticas ni juzgamientos y dejemos que nuestras llagas internas vayan cicatrizando poco a poco.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo UNO. Te entrego todas mis memorias de rabia para que Tú, las transmutes en luz.

Dame lucidez para observarme y detenerme antes de comenzar a criticar o a juzgar.

¡Y así se ha hecho!



Lo siento, por favor perdóname



Te Amo

Gracias
 



Ana María


Aloha Ke Akua


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”


LA PAZ COMIENZA CONMIGO

(…)”Aunque el mundo entero esté oscuro afuera, si uno mantiene su
corazón lleno de pensamientos divinos, estará lleno de refulgencia.” SSSB

Esta semana me ha tocado poner en práctica la aceptación y la entrega,
experimentarlas no sólo como una teoría, sino como una forma de vida.

Hace unos meses tenía planeado viajar a México para llevar la formación
avanzada con Jean Pierre Garnier, por asuntos fuera de mi control el día
anterior a mi partida, tuve que cancelar un viaje en el que había puesto muchas
espectativas.

Quizá la lección más grande fuera esa: más entrega y menos espectativas…
En fin, fue duro el cambio de planes, pero una vez aceptado y entregado,
comienzo a disfrutar de unos días de soledad y silencio que hace mucho no
había tenido.

Lo increible fue que mientras todo se complicaba para que yo pudiera tomar el
avión, cuando solté y di marcha atrás, todo se facilitó, me devolvieron las millas
y me reembolsaron el dinero de los impuestos ¿¡?… todo sin una sola
complicación!!
Muchas veces la Divinidad te habla con símbolos y señales.

Lamenté mucho no poder hacer el curso, pero lamenté más desairar el cariño y
la hospitalidad de Giovanna quien me había ofrecido su casa y no sólo eso sino
que se avocó en la tarea de organizar un taller de Ho´oponopono para que yo lo
pudiera compartir con algunos interesados. Gracias!!

La vida sigue con su infinidad de oportunidades, con sus interminables
sorpresas y con sus sabias lecciones. Y acá estoy con un regalo insperado:
Unos días de descanso, que si bien es cierto los estoy disfrutando, mi
naturaleza inquieta añora un poco más de actividad!!

Me quedé meditando sobre la frase de Morrnah “La paz comienza conmigo”, y
en cada lectura que llega a mis manos encuentro este mismo concepto en
diferentes palabras.

“Mi vida es mi mensaje” Sathya Sai Baba, Gandhi
“El que actúa en la verdad, llega a la luz” Jesús
“Si el camino no se vive en lo cotidiano, ¿dónde podría vivirse?, ¿acaso alguien
ha respirado en otro sitio que no sea el aquí y el ahora?” Gilles Farcet

La paz si no comienza conmigo, no existe para mí, ¿cómo pedir que el mundo
esté en paz si yo no lo estoy? Yo soy una célula de la humanidad, mi paz
aporta a la paz de todos.

No podemos hacer otra cosa que enseñar con el ejemplo. Cuando lo que
decimos, no va de acuerdo con lo que hacemos, no podemos comunicar, es
más generalmente no es necesario decir nada cuando nuestra obra es la que
habla.

¿Cuál es mi mensaje el día de hoy? ¿Vivo de acuerdo con lo que digo? ¿Actúo
en armonía con lo que creo?

Seguramente me falta mucho, todavía me cuesta soltar los deseos, perder las
tercas ideas, flexibilizar mis rigideces, pero sí te puedo asegurar que
honestamente me mantengo en el intento.
Me caigo muchas veces, me gana el miedo, la soberbia y la rabia, pero
¡GRACIAS A DIOS!… me doy cuenta y me corrijo.

Hoy te puedo decir que de nada nos sirve criticarnos, la crítica es una forma de
soberbia. En cambio podemos autoindagarnos, con honestidad y corregir con
humildad.

Algo interesante sobre la crítica, es que si nos criticamos a nosotros mismos,
no tardaremos en criticar al mundo entero.

Si queremos paz, vivamos en paz, si queremos orden, ordenemos nuestro
entorno, si queremos honestidad, seamos honestos, si buscamos la amistad
verdadera, seamos verdaderos amigos.
Si queremos recibir, comencemos por dar.

Jean Pierre Garnier dice. “Si alguien se acerca a ti para pedir tu ayuda, es
porque estás capacitado para dársela”.

Ya depende de cada uno si desea utilizar esa oportunidad para darla o
simplemente dejarla pasar.

Pero vuelvo al tema de mi reflexión, “La paz comienza conmigo”, es siempre
conmigo, no contigo, no con mis hijos, mis padres o mis amigos o quienes
equivocadamente creo mis enemigos. Es solamente conmigo.

Mi mundo entero comienza y termina en mí y si consigo mantener ese mundo
en paz, habré llegado a la meta.

