BUSCANDO LA LUZ

El símbolo del Ho ́oponopono son los Girasoles, porque ellos siempre

                                             buscan la luz del sol

 Este año he comenzado trabajando varios temas que he compartido contigo,

 una vez más te recuerdo que los artículos que escribo son el producto de lo

 que voy practicando conmigo misma, no es algo que yo esté enseñando, es

 más bien lo que estoy aprendiendo.

 

 

Mi gratitud es infinita, en los últimos veinticinco años, Mi maestro amado me

 enseñó el QUÉ y mis otros maestros terrenales me explicaron el CÓMO.

 Dios ha puesto en mi camino a las personas adecuadas que amorosamente,

 con paciencia, tolerancia, clemencia y constancia me han conducido por el

 camino espiritual.

 

 El despertar, es voluntario, y depende de querer seguir las instrucciones o las

 enseñanzas que vamos recibiendo, de nada nos sirve tener buenos maestros,

 si continuamos con la terquedad de querer hacer las cosas a nuestro modo,

 cuando sientas que has encontrado a tu maestro, agradece y síguelo, pero no

 te confundas, el verdadero maestro siempre nos enseñará el camino que él

 está siguiendo, y es así como lo reconoceremos, sólo si lo que él nos enseña,

 está de acuerdo con lo que él hace y cómo lleva su vida.

 

 Despertar es abrir los ojos y estar consciente de aquello que va llegando a

 nuestra vida y que nos está mostrando un nuevo sendero o una solución para

 algún problema, de esa manera nuestra consciencia se expandirá y quedará

 abierta a recibir lo nuevo y lo sorpresivo.

 

 Para que las semillas del conocimiento que nos conducen a la paz, puedan

 crecer en terreno fértil, es necesario ir limpiando ese terreno de memorias

 negativas, cada vez que decimos “Te amo, gracias” estamos diciéndole a la

 divinidad “Señor, te autorizo para que intervengas en mi vida”.

 

 Es bueno recordar que el libre albedrío del cual hemos sido dotados, es

 la capacidad de elegir hacia dónde queremos ir, si seguir ciegamente a

 nuestras memorias sin hacer una depuración de ellas o comenzar a entregar

 voluntariamente a la Divinidad, las memorias de dolor para que ella las

 trasmute en luz. Recuerda que sólo Dios puede hacer esa transmutación.

 

 Las memorias generan pensamientos y las memorias negativas, generan

 pensamientos negativos que nos conducen al sufrimiento.

 

 Las memorias son la materia prima de todas y cada una de las cosas que

 traemos a nuestra realidad.

 

 Repetimos una y otra vez lo mismo con diferentes modalidades, es como tener

 un inmenso guardarropa lleno de pared a pared, pareciera que cada modelo de

 ropa es diferente, sin embargo ha sido elaborado con la misma materia prima,

 hilos que uno a uno han ido tramando telas de diferentes grosores, colores y

 texturas, pero al fin y al cabo todos son hilos naturales o sintéticos.

 

 Nuestra mente está conformada también por hilos o memorias que podemos ir

 entregando una a una para que sean transmutadas en luz y entonces la textura

 y la trama de nuestra vida será luminosa y llena de paz.

 

 También he compartido contigo sobre el egoísmo, ese sentimiento infantil,

 cerrado, acartonado que nos aísla, nos separa y lleva a la soledad.

 

 Cuando soy egoísta estoy ligada a mi pequeño Yo, ese que se identifica con

 el cuerpo y sus sentidos, que tan sólo son el vehículo y las herramientas, en

 cambio cuando trabajo armonizada con mi YO SOY, que es el conductor, me

 amo y acepto y en la misma medida que yo me amo y me acepto, amo y

 acepto a todos y todo.

 

 Me integro, soy una con el universo y el egoísmo desaparece.

 

 Para poder entender lo que el Ho ́oponopono me enseña, he necesitado

 repetírmelo muchas veces, el aprendizaje generalmente se da por

 acumulación y repetición.

 Yo misma escuché a mi Maestro, repetir una y otra vez sus enseñanzas, y

 alguna vez me pregunté ¿por qué siempre repite lo mismo?, la respuesta la

 obtuve con el tiempo, cuando al fin comprendía alguna enseñanza, Él ya no la

 repetía más.

 

Fue así que supe que entender es suspender las conductas equivocadas, si

 digo haber entendido y sigo con mis conductas erradas, la verdad es que no la

 he entendido aún.

 Es sólo cuando las suspendo es que puedo decir, al fin he comprendido.

 

 “La vida puede compararse a una caña de azúcar. Como la caña, que

 es dura y tiene muchos nudos, la vida está llena de dificultades. Pero

 estas dificultades deben ser superadas para disfrutar de la dicha de la

 Divinidad, así como la caña de azúcar tiene que ser triturada y su jugo

 convertido en mascabado (jaggery), para disfrutar de la permanente

 dulzura. La dicha duradera sólo puede ser lograda sobreponiéndonos a

 pruebas y tribulaciones. El oro no puede ser convertido en una atractiva

 joya, sin ser previamente fundido en un crisol y golpeado hasta tener la

 forma requerida…” SSB

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todos mis bloqueos, terquedades y torpezas para que Tú, los transmutes en luz.

 Enséñame a suspender toda conducta equivocada que me afecta a mi y a quienes me rodean.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”