Ho ́opo Boletín de Febrero 2015

Se terminó el primer mes del año, para dejar paso a Febrero, entre otras cosas,

mes de La Candelaria, Carnavales y Enamorados y así avanzamos con el

recorrido de los meses que parecen irse con mucha rapidez.

 

Esto a propósito que en los últimos talleres hemos hablado del tiempo, y la

percepción que tenemos de él.

 

Como tú ya sabes, en cada taller tratamos de profundizar nuestra práctica

del Ho ́oponopono y los temas van surgiendo de manera espontánea, no hay

un taller igual a otro, sin embargo en los años que llevo compartiéndolos, me

he dado cuenta que hay una especie de comunicación interna y de pronto los

mismos temas van surgiendo casi al mismo tiempo y siempre por alguna razón

que no es obvia en el momento.

 

Es así como el tema de ‘cómo percibimos el tiempo’ se ha presentado y en varias

ocasiones.

 

El tiempo, como una línea que va de un punto a otro no existe, el tiempo es

sólo un punto en donde todo está sucediendo al mismo tiempo.

 

Es como estar en tu casa y estar percibiendo lo que pasa en el momento, pero

sabemos que en ese mismo momento hay personas que perciben lo que sucede

en sus casas, al otro lado del continente, eso lo sabemos y lo aceptamos,

pero lo que llegamos a entender es que todo está sucediendo en ese mismo

momento, todo eso que llamamos presente, pasado y futuro.

 

Sólo que nuestro consciente elige ver sólo una parte de la realidad.

No sé si me explico bien, puedes hacer la prueba ahora que lees, todo lo

escrito en este artículo está expuesto delante de ti, pero tú sólo pones tu

atención es este párrafo que estás leyendo, eso no quiere decir que todo lo

demás no esté sucediendo allí al mismo tiempo.

 

¿Por qué nos sirve saber esto?  

Porque en la sabiduría Huna, cuando ellos sanaban sus memorias las sanaban

en todos los niveles, es decir desde el momento en que fueron creadas.

 

Cada vez que entregamos una memoria, ésta puede sanar desde su creación,

y eso implica que sana todo y a todos los involucrados con ella, eso a mí me

parece maravilloso.

Otro punto importante es entender qué es la dualidad

 

Cuando hablamos de dualidad hablamos de dos o más, es decir que nos

separamos para elegir entre una y otra cosa, o para experimentar algo en

diferente grado.

 

¿Cómo es eso?

 

Mientras vivimos desde el YO, que es la identificación con el cuerpo físico y sus

cinco sentidos, nos creemos seres separados.

 

Cuando experimentamos desde el YO SOY o el Aumakua que es nuestro

verdadero ser, nos unimos a todo lo creado porque no existen dos existencias

sino una sola constante y absoluta y nosotros somos una parte de esa

existencia y a la vez somos la existencia ¡No hay separación!!

 

Es por eso que se dice que en la existencia verdadera y absoluta no hay libre

albedrío, simplemente porque no hay en dónde escoger, ya que sólo existe el

amor.

 

En cambio cuando vivimos en la separación, experimentamos estados duales

o múltiples como pueden ser la necesidad y el deseo, el placer, la frustración,

dolor y sufrimiento.

 

Muchas veces el miedo lo escondemos detrás del atrevimiento, avanzamos con

osadía ciega, sin medir las consecuencias.

 

Pero si entramos en la vibración del amor podemos transmutar el miedo con la

fe, la frustración y el sufrimiento con la aceptación.

 

Yo sé que estamos viviendo en esta realidad que creamos desde nuestras

memorias y que es totalmente dualista, pero eso no quiere decir que no

tengamos siempre presente la meta que es la UNIDAD.

 

Momentos maravillosos de unidad son totalmente posibles para ti y para mí, todo

el secreto está en DARNOS CUENTA.

 

Y ese “darnos cuenta”, se incrementa con la luz que recibimos cada vez que

entregamos una memoria. Y nos acerca cada día más al amor.

 

Recuerdo las veces que me tocó estar en la India en Febrero, mes en que

se celebra durante 16 días el festival de Holi, durante esos días, se juega

una especie de carnavales pero con polvos multicolores y el por qué de tal

celebración es conmemorar el amor y la entrega de la devota perfecta

Rada, por su amado Maestro Krishna.

También se encienden hogueras para quemar las inclinaciones negativas, lo

que equivaldría a deshacernos de las memorias equivocadas.

 

También se dice que es la mejor época para entender al amor en su más alta

expresión.

 

Imitando un poco esta costumbre, llenemos de colores nuestras vidas, sigamos

aceptando y entregando y llevemos a la hoguera de la transmutación nuestras

memorias de dolor.

 

Que tengamos un mes de Febrero lleno de entrega y de paz, más allá de todo

entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis memorias de tiempo y separación para que Tú, las transmutes en Luz.

 Guíame a experimentar cada día más y más, que TÚ y yo somos UNO.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

Duelos y Pérdidas

En el diccionario:

 Pérdida: daño o perjuicio que se experimenta, privación de lo que se

poseía.

Duelo: proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier

pérdida.

 En este camino espiritual -que compartimos tú y yo- recibo muchas veces

comentarios de personas que desean practicar el Ho ́oponopono como un

ritual mágico para conseguir lo que quieren y si no lo consiguen se quejan

amargamente y expresan sus dudas sobre esta práctica que no es otra cosa

que una herramienta de aceptación y entrega.

 Resistirse al dolor es inútil, siempre estará presente, pero vivir un dolor en paz

es algo totalmente diferente.

 Cuando practicamos el Ho ́oponopono es para tener paz, independientemente

a las vicisitudes de la vida, aunque me atrevo a asegurar que cuando

mantenemos una práctica coherente, la vida se vive de una manera mucho

más fácil.

 Cuando escuchamos hablar sobre duelo o pérdida, inmediatamente pensamos

en la muerte de alguien, sin darnos cuenta que la vida se desarrolla entre el

dolor y el placer, no hay término medio, un dolor en medio de dos placeres y un

placer en medio de dos dolores.

 Cada día tenemos pérdidas, en el transcurso de las 24 horas, hay momentos

de dolor y placer.