Comienzo una nueva etapa, asimilando la lección que acabo de recibir y
agradezco infinitamente el haber podido experimentarla.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te
entrego todos mis deseos para que Tú, los transmutes en luz.

Enséñame a tan sólo mantener el deseo de vivir en paz.

Y Asi se ha hecho


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria



Aloha Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


SIN CONFLICTOS

“El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad, es la paz
interior”
Amado Nervo

Esta frase nos puede hacer reflexionar sobre cómo estamos en nuestra
búsqueda personal. Muchas veces nos creemos dueños de la verdad y ese
solo hecho ya es un signo de cuán lejos estamos de ella.
Quien está cerca de la verdad es tolerante, humilde, compasivo y sobre todo
flexible.

Si es que adquirimos estos atributos, ellos nos otorgarán una vida sin
conflictos.

Los conflictos son el reflejo de nuestra propia inseguridad. Pero la inseguridad
puede tener muchas causas y nuestro esfuerzo será descubrir esas causas.

Cuando se descubre la causa, el efecto desaparece, cualquier causa puede
cambiar y por lo tanto el efecto también.
Cuando nos preguntamos, ¿Por qué estoy en conflicto? la observación debe
ser hecha con nuestro supraconsciente, no con nuestra mente porque eso sería
un análisis mental, y te recuerdo que nuestra mente es muy esquiva, y siempre
nos está desviando a donde ella quiere.
Es por eso que la sabiduria oriental compara las estrategias de la mente con el
movimiento de la serpiente que no avanza de frente sino que siempre lo hace
de manera sinuosa y de costado.

Sólo nosotros podemos saber la verdad que radica en nuestro interior y para
encontrarla recurrimos a la autoindagación sincera, profunda y dejando poco
a poco el miedo, la culpa de los cuales el orgullo es uno de sus efectos.

Hace un tiempo te comentaba, que durante todo esta vida de trabajo conmigo
misma he aprendido que aceptar con ecuanimidad la opinión de las otras
personas, sobre todo cuando esa opinión es negativa y es sobre mi persona.
En este afán, descubrí algo muy liberador, aceptar toda crítica como una
posible verdad, y confrontarla con mi autoindagación.
Dejar abierta la posibilidad de que la otra persona tenga la razón, me abre
grandes espacios de mejoramiento.
¿Cómo corregiremos lo que no vemos?

Cuando una memoria negativa se muestra, hay que agradecerla porque
entonces sabremos que allí, hace falta limpieza.

La raiz del conflicto siempre radica en nosotros mismos. Y es allí en donde
podemos comenzar la limpieza.

Cuando me di cuenta que esto era así, me puse pequeñas metas…
Primero fue tratar de no tener conflicto durante un día, y poco a poco fui
observándome y tratando de tener cada vez menos conflicto. A veces pueden
pasar semanas en que disfruto de esa armonía.
Como también, si me descuido y dejo que el diálogo interno vaya por donde
la mente lo quiere llevar, los diálogos atormentadores no se hacen esperar!!!

La paz es un estado que requiere una atención y cuidados constantes. Y algo
que también podemos aceptar con humildad es que los seres humanos
tendemos por naturaleza al conflicto.

Es mejor aceptar esta realidad, ya que de ello depende no quedarnos dormidos
en nuestros laureles y de pronto despertar en medio de un verdadero caos.

¿Dónde comienza mi conflicto?, creo que siempre comienza en el estado de
egoismo. “No me dieron”, “no me miraron”, “no me recompensaron”, “no me
amaron”.

Mejor me preguntaré: ¿cuánto di?, ¿cuánto agradecí?, ¿cuánto me
entregué?, ¿fui soberbia?, ¿fui sincera?, ¿fui leal?…

Otra pregunta: ¿Qué es lo que quiero conseguir?; ¿Tener el control de la
situación?, ¿Ser aprobada?, ¿Ser admirada?…

Lo que me lleva a profundizar un poco más, ¿Apruebo verdaderamente mi
conducta?, ¿Me acepto?, ¿Estoy segura de aquello que sostengo?…

Siempre es posible llegar a encontrar las coincidencias y no darle vida y fuerza
a las diferencias.

Los grandes maestros espirituales, son seres sin conflictos, que siempre
muestran un rostro sonriente y relajado, han armonizado su YO con su YO SOY,
¡que maravilla! ¿tú y yo también llegaremos a eso algún día?!!

Y si cometí errores, puedo responsabilizarme por ellos, también podré
repararlos, esa es la maravilla de la responsabilidad, siempre dinámica y
reparadora.

Pongámonos la primera meta, sin conflictos por un día, luego por una semana
hasta llegar a vivir una vida sin conflictos.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te
entrego todas las memorias que son las causas de los conflictos que
tengo en mi realidad, para que Tú, las transmutes en luz.

