¿PEDIR O ENTREGAR?

En la practica del Ho´oponopono no se pide: se entrega
.

¿Cual es la diferencia?

Cuando pido, tengo expectativas, controlo el resultado, cuando entrego, dejo el control.

Dejar el control es confiar , que lo que sea que he entregado,  está en buenas manos. Para nada quiere decir que detenga la acción.

Es como cuando viajamos en un bus, un avión o cualquier otro vehículo como pasajeros ,en ese caso,  nuestras actividades siguen, nos movemos, conversamos, podemos leer o hacer cualquier otra actividad, sin preocuparnos,  pues sabemos que estamos siendo conducidos a nuestro destino.

Muchas veces la entrega es mal interpretada como un estado abandono, y no lo es, la entrega es un estado de tranquilidad que acompaña a mi acción.

 Tal vez no tenga trabajo, y le entregue a la Divinidad mi necesidad de trabajo.

 Eso no quiere decir que me quede en mi casa esperando la llamada “milagrosa” que me ofrezca una gerencia. No.

Entrego mi necesidad y sigo en mi acción, veo el periódico, busco entre los conocidos, sin desesperación, sin desaliento, solo con la confianza que ya mi asunto está en manos de Dios y que llegaré al trabajo correcto, en el tiempo correcto.

Dejar, confiar y aceptar, es la formula perfecta.

Dejo en manos de la Divinidad mis asuntos, mi salud, mis negocios mi familia , mi vida entera.

Confío que aquello que he entregado está en las mejores Manos.

Acepto el resultado,  porque lo que sea que venga será bueno, aunque “bueno” no sea precisamente lo que yo esperaba.

Cuando entrego me convierto en pasajera, soy guiada a un destino que será el mejor, entonces si se trata de salud, seré guiada al medico correcto con el tratamiento correcto.

De la misma manera fluirán los caminos en mis relaciones personales, familiares , en los negocios y trabajos, todo aquello que llegue a mi realidad vendrá purificado.

Siempre trato de estar atenta en la observación de mi misma, esa es una disciplina que se desarrolla con paciencia, tolerancia clemencia y constancia.

Estas características son las mismas que surgirán cuando observe a mi prójimo, ya que sea lo que sea que venga a mi realidad,  es activado por mis memorias.

Paciencia porque tiene un ritmo, la observación de mi misma la hago con calma y detalladamente.

Tolerancia, por que no me apresurare a juzgarme ni criticarme, soy un ser humano falible, sujeto a error y corrección

Clemencia, es el ejercicio de la justicia revestida de amor, hago prevalecer la rectitud sin rigidez. PONO, es la palabra hawaiana para este estado.

Constancia, es la continuidad al mismo ritmo, es mantenerme alerta pero relajado.

Entonces , una vez mas recoradaré el camino de la entrega. Desde mi consciencia, Uhane- La Madre, hare uso de mi libre albedrio y escogeré, entre quedarme envuelta en determinada memoria negativa o entregar a la Divinidad,

La Madre toma esa memoria del banco de memorias, mi subconsciente- Unihipili, El hijo, y juntos la elevan al Padre- Aumakua.Unidos los tres entregan la memoria a la Divinidad y ésta la devuelve transmutada en luz, iluminación, claridad.

Este proceso es instantáneo y solo se activa con un “TE AMO, GRACIAS”

Culturalmente hemos hecho uso de la victimización al acercarnos a Dios, ¿cuantas veces habremos escuchado eso del “Castigo Divino”?.

Recuerdo de pequeña haber escuchado decir,  “Dios te va a castigar” , y allí  creo que radica el inicio de una mala relación con Dios.

 
Dios no castiga, Dios es amor.
 

Lo que sea que nosotros vivimos , es fruto de acción sin entrega, es causa y efecto.

El ejemplo es muy claro, serían,  dos vehículos corriendo por un camino de tierra, el polvo que levante el  que va adelante, va ensuciando al viene atrás.

¿Es inevitable o hay una solución?

¡Si!, la solución es subirse a la carretera asfaltada, y esa carretera asfaltada es la entrega a Dios.

Entonces nos liberamos del polvo de nuestras acciones ya que al haber sido entregadas con sinceridad y coherencia, pertenecen a Dios.

Y digo con sinceridad y coherencia, porque la entrega es DEJAR EL CONTROL, si lo que entrego lo sigo controlando, entonces no lo he entregado y sigo en la carretera de tierra.

La entrega es un acto de amor, desde la comunicación con mi YO SOY,

 Pido desde  el apego, la carencia y el temor.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis memorias de control, desconfianza y ansiedad, para que Tú, las transmutes en Luz.
 

Enséñame a Dejar, Confiar y Aceptar.


 
¡Y así se ha hecho!
 



Lo siento, por favor  perdóname


 
Te amo,
 Gracias


 
Ana María
 

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”