 Perdemos en lo material, lo intelectual y lo emocional.

No pensemos en los extremos.

 Grandes dolores ¡no! los pequeños fracasos cotidianos: “llegamos tarde al

banco”, “se había acabado el pan”, “mi hijo no va bien en la escuela”, “perdí un

negocio”, “me duele la cabeza”, “no puedo hacerlo”, etc…

 No me digas que esos no son dolores… duelen las pérdidas

 Un buen baño, el aire soplando suavemente en tu rostro, ver la sonrisa de tu

hijo, un cachorrito andando por la calle, “terminé un trabajo pendiente”, etc…

 Pequeños placeres  

Ahora barájalos y dáte cuenta que eso es la vida, un mazo de naipes

barajándose a cada instante entre el dolor y el placer, la necesidad y el deseo,

entre la frustración y el éxito: la dualidad.

 Y es en esa dualidad que nos toca vivir, con chispazos maravillosos de

UNIDAD, que van más allá del dolor o el placer y se ubican en la serenidad.

 Perdemos muchas veces cada día y tenemos pequeños duelos, pero no se

nos ha entrenado para aceptar la pérdida, hacer un pequeño duelo y salir.

 Hace poco escuchaba a mi nieta decepcionada porque ¡había quedado en

quinto lugar en una competencia deportiva de cientos de niñas! ¿dónde está

la pérdida?, ¿está en no cumplir con tus expectativas o las expectativas de los

demás?

 Así es como nos hemos formado, y no estoy haciendo una crítica, estoy

asumiendo un hecho, pero un hecho que puede modificarse.

 Mientras nos mantenemos en la competencia y la comparación, vamos

ganando o perdiendo y nos debatimos entre el dolor y el placer, ambos

efímeros, momentáneos, pero es igual , ya que la vida se compone de

pequeños fragmentos, entonces: ¡aprendamos a crecer y aumentar los

fragmentos de paz!.

 ¿Qué hago entonces con mis pérdidas y mis duelos?

 La respuesta es aceptación o darme cuenta que lo que sucedió es inevitable, lo

que más nos lastima es el resistirse.

 Cuando finalmente aprenda a aceptar que las cosas no tienen porque salir

siempre como yo deseo y que en el transcurso del día tendré pérdidas y haré

pequeños duelos, también, aprenderé a soltarlos.

 Entonces habré encontrado el camino a la serenidad: La paz.

 El dolor es una emoción básica primitiva, y hay que entrenarnos para sentirlo,

experimentarlo en su estado natural y soltarlo rápidamente, sin transformarlo

en toda una gama no saludable de estados de ánimo, mal humor, irritabilidad,

etc.

 Quedarnos atrapados en la pérdida es un desperdicio, lo que se perdió

se perdió, hay que seguir adelante, como te comentaba en un artículo

anterior “recalculamos” y redirigimos el camino, de qué sirve quedarnos en la

lamentación y la victimización.

 Los errores se corrigen, las pérdidas merecen un pequeño duelo y se sueltan.

 ¿Podemos llamarlo perdón? Si, aunque yo prefiero llamarlo aceptación y

entrega.

 Es muy saludable, aceptar que las cosas generalmente no salen como

queremos, pueden salir mejor, peor o diferente, pero sin aceptación de esta

realidad lo que obtenemos es una rabieta constante, si bien es cierto el niño

pequeño cuando hace una rabieta, grita, llora y patalea, el adulto inmaduro y

que no ha aprendido a aceptar , también hace una rabieta, pero esa rabieta

es silenciosa y sólo podemos ver sus manifestaciones veladas: depresión,

gastritis, acné, dolores, enfermedades degenerativas, etc.

 El universo está en constante movimiento, nada es estático, todo se mueve,

todo vibra, pero cuando nuestras ideas están fijas es como querer enhebrar

una aguja mientras cabalgamos sobre un caballo.

 Nuestras ideas fijas nos separan, nos ponen rígidos y nos cierran a las posibilidades

infinitas.

 Es por eso que en Ho ́oponopono no se pide, se entrega, ya que al pedir

queremos orientar y controlar las cosas, nos cerramos en un círculo limitado,

cuando entregamos a la Divinidad, quedamos abiertos a la infinidad de

posibilidades que Ella nos puede ofrecer, y que ni siquiera están dentro de

nuestro marco de referencia, así que, ¡siempre seremos sorprendidos!.

 Últimamente he experimentado pequeñas manifestaciones de ese estar

constantemente sorprendido. Son pequeñas cosas, cotidianas , pero que

me reafirman en mi creencia, en mi fe , que para Dios no existen pequeñas ni

grandes cosas, todo está dentro de lo posible.

 Hoy quiero terminar compartiendo contigo mi empeño en aceptar que las

cosas no tienen porque ser como yo quiero y vivir con la frase “que se haga

Tú voluntad y no la mía” como estandarte de mi vida, si tú así lo deseas

acompáñame en este empeño.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego mis memorias de apego y resistencia para que Tú, las transmutes en Luz.

 Enséñame a aceptar, entregar y vivir en paz

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


FORMAS DE AMAR

La verdad es el continente y el amor el contenido

 

Lo verdadero es aquello que no tiene variación, lo eterno y absoluto.

Todo aquello que tenga, aunque sea la más mínima variación deja de ser

una verdad absoluta para convertirse en una verdad relativa, el universo está

sostenido en la verdad que es el recipiente del amor.

 

El Libro “Un curso en milagros” comienza diciendo:

 “Nada real puede ser amenazado

Nada irreal existe

En esto radica la paz de Dios”

 

Somos un producto del amor y estamos hechos de amor, lo que nos hace

diferentes es nuestra capacidad de expresar nuestra verdadera naturaleza.

La luz que brilla en cada uno de nosotros es la misma, pero la expresamos

dependiendo de cuántas capas y capas de memorias la estén cubriendo.

 

Lo mismo sucede con nuestra capacidad de sentir el amor en nosotros, somos

seres amados, creados en amor y sostenidos en amor, pero no podemos

realizar ese amor, es decir no podemos darnos cuenta de esa vibración de

amor, por la gruesa costra de las memorias.