Enséñame a ser humilde, paciente, tolerante y compasiva.

Y Asi se ha hecho


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria



Aloha Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


NACIMIENTO

…“Cuando nació Jesús, tres reyes árabes fueron a verlo, estaban llenos

de gran regocijo al ver al recién nacido.

Ya para regresarse, el primer rey dijo a María:

– Madre, has dado a luz a un niño que ama a Dios.

El segundo rey dijo:

– Madre, has dado a luz a un niño que será amado por Dios.

El tercer rey dijo:

– Madre María tu hijo no es diferente de Dios, ambos son una misma

cosa…”          Sathya Sai Baba

 El nacimiento es el inicio de una vida, tú y yo iniciamos nuestra vida cada día,

cada mañana al despertar nacemos al resto de nuestra vida.

Lo ideal es que cada despertar también sea un madurar y poco a poco dejar

las características infantiles del egoísmo, la dependencia, la rabia, el miedo y la

queja.

 

Para nacer cada día a la gratitud y la alegría, será necesario la aceptación.

 

La aceptación es ese estado de “no resistencia” en donde nos movemos dentro

de la dirección como van sucediendo los acontecimientos, pero con la

confianza de estar siendo dirigidos a donde debemos llegar.

No es un estado de abandono, todo lo contrario, es sacarle provecho a todo

para ir avanzando en nuestra conquista de la paz.

 

Siempre te he comentado que el Ho´oponopono es una forma de vida, basada

en la aceptación total.

Cuando decidimos aceptar que todo lo que está en nuestra realidad no es otra

cosa que reacción, reflejo y resonancia de nuestras propias memorias,

tomamos la responsabilidad y dejamos la victimización y la dependencia.

 

Tomar la responsabilidad es aceptar y también es liberarse, todo depende de

cómo utilicemos nuestras memorias, entonces nuestro destino está en nuestras

manos. ¡Nacemos a la libertad!!

 

Hemos estado acostumbrados a dejar la responsabilidad en otras personas sin

darnos cuenta que todo está creado por nosotros mismos.

 

Tratamos de disculpar nuestras conductas equivocadas pensando o diciendo

que ¡fuimos obligados a comportarnos así!, frases como “lloro porque me tratas

mal”, “tú me dejaste solo por eso hice tal o cual cosa”, “mi depresión es porque

no me amas”, y la más irresponsable de todas…”¿Y qué tiene de malo?”, esa

pregunta es en sí misma una respuesta, si tienes que formularla es porque no

estás seguro de que sea algo bueno.

“Y qué tiene de malo tomarme unos tragos”, “y qué tiene de malo salir con mis

amigas”, y qué tiene de malo etc. etc., nada es malo si está de acuerdo con tu

consciencia, y te repito: si tienes que formular la pregunta, es que ya sabes la

respuesta…

 

En ese estado de responsabilidad, la auto indagación se hace constante y

mientras más nos conozcamos a nosotros mismos mayor será nuestra

comunicación con nuestro YO verdadero.

¿No es un maravilla?, todo comienza y termina en mí…

 

“Soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma”

Nelson Mandela

 

Cuando finalmente logramos la comunicación armónica con nosotros mismos,

nuestra comunicación con lo Divino se hace fácil, lo divino está y vive en ti y en

mí, esperando ser descubierto.

 

Al estar en armonía con nosotros mismos, los conflictos y las quejas

desaparecen, porque todo conflicto tiene su nacimiento en nuestro interior.

 

Por más que pienses que las cosas te suceden, no es así las cosas suceden

en tu interior.

Imagínate que vas por la calle y una persona desconocida te dice algo

negativo, seguramente lo miras y lo dejas pasar sin mayor conflicto.

Pero si quien te dice algo negativo es tu enamorado, ¿qué sucede?, ¡te sientes

criticada y ofendida!

Es cómo lo trabajaste internamente como fue asimilado, todo sucede en tu

interior y se combina con tus propias memorias.

 

Te das cuenta que tú decidiste asimilar de tal o cual forma, y para que algo te

ofenda, antes tienes que haberlo interpretado a través de tus memorias que

son tu marco de referencia.

 

Si estoy en armonía, no importa lo que digan de mí, yo sé quién soy y cómo

estoy, las palabras no me afectan, a no ser que yo voluntariamente decida que

me afecten.

 

Responsabilidad es libertad, yo elijo cómo sentirme, y si voy por el camino del

amor o del miedo.

 

Finalmente cuando la comunicación conmigo sea total también lo será con Dios

y entonces pensaré, sentiré y creeré que nunca estuve sola que siempre fui

una parte del todo, una parte de Dios, con los mismos poderes y capacidades

para hacer de mi vida un verdadero paraíso de paz.

Que esta navidad sea el nacimiento de nuestra propia comprensión de la

Divinidad en nosotros y que tengamos paz, más allá de todo

entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas las memorias de conductas egoistas e infantiles para que

Tú las transmutes en luz.

 Enséñame a amarme y amar el Dios en mí, y llegar finalmente a entender

que Dios y yo somos uno.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

  
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

KSHAMA

En el diccionario se describe a la Tolerancia como:

Actitud de la persona que respeta las opiniones, ideas o actitudes de las demás personas aunque no coincidan con las propias”

 

En Sánscrito, tolerancia se dice Kshama y tiene un significado mucho más vasto…

 

…Sin paciencia y la capacidad de tolerancia, uno se vuelve espiritualmente débil. Tal debilidad lleva a malos sentimientos, pensamientos indeseables y actos impropios. Esta virtud se cultiva mejor bajo circunstancias adversas, y por lo tanto uno debe recibir los problemas con alegría, en lugar de considerarlos molestos. Así, los momentos de aflicción, y un entorno de dolor y sufrimiento ofrecen la oportunidad ideal para el desarrollo del Kshama…         Sathya Sai Baba

 

En Hebreo Shama una palabra parecida significa, observar, oír atentamente, discernir, ser testigo, ser obediente, entender…

 

Te das cuenta que hay un rasgo común en las tres definiciones : no resistencia.

El observador, sólo observa, no interviene, no opina, no juzga, solo observa, acepta, quien tolera no se resiste, simplemente acepta con serenidad, si hay rasgo de queja o de critica deja de ser tolerancia.

 

En Ho´oponopono hay un principio, afín a la tolerancia…

 

“A lo que me resisto, persiste, lo que acepto se transmuta”

 

La tolerancia es un estado de verdadera aceptación, la aceptación no es victimización, es muy distinto tolerar que soportar, la tolerancia siempre va unida a la paciencia, es una elección libre e inteligente.

 

Dice la enseñanza, que la tolerancia se cultiva mejor en tiempos de adversidad, y es que la “no resistencia” es el secreto, si nos movemos en la vida con tolerancia, nos haremos fuertes, no con la fortaleza física, sino con la fortaleza del carácter verdadero.

 

Toda rigidez es intolerancia, pero también puede ser intolerancia el faltar a las reglas establecidas, seria intolerancia a la autoridad.

 

Más que tener definiciones sobre la tolerancia me gustaría hacer una auto indagación en que campos de mi vida soy intolerante, y te puedo asegurar que en muchos.

 

Allí, radica el trabajo que estoy haciendo y de verdad es profundo¡¡

 

Algo que observado es que la tolerancia y la humildad van de la mano, es necesario ser humilde para aceptar.

Cuando creo que “no lo merezco”, “que soy injustamente tratada por la vida”, “que estoy limitada en mis deseos”, estoy siendo soberbia y por supuesto intolerante: ¡No acepto¡.

 

En este momento de reflexión puedo decirte que creo que la clave de la felicidad esta en Kshama, y no digo tolerancia porque la palabra en español no llega a la vastedad de la palabra Kshama.

 

Kshama es profunda aceptación con alegría, es serenidad, es liberación.

 

Muchas veces recibo criticas y ¡UY¡, mi ego salta pero mi entrenamiento constante me dice ¡acepta¡, y trato de tener presente que si alguien me dice algo negativo, en primer lugar yo lo estoy reconociendo por lo tanto yo lo tengo en mi memoria, y luego he aprendido a agradecerlo, ya que si la memoria o error no se me muestra, ¿como podré limpiarlo?, solo puedo trabajar con aquello que sé que tengo.

 

Lo hago, y al hacerlo me libero, me libero cuando dejo de juzgar, cuando estoy atenta a eliminar la critica de mi pensamiento y de mi palabra.

 

Una vez mas: recuerdo que Kshama se fortalece en la adversidad.

 

Es muy común que en los talleres, algunas personas se resistan al escuchar que somos cien por ciento responsables de todo lo que esta en nuestra realidad.

 

Pero esta resistencia desaparece cuando finalmente nos damos cuenta que al aceptarlo, también fortalecemos la capacidad de generar cambios, y eso nos da libertad y paz.

 

He comenzado un trabajo intenso y sincero para llegar a esta forma de tolerancia que es un fruto del amor verdadero. Me cuesta, si, pero estoy trabajando en ello, y recordando las veces que escuche decir a mi Maestro ¡No lo intentes: HAZ!

 

Que tengamos paz más allá de todo entendimiento

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno, Te entrego todas mis memorias de soberbia, de resistencia para que tu las transmutes en luz.

 Enséñame a iluminar mi vida con Kshama y la alegría de la aceptación.

 ¡Y así se ha hecho!
 

Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo,  Gracias

 
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 

RECOMPENSAS

El amor no exige recompensa, el amor en sí mismo es la recompensa.