 

Todo lo que vemos es reacción, reflejo y resonancia de lo que sucede en

nosotros mismos.

 

Cuando iniciamos el trabajo de entrega de memorias, cuando permitimos que

la Divinidad transmute nuestras memorias en luz, de pronto la expresión del

amor queda nítida ante nosotros.

 

Cuando el amor es descubierto, al primer ser que amaremos profundamente es

a nosotros mismos, y desde ese amor es que podremos amar a los demás.

 

Dice el mandamiento:

 “Amarás a tu prójimo como a tí mismo”, es claro y contundente.

 Si no me amo a mí misma, ¿de dónde sacaré amor para dar a los demás?

 El amor es también respeto, si me respeto como ser humano, respetar a los

demás en sus infinitas formas de expresión.

 Muchas veces confundimos el amor con la co-dependencia y nos ponemos en

el medio de las personas tratando de solucionarle sus problemas.

 La codependencia está alimentada por el miedo, la culpa y el control,

queremos solucionar problemas en los que inconscientemente nos sentimos

culpables, y queremos solucionarlo a nuestra manera.

 Alguna vez te has encontrado diciendo “ lo ayudo porque me da pena”, la

palabra ” pena “, de la forma como la utilizamos significa me siento culpable,

no es raro que en México se use la misma palabra como sinónimo de

vergüenza, que también está ligada con la culpa.

 

Se puede sentir tristeza, y compasión que son emociones auténticas, pero la

pena vendría a ser, una distorsión.

Cada vez que intervengas entre los problemas de hijos y sus parejas, entre

tu compañero de trabajo y el jefe, entre tu hermana y tu madre etc., estás

entrando en el terreno de la co- dependencia, ni que decir si tratas de tapar

los errores y las faltas de quien está teniendo una conducta adictiva, ya sea

alcohólica o con cualquier otro tipo de adicción.

 La codependencia, no es amor es miedo.

 El secreto para dejar la codependencia está contenido en tres palabras:

 ¡SAL DEL MEDIO!

 El verdadero trabajo de amor, es el que hacemos dentro de nosotros mismos,

todo aquello que se arregle, mejore, florezca en nosotros se reflejará en

nuestro entorno.

 ¿Puedes pensar en una manera mejor de servir? Sírvete a ti mismo y la vida

florecerá a tu alrededor.

 “Cuando todo lo que retengas en la memoria sea

digno de amor, no habrá ninguna razón para

que sigas teniendo miedo”. UCEM

 

Sentirse culpable no conduce a nada, ver los errores que hemos cometido nos

conduce a corregirlos, el pasado ya no nos atormentará sino más bien será

nuestro libro de consulta para no cometer los mismo errores.

 

Así encontraremos la mejor expresión del amor, el amor no puede coexistir con

el miedo y la culpa.

 

A veces en los talleres me preguntan por qué se usa en Ho ́oponopono tan

frecuentemente el color azul índigo, y la respuesta siempre es: es el color

que representa la vibración más alta del amor.

 

A veces pensamos en el color rojo, como representación del amor, pero no es

así, el rojo representa la pasión, y es bien sabido que el amor pasional es de

corta duración.

 

Luego tenemos el color rosado con que a veces identificamos al amor y

representa al amor con apego: “te amo porque eres mi hijo” te amo porque te

necesito”, te amo porque eres bueno”, esta forma de amar, siempre tiene un

condicionamiento.

 

Pero el amor verdadero vibra en el color índigo y es amor que simplemente se

da sin hacer ninguna diferencia; es como el sol que nos alumbra sin restricción

ni condición alguna.

 

Para finalizar quisiera hablarte de lo que es la compasión verdadera, ya que

confundimos la conmiseración con la compasión, que viene de fuentes

opuestas.

 

La compasión sólo sucede cuando primero nos hemos conectado con nuestro

verdadero yo, entonces nada nos es ajeno y podemos conectarnos con

nuestros semejantes como parte de nosotros mismos, es decir su felicidad

es la nuestra y su dolor también, y desde ese sentir verdadero nos damos la

mano.

 

La conmiseración, esconde mucho miedo, culpa y sentido de superioridad, miramos de arriba hacia abajo al ver al “pobrecito que sufre” nos separamos, es algo ajeno a nosotros y ese sentir proviene del pequeño yo.

 

Cuando la alegría de tu hermano la sientas como propia y su dolor también,

será la señal que estás conectado con tu verdadero yo.

 Entonces amar no será una opción sino que: simplemente sucederá.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas aquellas formas que tengo de amar, para que Tu, las transmutes con tu luz.

 Enséñame a amarme a mi misma con amor verdadero, y desde allí, amar a todos mis semejantes.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


!No es afuera, es adentro!

Una bella historia que leí alguna vez es la siguiente:

 

“Desde que se conocieron Morrnah (la creadora del Ho ́oponopono de

Identidad propia) y el Doctor Hew Len, su alumno más allegado, viajaron

mucho por el mundo enseñando, hasta la muerte de Morrnah en 1992.

 

Siempre hacían su limpieza con Ho’oponopono antes y durante

sus viajes. Pero en uno de sus vuelos, el avión enfrentó una fuerte

turbulencia, dando tumbos arriba y abajo. Instintivamente, el Dr. Hew Len

miró por la ventana. «No sé qué pensaba que iba a ver, pero aún así lo

hice de todos modos», dijo.

.

Sentado junto a él, Morrnah parecía estar dormida (como lo hacía a

menudo). Pero en voz baja le dijo: «No es por fuera, es adentro» .

 

El Dr. Hew Len se sorprendió para luego reconocer que la turbulencia

no estaba «ahí afuera» que sea lo que sea que vivamos es una memoria

que repetimos y que se muestra como una vivencia, para que podamos

limpiarla y liberarla. Habían dos camino a tomar, culpar al clima, al piloto o alguien más, o tomar el ciento por ciento de responsabilidad por esa

experiencia y limpiar, limpiar, limpiar… Eligieron limpiar y la turbulencia desapareció…”

 

Reconocer y aceptar que todo sucede dentro y no fuera de nosotros es

fundamental para poder dirigirnos hacia una nueva forma de vida.