Sathya Sai Baba

Hoy reflexionaba sobre las expectativas que tenemos. Es muy difícil no tenerlas, dentro de las expectativas está,  el esperar recompensas.

Se dice que en Ho´oponopono no se pide sino que se entrega, si pedimos esperamos recibir algo en concreto, si entregamos dejamos abiertas todas las posibilidades , es decir:  ¡dejamos el control¡.

Creo que mi  expectativa mayor es la paz,   pero, ¿ eso es totalmente cierto?, porque aun después de tantos años de trabajo espiritual,  a veces me descubro esperando que las  cosas, personas y situaciones  me den grados de paz.

Me descubro esperando recompensas por lo que hago…

Intelectualmente y racionalmente, he entendido que no es así, pero aun me falta poder vivirlo con todo mi ser, hacerlo parte de mí.

Hay un largo camino de auto indagación, para ir tamizando mis intenciones y así purificarlas de lo que me  aparta del camino de la entrega total.

Llegar finalmente al “Que se haga Tú voluntad y no la mía”

Hablar del desapego es fácil, practicarlo  ya no lo es tanto.

 ¡Desapegarnos del fruto de nuestras obras!, no esperar amor en reciprocidad al amor que damos.

Amamos a nuestra pareja, a los hijos y amigos y familiares, pero los amamos porque representa algo para nosotros, nuestro amor siempre esta condicionado a un “porqué”:  te amo porque eres mi hijo, te amo porque eres mi madre, te amo porque me complaces, te amo porque te necesito, te amo porque…, etc.

Por lo tanto,  !ámame tú también a mí¡

Y cuando no hay un “ te amo porque..” , hay ese estado de separación que hace que veamos como extraños a todos los demás.

¿Como llegar al amor sin porqués,  ni recompensas?

Mientras más cultive la coherencia, es decir que mi palabra, mi pensamiento y lo que hago, estén en la misma dirección estaré cultivando la rectitud, y la rectitud me llevará a cultivar la verdad y la verdad es la esencia del amor, y si hay amor  verdadero, ya no hay separación y por lo tanto tampoco expectativa de recompensa.

Solo en el egoísmo y en ese amor apegado a los porqués es que esperamos la recompensa, en cambio cuando se trata de ese amor verdadero, es tan basto que el solo experimentarlo nos mantiene totalmente plenos.

El esperar ser recompensados por el “amor que damos”, o por  lo que hacemos  por los demás, es en realidad una necesidad de llenar el  vacío interno.

El servicio en todas sus formas es un acto de amor, y es una fuente de paz, el servicio no tendría porqué estar separado del trabajo que hacemos.

Podemos cobrar por el trabajo que hacemos, y aun así el servicio puede estar inmerso en el,  se trata de hacer lo que hacemos con nuestro mejor esfuerzo, sentirnos instrumentos y no hacedores.

El instrumento sirve, el hacedor espera recompensa.

La recompensa no solo es esperar algo a cambio de, es también considerar que no recibimos lo suficiente, o sentirnos especiales y que no nos merecemos tal o cual trato, es en pocas palabras no aceptar nuestro cien por ciento de responsabilidad, en todo lo que esta en nuestra realidad.

Hace unos días deje mi carro mal estacionado, mientras asista a un reunión. Cuando salí  del lugar, ¡mi carro ya no estaba en donde lo había dejado!.

Rápidamente me di cuenta que se lo había llevado la grúa y lo comprobé cuando encontré el papel que habían dejado en el lugar en donde había estado estacionado.

Algo que pude reconocer y que fue extraordinario, fue que en el momento que me di cuenta de lo que había pasado, no me resistí, acepte humildemente mi total responsabilidad.

 Desde ese momento las cosas se desarrollaron con tal fluidez que fue totalmente notorio como es que la no resistencia hace que las cosas sucedan de diferente manera.

Estaba con mis dos hijas, y tomamos un taxi, al decirle al señor que manejaba el taxi que mi carro se lo había llevado la grúa, él inmediatamente dijo, “yo se donde queda el depósito”, y nos condujo inmediatamente al lugar donde quedaba,   que estaba bastante escondido,  y que hubiera sido muy difícil de llegar.

Luego en el lugar, fuimos atendidas con  amabilidad y todo se nos facilitó, cierto es que tuve que pagar una multa (disminuida en un 50%) y en quince minutos estaba ya en mi carro rumbo a mi casa.

Lo que pudo haber sido en otro tiempo, motivo de lamentación y resistencia, fue una experiencia aleccionadora, si, porque no vuelvo a dejar mal estacionado mi carro, pero también fue sorprendente ver como todo fluyó.

Todos fueron amables y colaboradores, sin importar que era la hora de almuerzo, sin ponerse en el papel de jueces ante quien ha cometido una falta, todo lo contario lo que sucedió en los minutos que duró fue una total armonía entre seres humanos.

¡Que agradable!

Con la aceptación, viene la entrega, y con ésta desaparece la expectativa de recompensa,  hasta llegar a vivir en un constante :

“Que se haga tu voluntad y no la mía”

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno, Te entrego todas mis memorias de soberbia, apego y expectativa, para que Tú, las transmutes en luz.

Enséñame a no pedir, sólo entregar sin esperar nada a cambio.

¡Y así se ha hecho!

Lo siento, por favor perdóname

Te amo,  Gracias

Ana Maria

Aloha  Ke Akua


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Sonrientes

…La bienaventuranza no tiene forma. Hay una sola manera de conocerla, y es en una delicada sonrisa. Dios siempre sonríe…SSB

 La sonrisa siempre ha sido mi compañera, ¡me gusta sonreír!.

Recuerdo cuando era muy pequeña con cinco o seis años de edad, asistía al colegio de monjitas francesas, al terminar las clases del día, algunas de nosotras nos sentábamos en largas bancas para esperar que el omnibus del colegio nos llevara a nuestras casas.

 Algunas veces la madre Elizabeth, la directora, junto con la madre Maria Pia que era la encargada de la disciplina, (monjitas a las que todas las alumnas temían), me llevaban a la oficina principal y entre sonrisas y ternura me daban pequeños dulces y me hacían preguntas, que al responderlas, les hacia sonreír.

Hoy cuando recuerdo esto, me doy cuenta que fueron esas monjitas las que me enseñaron que la autoridad no tiene porque ejercerse con rigidez.

 Tampoco la espiritualidad se conjuga con la rigidez.

 Por alguna bendición especial, he tenido en mi vida contacto con hombres y mujeres, santos y sabios y la constante ha sido siempre su amplia sonrisa.

 En1970, estando en Paris, en el museo de Louvre, me encontraba absorta observando el cuadro de la Monalisa y de pronto a mi costado estaba parado Makarios, él era en ese entonces, el líder espiritual Ortodoxo, y al ver mi sorpresa,   se sonrió, tomo mi rostro entre sus manos y me dijo algo en su idioma, no lo entendí, pero lleno mi corazón de paz, esa visita al Louvre, la recuerdo más por ese momento que por todo lo demás¡!.

 Una sonrisa es un regalo que damos y recibimos. Es una energía circular en movimiento.

 Otra forma de sonrisa es la sonrisa interna, esa, es una práctica oriental, se trata de sentarte en calma y con los ojos cerrados visualizar cada organo de tu cuerpo para luego dedicarle una sonrisa, la sonrisa es sanadora.

 Todos hemos tenido la experiencia de ver la sonrisa de un bebé, e invariablemente a despertado la ternura en nosotros.

Un sonrisa siempre es como un bálsamo refrescante.

 Hay que sonreír por lo que nos gusta y también por lo que no nos gusta.

¿Difícil no?

 Si, estar en paz es ese estado calmo y parejo, es serenidad, ni grandes expresiones de euforia, ni explosiones de rabia.

 Si lo ponemos en lenguaje científico, diríamos que la paz segrega endorfinas y la euforia adrenalina.

La primera nos nutre y la segunda nos desgasta.

 Para mantenerme en paz, es necesario aceptar y recomenzar a cada momento, cuando algo no sale como esperaba y ya no tiene solución,: ¿que gano lamentándome o resistiéndome a lo que aparentemente no fue?

 En cambio cuando re-dirijo,  re- comienzo- encontraré muchos caminos novedosos por donde andar, siempre será una aventura nueva.

 La sonrisa es una expresión que nace del espíritu, y no se puede fingir, una sonrisa fingida será como una mueca: No emite luz.

 En ho´oponopono es la herramienta de la aceptación y la entrega y es por eso que sólo con comenzar a practicarlo ya nos sentimos en armonía.

 No hay cambio posible si primero no está presente la aceptación. Solo podemos cambiar en nuestra vida lo que hemos aceptado como propio .

De lo contrario ¿como hariamos para entregar para ser transmutado, algo que no nos pertenece?

 El camino del Ho´oponopono, comienza con el intelecto o la consciencia, con ella elijo si aceptar o no la memoria como mía, ( aunque invariablemente sea mía).

Luego la memoria es tomada desde el subconsciente o Niño Interior en donde está almacenada junto con todas las demás memorias, desde ese punto elevo al Supra consciente, o Aumakua,: El Yo Soy, la memoria que entregaré para ser transmutada

 

El YO SOY está siempre conectado con la fuente de la creación y desde allí es entregada a esa fuente para regresar transmutada en luz.

Todo este proceso parece largo y complicado al explicarlo, pero al practicarlo ¡sucede en un instante¡

 No es raro que al hacer la entrega de una memoria nos sintamos liberados y eso hará que se dibuje de manera espontánea una sonrisa en nuestro rostro.