 

Al tomar la responsabilidad y abandonar la victimización, nos liberamos…

parece muy simple, pero en la práctica nos cuesta bastante.

 

Ya te he comentado muchas veces que lo que más nos cuesta perder en la vida es

una idea, nos aferramos a nuestras ideas y opiniones y al hacerlo cerramos la

posibilidad de corregirnos.

 

Siempre tenemos la palabra “si, pero…” en la punta de la lengua para rechazar

cualquier sugerencia u opinión distinta a la nuestra.

 

Imagínate que estás cometiendo un error en la forma cómo estás educando

a tu hijo, y alguien te lo hace notar, si eres una persona deseosa de avanzar,

por lo menos dejarás abierta la posibilidad que lo que se te dice sea verdad,

de lo contrario si estás cerrada y ubicada en la terquedad contestarás con el

conocido. “si, pero…”.

 

En Ho ́oponopono sabemos que las memorias equivocadas o de dolor se nos

muestran y lo hacen precisamente para que podamos limpiarlas y si no fuera

así: ¿cómo sabremos por dónde empezar?

 

Si mi auto indagación, aún no me lleva a una completa claridad, por lo menos

quedaré abierta a las sugerencias de las personas que pueden darme una

orientación, date cuenta que no te estoy diciendo “escucha críticas” porque

entonces lo correcto sería preguntarse, ¿si estoy en un entorno lleno de

críticas, seguramente falta limpieza en mí?

 

En cambio dejarse guiar o estar abierta a las sugerencias limpias y coherentes

de un guía o maestro es diferente.

 

Dios siempre pone en nuestro camino quien nos pueda orientar, a veces puede

ser alguien que no conocemos pero con una palabra nos ayuda a aclararnos.

 

La sabiduría natural de las personas del campo, que han aprendido viendo la

naturaleza, es a veces contundente, ellos no cuestionan el orden perfecto

que ven en la naturaleza y simplemente lo imitan.

 

También, los hijos suelen ser buenos maestros, a veces nos muestran aquello

que no queremos ver, ya que ellos representan la forma más cercana de

reacción, reflejo y resonancia de lo que llevamos en nuestro interior.

 

Nunca es afuera, siempre es primero por dentro…

 

Entonces cada vez que tenga un conflicto en mi vida, primero me preguntaré:

¿qué hay en mí, que está provocando esta situación?

 

Lo saludable es buscar primero el error en mí, hacerlo me mantiene humilde y

luego me aclara y aunque no lo creas ¡me da poder!.

 

Si, me da poder, porque al ser yo quien está provocando esa situación o ese

conflicto, está en mis manos corregirlo, ¡que alivio!, no dependo de nadie más.

 

Cada memoria entregada a la Divinidad es una memoria que entra en proceso

de transmutación, esa transmutación, puede ser inmediata como puede

tomarse un tiempo, eso está fuera de mi alcance, lo importante es que he

dejado de ser una víctima del gobierno, del destino, de mis hijos de mi esposo,

de mi jefe, de mi madre, de mi amigo, etc.

 

He tomado la responsabilidad y me he liberado del juzgamiento y de la crítica

para avanzar por el camino del amor.

 

Este tema lo tratamos una y otra vez en los talleres. Cada taller que

compartimos es una experiencia única, es el primer paso o quizá la

reafirmación de que andamos por el camino correcto, ya que sólo hay dos

caminos, el del amor o el del temor.

En el camino del amor, estamos sincronizados con la creación de todo lo

bueno y lo abundante que es nuestra verdadera naturaleza.

 

Toda carencia, ya sea de salud, de armonía emocional, o material, nace de

nuestro interior y depende de nosotros poder cambiarlo.

 

El proceso te lo describo una vez más: primero lo reconozco: “Ah, ésta es una

memoria”, luego lo acepto, “Esta memoria es mía, yo la estoy re-creando una

vez más”, mientras no reconozco que la memoria me pertenece, no podré

hacer la entrega, ya que sólo puedo entregar lo que me pertenece.

 

Entonces si ya acepté que es mía, viene la tercera parte, corrijo, es decir la

entrego a la Divinidad, Cosmos, Poder Superior, Universo o como sea que

tú llames a ese poder maravilloso que mantiene el sol saliendo cada mañana y

ocultándose cada atardecer.

 

Una vez hecha la entrega, la memoria ya no está en nuestras manos sino en

manos del Gran transmutador, los resultados siempre serán sorpresivos…

 

Una vez más, entrenemos a nuestro intelecto para reconocer que:

¡ES ADENTRO, NO AFUERA!

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis memorias de confusión y falta de claridad para que Tú, las transmutes en luz.

 

Aclara mi mente, aclara mi vista y sobre todo aclara mi corazón.

 

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

 

BUSCANDO LA LUZ

El símbolo del Ho ́oponopono son los Girasoles, porque ellos siempre

                                             buscan la luz del sol

 Este año he comenzado trabajando varios temas que he compartido contigo,

 una vez más te recuerdo que los artículos que escribo son el producto de lo

 que voy practicando conmigo misma, no es algo que yo esté enseñando, es

 más bien lo que estoy aprendiendo.

 

 

Mi gratitud es infinita, en los últimos veinticinco años, Mi maestro amado me

 enseñó el QUÉ y mis otros maestros terrenales me explicaron el CÓMO.

 Dios ha puesto en mi camino a las personas adecuadas que amorosamente,

 con paciencia, tolerancia, clemencia y constancia me han conducido por el

 camino espiritual.

 

 El despertar, es voluntario, y depende de querer seguir las instrucciones o las

 enseñanzas que vamos recibiendo, de nada nos sirve tener buenos maestros,

 si continuamos con la terquedad de querer hacer las cosas a nuestro modo,

 cuando sientas que has encontrado a tu maestro, agradece y síguelo, pero no

 te confundas, el verdadero maestro siempre nos enseñará el camino que él

 está siguiendo, y es así como lo reconoceremos, sólo si lo que él nos enseña,

 está de acuerdo con lo que él hace y cómo lleva su vida.