 Sonriamos al amanecer y al anochecer, despertemos con una sonrisa de gratitud y vayamos a dormir con una sonrisa de satisfaccion por la labor cumplida.

  ¡Sonriamos a la vida¡  ya que nos conviene más,  andar sonrientes que con una cara de pocos amigos…

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno, te entrego mi ceño fruncido, mi cara de preocupación y de amargura para que Tú, la ilumines con la luz de tu sonrisa.

Enseñame a sonreirle a vida, sonreirle a las pruebas y sonreirle a tu gracia.

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Cuando se deja en control…

“No hay necesidad de salir de la habitación. Basta con sentarse

a la mesa y escuchar. Ni siquiera es necesario escuchar, sólo

esperar. Ni siquiera hay que esperar, sólo aprender a estar en

silencio, quieto y solitario. El mundo se te ofrecerá libremente

para ser descubierto. Él no tiene otra alternativa; caerá en

éxtasis a tus pies.”                                     Franz Kafka

 

Estar en silencio interno y externo es dejar el contol, es no tratar de

influenciar en nada, es simplemente aceptar.

 

Durante gran parte de mi vida traté de controlar mi destino; para ese

fin todo podía servirme, la astrología, la cartomancia, los adivinos,

los rituales para adquirir poderes y nada de eso me dio paz.

 

Yo quería saber, quería estar advertida para poder actuar.

 

Lo que yo no sabía es que el control es miedo, es lo contrario al

amor y la confianza.

 

Cuando el niño duerme en los brazos de su madre no teme, está

entregado y feliz.

Así también podemos relajarnos en los brazos de Dios cuando el

miedo se haya ido.

 

“Cuando el miedo se va, el amor simplemente sucede”

                                                                               Frase Huna

 

Dejar el control es confiar, es permitirnos ir de pasajeros y ya no de

conductor, así podremos admirar el paisaje con tranquilidad.

 

Muchas veces el paisaje es árido, otras peligroso y escarpado pero,

otras muchas veces se nos muestra en todo su esplendor. Igual el

camino será seguro siempre que nos dejemos conducir sin

resistirnos.

 

Muchas veces en los talleres repito, “Entender el Ho´oponopono es

dejar el control, en Ho´oponopono no se pide sino que se entrega”.

 

¿Te das cuenta que, cuando pedimos algo específico estamos

tratando de dirigir la voluntad de aquel a quien le pedimos para que

haga lo que nosotros queremos?

 

En cambio cuando entregamos, dejamos que sea la voluntad del otro

la que decida.

 

A Dios le entrego mis necesidades y Él sabrá cómo y cuándo

abastecerlas, pero lo cierto es que siempre hará lo que es mejor

para mi.

 

Mi intelecto está lleno de limitaciones, sólo puedo pedir lo que

conozco y mi conocimiento intelectual es efímero, en cambio la

Mente Universal es ilimitada y lo que para mí sería la única

solución a un problema, el universo tiene millones de soluciones

para el mismo problema.

 

He aprendido a dejarme llevar, he vuelto a ser la niña en brazos de

su madre. Es una cálida sensación que quisiera compartir contigo.

 

La idea de estar cobijados en brazos de la madre universal nos da

tranquilidad.

 

En mi caso ha habido muchas veces que me he molestado y

aparentemente apartado de esa madre, pero cada vez que he

hecho eso me he sentido tan desolada que he regresado

rápidamente a cobijarme en Sus brazos.

 

No me interesa ser hacedora, prefiero ser instrumento, aunque a

veces me toque ser yunque y no martillo!!

 

Con la aceptación comienza el proceso, ya que sólo puedo entregar

aquello que he aceptado como una creación atraida a mi realidad

por la repetición de mis propias memorias.

 

Cuando finalmente he aceptado esto, recién podré entregar todo

aquello que he creado en mi realidad y que me trae dolor y

sufrimiento, para que la Divinidad lo transmute en luz.

 

Me hace mucho bien recordar que todo lo que está en mi realidad

no es más que reacción, reflejo y resonancia de mis propias

memorias.

 

He aprendido con el Ho´oponpono que con un simple “Te amo,

Gracias” hago la entrega y toda entrega es siempre recibida y

depende de la voluntad divina su transmutación.

 

Dejo el control, mi vida está conducida por una sola voluntad.

La voluntad de Dios.

 

En Sánscrito a la voluntad de Dios se le dice “Sankalpa”, y créeme, no

hay poder humano, que pueda detener ese Sankalpa cuando ha

sido emitido.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo

Uno. Te entrego todas mis memorias de temor y control para

que Tú, las transmutes en Luz.

 

Enséñame a tener fe y confianza y dejarme llevar, guiar por Tu

Luz.