 

 Despertar es abrir los ojos y estar consciente de aquello que va llegando a

 nuestra vida y que nos está mostrando un nuevo sendero o una solución para

 algún problema, de esa manera nuestra consciencia se expandirá y quedará

 abierta a recibir lo nuevo y lo sorpresivo.

 

 Para que las semillas del conocimiento que nos conducen a la paz, puedan

 crecer en terreno fértil, es necesario ir limpiando ese terreno de memorias

 negativas, cada vez que decimos “Te amo, gracias” estamos diciéndole a la

 divinidad “Señor, te autorizo para que intervengas en mi vida”.

 

 Es bueno recordar que el libre albedrío del cual hemos sido dotados, es

 la capacidad de elegir hacia dónde queremos ir, si seguir ciegamente a

 nuestras memorias sin hacer una depuración de ellas o comenzar a entregar

 voluntariamente a la Divinidad, las memorias de dolor para que ella las

 trasmute en luz. Recuerda que sólo Dios puede hacer esa transmutación.

 

 Las memorias generan pensamientos y las memorias negativas, generan

 pensamientos negativos que nos conducen al sufrimiento.

 

 Las memorias son la materia prima de todas y cada una de las cosas que

 traemos a nuestra realidad.

 

 Repetimos una y otra vez lo mismo con diferentes modalidades, es como tener

 un inmenso guardarropa lleno de pared a pared, pareciera que cada modelo de

 ropa es diferente, sin embargo ha sido elaborado con la misma materia prima,

 hilos que uno a uno han ido tramando telas de diferentes grosores, colores y

 texturas, pero al fin y al cabo todos son hilos naturales o sintéticos.

 

 Nuestra mente está conformada también por hilos o memorias que podemos ir

 entregando una a una para que sean transmutadas en luz y entonces la textura

 y la trama de nuestra vida será luminosa y llena de paz.

 

 También he compartido contigo sobre el egoísmo, ese sentimiento infantil,

 cerrado, acartonado que nos aísla, nos separa y lleva a la soledad.

 

 Cuando soy egoísta estoy ligada a mi pequeño Yo, ese que se identifica con

 el cuerpo y sus sentidos, que tan sólo son el vehículo y las herramientas, en

 cambio cuando trabajo armonizada con mi YO SOY, que es el conductor, me

 amo y acepto y en la misma medida que yo me amo y me acepto, amo y

 acepto a todos y todo.

 

 Me integro, soy una con el universo y el egoísmo desaparece.

 

 Para poder entender lo que el Ho ́oponopono me enseña, he necesitado

 repetírmelo muchas veces, el aprendizaje generalmente se da por

 acumulación y repetición.

 Yo misma escuché a mi Maestro, repetir una y otra vez sus enseñanzas, y

 alguna vez me pregunté ¿por qué siempre repite lo mismo?, la respuesta la

 obtuve con el tiempo, cuando al fin comprendía alguna enseñanza, Él ya no la

 repetía más.

 

Fue así que supe que entender es suspender las conductas equivocadas, si

 digo haber entendido y sigo con mis conductas erradas, la verdad es que no la

 he entendido aún.

 Es sólo cuando las suspendo es que puedo decir, al fin he comprendido.

 

 “La vida puede compararse a una caña de azúcar. Como la caña, que

 es dura y tiene muchos nudos, la vida está llena de dificultades. Pero

 estas dificultades deben ser superadas para disfrutar de la dicha de la

 Divinidad, así como la caña de azúcar tiene que ser triturada y su jugo

 convertido en mascabado (jaggery), para disfrutar de la permanente

 dulzura. La dicha duradera sólo puede ser lograda sobreponiéndonos a

 pruebas y tribulaciones. El oro no puede ser convertido en una atractiva

 joya, sin ser previamente fundido en un crisol y golpeado hasta tener la

 forma requerida…” SSB

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todos mis bloqueos, terquedades y torpezas para que Tú, los transmutes en luz.

 Enséñame a suspender toda conducta equivocada que me afecta a mi y a quienes me rodean.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Librándonos del egoísmo

“El egoísmo no es amor propio, sino una pasión desordenada por uno

mismo”

           Aristóteles

 

Los seres humanos nacemos egoístas, temerosos, demandantes e

intolerantes.

 

Quién no ha visto un recién nacido llorando lleno de rabia cuando no recibe su

alimento a tiempo? el bebe no se pregunta si la madre está cansada, si está

durmiendo o trabajando, sólo le interesa que sacien su hambre.

 

El egoísmo nace con nosotros y una de nuestras principales tareas en esta

vida, es liberarnos de él.

 

“Ego” viene del latín que significa “yo”, pero a qué “yo” se refiere? ¿a ese pequeño

“yo” que se identifica con su cuerpo y los sentidos?

 

Aquello que comúnmente llamamos “Yo”, no es otra cosa que el vehículo

llamado cuerpo, poseedor de los cinco sentidos básicos y unas cuantas

decenas más de sentidos internos.

 

El egoísmo surge de esta identificación con el cuerpo, en cambio el YO SOY

o lo que es nuestra verdadera identidad, está totalmente desapegado de

los sentidos, nuestro verdadero ser está inafectado y sólo observa lo que

acontece con el cuerpo, sus emociones y toda su actividad.

 

Es cierto que para poder expresarnos en este plano material y tridimensional,

necesitamos de un vehículo, por eso lo mejor es armonizar nuestra existencia,

conectándonos con nuestro verdadero ser o “YO SOY” y tratando en lo posible

de liberarnos del egoísmo.

El egoísmo es un mal consejero y peor compañía, es aquel que te convence de

que eres el centro de las miradas, el objeto de las críticas, etc.

 

¿A quién de nosotros no nos ha pasado que llegamos a una reunión y creemos

ser el objeto de las miradas, ya sea porque nos sentimos fatales e inseguros, o

porque creemos que caminamos con un reflector sobre nosotros que nos hace

el punto visual de toda la gente?.

 

Bueno eso es egoismo puro y totalmente infantil.

 

Nadie es así de importante.

 

Aun cuando la persona que entra en el salón, sea una gran celebridad, el

pensamiento general está más centrado en cada uno y en su propio egoísmo.

 

Si pudiéramos escuchar los pensamientos en voz alta en ese momento,

escucharíamos algo así como ¿cómo me veo? me dirigirá una mirada?, ¿me

reconocerá? ¿podré estrecharle la mano, conversar con él? …yo, mi, me, lo

mío…

 

Hoy recuerdo con ternura a alguien que ya no está en este plano , que siempre

fue como una niña grande y que su preocupación siempre fue: “¿y qué me voy

a poner?”, ya sea que se le anunciara una fiesta, un velorio o una clausura en

el colegio…

 

Pensar y sentir egoístamente, nos trae muchos desengaños, una fijación

desmesurada en el yo y lo mío, nos traerá mucha dolor o nos conducirá en la

edad adulta a una neurosis.

 

Cuando dejo crecer mi egoísmo, florecen en mi vida, situaciones de rabia,

auto-conmiseración, soberbia y terquedad.

 

¿Qué sería entonces lo contrario al egoísmo?

Por supuesto que el amor en su más bella expresión: el servicio.

 

Busquemos el “nosotros”, pero que ese plural sea conmigo y con Dios, Lo

Divino, El Poder Superior o como sea que llames a Lo Absoluto.

 

“¿Cuál es la disciplina espiritual que enviará al sol interno hacia Dios?

Dios está escondido y obstruido por las nubes de egoísmo. Librarse del

egoísmo es la disciplina espiritual que deben practicar.” SSB

 

El querer controlar emocionalmente a quienes están en mi entorno, es una

forma de egoísmo, es creer que sin mi supervisión todo se malogrará, en

cambio cuando entendemos que nos es a nosotros a quienes corresponde

controlar, y que por el contrario, todo seguirá funcionando aun si yo no estoy

presente , podré experimentar una sensación de saludable libertad.

 

Hay un Ser absoluto , infinito, que mantiene en orden el Universo, ¿¡qué me

hace pensar entonces que todo depende de mí?! no es otra cosa que mi

propio egoísmo.

 

Es momento de dejar atrás mi terquedad, mi falta de tolerancia, mi soberbia y

liberarme de las cadenas del egoísmo.

 

Puedo aceptar que no soy el centro del universo, pero si es saludable aceptar

que soy la causa de todos mis problemas cuando utilizo memorias equivocadas

de dolor y creo que soy este cuerpo con sus cinco sentidos, sin darme cuenta

que en realidad soy el YO SOY, soy un gota de Dios.

 

Dios nos ama, a mi, a ti y al universo entero, sin condiciones, sin

requerimientos, sin distinciones, ha puesto a nuestro alcance una vasta

naturaleza llena de belleza y abundancia y todo estará a nuestro alcance

cuando dejemos las cadenas del egoísmo y vibremos sincronizados a Su amor.

 

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas las memorias que alimentan mi egoísmo para que Tú, las transmutes en luz.

 Dame la oportunidad de amar y servir.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

¿Y cómo hago para ser feliz?

La felicidad es un estado estable, silencioso, placentero y natural

 Tu, yo y toda la humanidad estamos destinados a ser felices, la felicidad es

nuestra verdadera naturaleza, no la felicidad llena de ruido, esa no es felicidad,

puede ser euforia o algarabía, pero es de corta duración, en cambio la felicidad

puede ser un estado estable, duradero.

 

La primera vez que me di cuenta que había alcanzado un grado de felicidad,

fue un final de año, cuando hice el recuento de lo vivido y de verdad había

sido un año intenso, lleno de pruebas y sin embargo me sentí tan plena y

agradecida que me di cuenta que eso era felicidad.

 

Cuando dejamos la victimización, la auto conmiseración queda atrás y la

responsabilidad se fortalece en nuestra vida, entonces la felicidad va tomando

su verdadero lugar.

 

Increíblemente creemos que la felicidad es proporcional a todo aquello que

tenemos o que hacemos y es todo lo contrario, la felicidad es proporcional a la

cantidad de cosas y situaciones de las que nos desapegamos.

Entendiendo el desapego, no como el rechazo o la renuncia a las posesiones

y el status ¡no!, es todo lo contrario! es poder disfrutar de cada situación y de

cada objeto sin que éstos resulten vitales, si los tengo los disfruto y si no los

tengo sigo adelante disfrutando de mi serenidad de la misma manera.

 

¿De qué más puedo disfrutar? de todo, para comenzar del hecho contundente

de existir, de todas las maravillas que me rodean, de cada respiración y sobre

todo de mi conexión con Dios.

 

Puede parecerte un poco irreal pero es cuestión de practicarlo, no te aferres a

nada, no te sientas dueño de nada, no quieras controlarlo todo, acepta que las

cosas no tienen porque salir como tú deseas y verás como te liberas.

 

Para ser feliz, lo primero es la actitud que tenemos.

 

Hace unos días, salí temprano en compañía de una de mis hijas, llena de

planes y asuntos que tenía que hacer, llevaba conectado el GPS y cuando

cambiaba de rumbo la voz del aparato decía “recalculando”… bueno ese día

nada salió como esperábamos y de pronto me di cuenta que estaba recibiendo

una lección de vida, a cada cosa que fallaba o que no estaba lista, le decía a

mi hija: “recalculando”, nos reíamos y seguíamos adelante.

 

La verdad es que la pasamos bien y regresamos a la casa sin haber hecho nada

de lo que nos habíamos propuesto para ese día, pero con la palabra clave en

nuestros labios “recalculando”.

 

Algo así tomado con sentido de humor, puede acercarnos a la felicidad,

re-orientemos una y otra vez nuestro camino, sigamos adelante, si nos

detenemos a lamentarnos, perdemos si o si, si reorientamos y nos

mantenemos abiertos, expandidos, siempre podemos ser sorprendidos con

algo que no esperábamos.

 

El secreto de la felicidad está en la aceptación incondicional de cada

experiencia, de cada bendición, de cada prueba y sobre todo de nosotros

mismos como seres perfectamente imperfectos.

 

Son nuestras imperfecciones las que nos empujan a avanzar, al tratar de

corregirlas.