 

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


ACEPTAR ES LIBERARSE

Aceptad que haya sido así…

Aceptad que haya sido así, (…)la aceptación de lo que ha

sucedido es el primer paso para superar las consecuencias de

cualquier calamidad”.       William James

 

Una vez que hemos aceptado, viene la calma, lo que más nos

lastima en la vida es resistirnos, la resistencia acrecienta nuestro

pesar.

 

Cuando mis hijos eran chicos, se habían organizado de tal manera

que cada fin de semana uno de ellos –de los cuatro–, lavaba los platos,

Ricardo, el tercero, se resistía y el día que le tocaba lavar

los platos renegaba desde que se levantaba y nunca pude hacerle

comprender que más energía gastaba en renegar desde la mañana

que en la media hora que le tomaba lavar los platos!!

 

¿Cuánto tenemos de esa resistencia nosotros mismos?

 

Hoy viene a mí, otro recuerdo de lo que es la no resistencia,

seguida de la entrega.

En octubre de 1974, tuvimos en Lima un terremoto de gran

magnitud, yo tenía a mi primer hijo de dieciocho meses y estaba con

casi nueve meses de embarazo, esperando a mi segunda hija,

cuando sucedió el terremoto cargué a mi hijo y me detuve en el

marco de una puerta del segundo piso, mientras la tierra temblaba y

yo veía aterrada, como los cuadros y los adornos se caían, de

pronto me sobrevino un momento de aceptación, ¡íbamos a morir! y

lo acepté, abracé a mi hijo y ya no hubo resistencia, se acabó el

miedo, había aceptado mi destino y estaba completamente

entregada. Fue como un momento especial, en ese tiempo aún no

había conocido el vivir sin miedo y fue en ese momento que

lo experimenté por primera vez.

 

Cuando no hay resistencia, dejamos de lastimarnos.

 

Todas nuestras rabias, depresiones y frustraciones son porque nos

resistimos a aceptar que las cosas no salen como queremos, y

hasta que no aceptemos que las cosas muy difícilmente van a salir

como queremos, seguiremos violentándonos y alejándonos de la

paz.

 

¿Por qué las cosas no salen como queremos?

 

Es muy simple, vivimos en una realidad dinámica, en donde todo se

mantiene en constante movimiento y lo único que se mantiene fijo,

son nuestros deseos, es muy difícil hacerlos coincidir.

 

La realidad se mueve, cambia, se reacomoda, y muchas veces nos

sorprende con cosas mucho mejores a las que esperábamos, otras

veces serán diferentes y muchas otras simplemente no serán.

 

Soy una convencida que sea lo que sea lo que tenga que vivir es

perfecto para mí y en el momento perfecto.

 

Aprender a aceptar la pérdida, es ganancia.

 

Perdemos muchas veces en el día. Cada cosa que no sale tal y

como la esperábamos es una pérdida y nos genera un duelo,

bueno, lo vivimos y lo soltamos y seguimos en paz.

 

Esa secuencia podría hacernos la vida más fácil.

 

Pero muchas veces hacemos que una pequeña pérdida se

transforme en el duelo de un día completo de mal humor, y si fuera

así, sí habría un motivo real de duelo, porque por algo

insignificante hemos perdido algo sumamente valioso : Un día de

vivir en paz.

 

No perdamos las prioridades, ¿vale más aislarte por un día de mal

humor, que una sobremesa con tus hijos en comunicación

saludable?

 

La aceptación nos une, nos integra, sólo nos separamos para

sentirnos diferentes, soberbios o fracasados, rechazados y

juzgados, o para juzgar y rechazar.

 

Y cuando activamos nuestras memorias negativas, nunca vienen

de a una sino que ¡se activan todas!!

 

Lo mismo pasa con lo positivo, la alegría, el contento y la paz nos

rodea de situaciones que tienen la misma carga positiva.

 Un hombre que no tenga una sonrisa en su cara no puede abrir

una tienda.

                                             Proverbio chino

 La gratitud y la aceptación van de la mano, y como muchas veces lo

he compartido contigo y me lo repito a mí misma, abrir los ojos cada

mañana y agradecer, nos prepara para un día de aceptación.

 

Aceptar no es para nada ser como títeres desarticulados, todo lo

contrario nos convertimos en títeres de nuestras emociones

descontroladas con cada rabieta que hacemos cuando las cosas no

salen como queremos.

 

En cambio aceptar significa utilizar positivamente nuestro intelecto y

nuestra creatividad, es decir el lado derecho de nuestro cerebro y

movernos inteligentemente sorteando y avanzando entre los

obstáculos que hacen el camino más interesante y variado.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo

Uno. Te entrego todas mis memorias de resistencia, control y

terquedad para que Tú las transmutes en luz.

 

Enséñame a aceptar con verdadera entrega, inteligencia y sin

victimización.

 

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”