 

Soy una convencida que no existen errores en la naturaleza, todo es perfecto y

todo tiene una causa y un propósito.

 

Resistirse es doloroso, y en la enseñanza Huna de la cual el Ho ́oponopono es

sólo una parte, dice:

 

“Aquello a lo que me resisto, persiste, lo que acepto se transmuta”

 

¿En qué se transmuta? No lo sabremos hasta no verlo a lo lejos, cuando las

pruebas hayan pasado y podamos ver el rumbo que tomaron y como lo que en

su momento pareció oscuro, era tan sólo un túnel que nos ayudó a pasar del

desierto al valle.

 

Otro principio Huna es:

 

“Allí donde va mi atención, va mi energía”

 

En todo aquello que pongo mi atención, le doy la energía para crecer, entonces

mejor me enfoco en lo bueno y lo bueno crecerá.

 

Finalmente hablemos del egoísmo, este es un sentimiento que nace con el ser

humano, el egoísmo es primitivo y es infantil.

 

Cuando maduramos como seres humanos racionales y equilibrados, dejamos

poco a poco el egoísmo, el yo y lo mío se convertirá en nosotros.

 

Entonces una forma de felicidad será el servicio, cuando servimos lo hacemos

a nosotros mismos, poder aliviar el dolor de otros en realidad alivia nuestro

propio dolor.

 

Ya que la clave es tratar a los demás de la misma forma que quisiéramos que

nos traten a nosotros, lo que a mí me lastima también puede lastimarte a ti.

 

Ser feliz es el estado natural del ser humano, nadie se sorprende ante la

felicidad pero sí lo hacemos frente al dolor.

 

Si hoy no conseguí lo que esperaba, si las cosas no salieron como quería,

si encontré muchos obstáculos en mi camino, haré uso de mi palabra clave

“recalculando” y seguiré adelante disfrutando de lo inesperado.

 

Deseo de todo corazón que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todos mis apegos para que tú, los transmutes en luz

 

Enséñame a ver lo bueno, hacer lo bueno y decir lo bueno y permite que mi único apego sea hacia Ti.

 

¡Y así se ha hecho!

 

Lo siento, por favor perdóname

 

Te amo,

 

Gracias

 

Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

SEMILLAS

                         El pensamiento es la semilla de la acción

                                               RW Emerson

 

Son, nuestros pensamientos el fruto de nuestras memorias, podemos

pensar sólo lo que tenemos en nuestro subconsciente, sólo la inspiración que

viene de Dios, llega a nosotros de manera natural y totalmente nueva.

 

Para poner en el plano físico esta inspiración , es necesario manifestarla por

medio de las formas de expresión que ya conocemos, que no son otra cosa

que nuestras memorias y al hacerlo la inspiración se convierte en una memoria

más.

 

Para probar que todo existe primero en la memoria y se manifiesta como un

pensamiento, podría decirte que he estado pensando en un monstruo de tres

cabezas y cien patas y me puedes decir “eso no existe”, sin embargo para

contestar eso tienes que haberlo imaginado y re- conocido, ya que también

está en tu memoria.

 

¿Existe ese monstruo?, si existe en nuestra imaginación –que es la primera semilla- de allí podría hacerse real.

 

En física cuántica se dice: “si lo puedes imaginar: existe”

 

El mecanismo de las memorias nos puede confundir a veces, cuando en

Ho ́oponopono se dice que somos ciento por ciento responsables de todo lo

que está en nuestra realidad, se refiere a que cada día lo vamos creando de

acuerdo a nuestras memorias. La realidad que vivimos es el fruto de aquello

que traemos a nuestra vida re- creándolo y re- conociéndolo.

 

Podemos leer un libro y cada párrafo será re-creado en nuestro pensamiento

con imágenes de aquello que ya conocemos.

 

Entonces cuando decimos que somos ciento por ciento responsables de todo,

absolutamente todo lo que está sucediendo en nuestra realidad, se trata de

que lo estamos re- conociéndo gracias a nuestras memorias.

 

Si no está en nuestra memoria, no podemos re-conocerlo.

 

Cada uno de nosotros ha heredado todas las memorias de nuestros ancestros,

desde el comienzo de la creación, de esos miles de millones de memorias,

nuestro subconsciente o Niño Interior utiliza quince millones de memorias cada

segundo, muchas de ellas son repetidas una y otra vez.

 

Tenemos en los genes, que no son otra cosa que programaciones grabadas,

todas nuestras funciones vitales que se suceden unas a otras de manera

automática; la respiración, la circulación, la digestión y la actividad

individual de cada célula.

 

Jorge Dotto en su libro “Genética”, explica que traemos toda nuestra vida

grabada en los genes, con determinada orientación heredada de nuestros

ancestros, pero lo que realmente hace que cada individuo se desarrolle de

determinada manera: es el ambiente que lo rodea.

 

Es decir que las memorias pueden modificarse positivamente de acuerdo a si

se desarrollan dentro del amor o dentro del miedo.

 

Para esto el Ho ́oponopono que es una técnica ancestral, en donde no se

hablaba de genes, pero que si se tenía claro, que traemos con nosotros

la información completa y que vamos activando determinadas memorias

con activadores externos, es decir con todo aquello que entra por nuestros

sentidos y viceversa.

 

Lo que sea que vivimos, primero sucede dentro de nosotros y luego se

manifiesta fuera, es tan simple como darme cuenta que en este momento que

estoy escribiendo, todo está sucediendo primero en mi pensamiento y luego se

transforma en las palabras que escribo…

 

Cuando tengo una experiencia desagradable, primero he activado las

memorias necesarias y a su vez esa experiencia se transforma en una

memoria más, es un círculo vicioso, que sólo se puede romper, entregando la

memoria a la Divinidad para que sea transmutada en luz.

 

Entonces comenzamos a formar otro círculo, pero esta vez en positivo, al

recibir la memoria transmutada en luz, esa luz es la energía del amor, a más

energía del amor, mayor cantidad de memorias positivas se fortalecen, y éstas

a su vez crean una realidad llena de amor.

 

Entonces la semilla clave es el Amor, si sembramos amor, amor es lo que

cosecharemos.

 

Para sembrar amor, hay que re- aprender a hacerlo, ya que nuestra esencia

es el amor pero lo olvidamos en el camino, cuando las memorias de miedo se

acumularon unas tras otras ocultando nuestra naturaleza verdadera.

 

Bueno, si deseo cambiar mi realidad, comenzaré por cambiar mis

pensamientos y llenarlos de amor, en vez de crítica, de responsabilidad en

vez de culpa, de bondad en vez de rabia, de alegría en vez de tristeza y de

compasión en vez de juzgamiento.

 

El Creador nos ha dotado de libre albedrío y sólo interviene cuando nosotros

elegimos entregarle la memoria para que sea transmutada, mientras que no se

haga esa entrega, serán las memorias que se activan aleatoriamente las que

den forma a la realidad que vivimos.

 

Hoy yo puedo sembrar las semillas de mi nueva vida y será para mí un

momento especial porque Dios a mí también me ha dado el poder de la

creación, crearé primero con mi pensamiento, con mi palabra y con mi acción

dirigidas en la misma dirección: el Amor.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis memorias contrarias al amor para que tu las transmutes en luz.

Enséñame a amarme, amar y servir incondicionalmente

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

 

¡DESPIERTA!

No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo”… Camilo José Cela

 El despertar físico es abrir los ojos, poner atención y asimilar aquello

que captan nuestros sentidos, el despertar espiritual es re-descubrir, re-

conocer y experimentar nuestra unión con lo Divino.

 En uno de mis viajes a la India, conocí a una muchacha francesa, muy joven

y muy sabia, fue muy gratificante conversar con ella y escuchar su historia de

búsqueda. Resultó ser hija de padres ateos, pero ella siempre sintió que había

algo más, lo buscó y lo encontró.

 Cuando le pregunté cuál era la diferencia desde entonces, ella me dijo:

“cuando encontré a Dios nunca más me volví a sentir sola”.

 Esta respuesta la entendí desde mi propia experiencia, cuando encontré a mi

Maestro y él me enseñó el camino hacia Dios, yo tampoco he vuelto a sentirme

sola.

 La presencia de Dios en mí , es mi eterna compañía, mi diálogo es con Él, mis

necesidades las surte Él, ¡me peleo con Él y también con Él, me reconcilio

llena de amor!

 ¡Yo no estoy sola, y tú tampoco lo estás!.

 Una herramienta efectiva y maravillosa para este despertar es la práctica del

Ho ́oponopono, ya que te mantiene constantemente comunicada con tu YO

SOY.

 El despertar y la comprensión de la vida a partir de ese momento es paulatino

y espontáneo, ya no es necesario llenar nuestro intelecto de información, ya

no son los libros la única fuente de conocimiento; de pronto te encuentras tan

lúcido que puedes entender la esencia de las cosas.

 Desde siempre las personas han buscado esta forma de comprensión y

han querido hallarlas por medio de rituales o de sustancias que pueden haber

sido usadas en algunos casos por los pueblos ancestrales pero que no son

necesarias cuando la conexión con nuestro Dios interno se fortalece de manera

natural.

 En el transcurso de la vida creamos apegos, y todo apego trae sufrimiento,

como diría el poeta Khalil Gibran:

 “La fuente de donde calmas tu sed, fue llenada con tus lágrimas”

 Eso quiere decir que aquello a lo que más apegados estamos, nos puede llevar

a una máxima felicidad, pero si lo perdemos será la máxima tristeza.

 El único apego que siempre trae paz y nos aleja del sufrimiento, es el apego a

Dios, como sea que tú lo concibas.

 Para todo lo demás, es mejor aprender a desapegarnos.

 Cuando fortalecemos el desapego, no es que ya no tengamos lazos de amor,

es que esos lazos dejan de ser la fuente de la felicidad:

 “No te necesito para ser feliz” es el concepto básico.

 Practicarlo, hacerlo nuestro es un aprendizaje.

 ¿Qué te puedo decir si tus apegos van hacia sustancias, relaciones o prácticas

extremas?, el Ho ́oponopono te puede ayudar a descubrirlo como una

memoria repitiéndose y te dará suficiente lucidez para reconocer; pero para

aceptar y corregir sería bueno buscar ayuda.

 Nada externo nos dará paz interna, la paz yace en nuestro interior y es allí

donde la encontraremos, y si solos no hemos podido, o no podemos hacerlo,

busquemos orientación.

 El milagro Divino, no es que Dios elimina los obstáculos mágicamente, ! no!

el milagro Divino es que Dios pone en tu camino las herramientas y los

maestros que te acompañarán en el camino, porque los maestros son sólo

acompañantes, el trabajo siempre es personal.

 Hace poco recibí un correo en donde decía que la derrota más positiva que

podemos experimentar, es derrotarnos ante aquello que no podemos manejar

solos.

 Al aceptar esa derrota, buscaremos ayuda y finalmente podremos liberarnos.

 Deja la soberbia de pensar que solo puedes, si hasta hoy has intentado una

y otra vez encauzar tu vida y no has podido, es momento de derrotarse y

buscar ayuda.

 Cuando oras, tu oración purifica, allana el camino y te orienta hacia el

consejero correcto.

 Dios siempre será tu compañero, pero te repito una vez más: el esfuerzo

tendrá que ser tuyo (o mío).

 Despertar es estar lúcido, es sacarnos la venda de los ojos y vernos a

cabalidad, con todas nuestras virtudes, nuestros defectos, los dones, las

habilidades y también nuestras torpezas.

 Hoy, podemos despertar, desperezarnos, abrir los ojos y comenzar el camino a

la libertad paso a paso y con los pies, no esperes que tu cabeza lo haga, ¡no

lo hará! La mente se protege a sí misma, entonces es necesario hacerlo de

manera mecánica, ¡Con los pies !

 Levántate y comienza…

 Que la paz más allá de todo entendimiento nos acompañe en el camino.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego mi confusión, mi falta de orientación y mis apegos negativos, para que Tú, los transmutes en luz.

 Estoy dispuesta a hacer el esfuerzo, pero necesito que me lleves por el camino correcto para soltar mis cadenas.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo,

 Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”