Yo estoy bien, y todo está bien

 

Todo lo que está en mi realidad no es otra cosa más que reacción, reflejo

                     y resonancia de mí misma.

 

En vista de los últimos acontecimientos sucedidos en nuestro planeta, la

tendencia general es al miedo y la crítica y de esa forma, una vez más

fortalecemos la separación.

 Nada sucede fuera de nosotros, cada experiencia es vivida internamente y

reconocida desde las memorias que tenemos activas.

Si queremos paz en el mundo comencemos por tener paz nosotros mismos,

¿Qué ganamos escandalizándonos y llenándonos de temor? Solamente

generar más de lo mismo.

 Si te asusta la violencia, erradica la violencia interna que comienza por criticar y

juzgar. ¿Cómo hablas con tu pareja, tus hijos, tus empleados o contigo mismo?

Puedo reconocer la violencia y la carencia solamente porque aún existen esas

memorias en mí.

Si tu intención es ayudar a la paz del mundo, recuerda que tú, eres una célula

de ese mundo.

 Hace poco escuchaba decir a un hombre sabio, que si tan sólo 200 hombres

en todo el planeta limpiaran la violencia de sus pensamientos, el mundo se

armonizaría: “Un pensamiento agresivo, crea una realidad agresiva en algún

lugar del universo”.

 Entonces volvamos al punto, si yo estoy bien, todo en mi entorno estará bien.

 Si aún no consigo ese estado de serenidad constante, seguiré trabajando en

conseguirlo.

 Mis memorias son activadas por mi palabra, por mis pensamientos y todo lo

que entra por mis sentidos y la única forma de corregirlas es haciéndolo de

forma mecánica con el intelecto, repitamos (sólo con la palabra y sin emoción)

una y otra vez “Te amo, gracias” y volvamos nuestro pensamiento hacia lo

positivo, no lo hagamos con el sentimiento porque es allí donde nos

entrampamos.

El libre albedrío se ejerce con la consciencia-Madre-Uhane-Intelecto.

 Elegimos lo que queremos pensar y de esa forma vamos limpiando nuestros

pensamientos para mantenerlos serenos y parejos.

 Una y otra vez regreso al pensamiento sin juzgamiento, ni crítica.

 Puedo no estar de acuerdo con determinadas situaciones y conductas, eso es

totalmente válido, lo que trastorna todo, es la crítica y juzgar desde un

elevado pedestal en donde nos erigimos como la voz autorizada.

 

Muchas veces sucede que por el trabajo o determinadas reglas sociales, me

veré compartiendo espacios o situaciones con personas con las que no

concuerdo en principios, ni valores. Puedo escucharlos sin juzgarlos no es

necesario sentirme dueña de la verdad, lo único que necesito hacer, es ser

coherente conmigo misma llevando mi propia vida dentro de los principios en

los que yo creo.

 La idea es contrastarme, no compararme.

 Me comparo en función a los demás, entonces entraré en la competencia de

poder.

 Me contrasto conmigo misma, midiendo y mejorando mis esfuerzos y logros,

allí no hay competencia sólo hay avance.

 

La separación es una ilusión, no estamos separados somos un solo SER.

 Yo sé que es un trabajo de toda una vida el poder llegar a la Unidad. Pero

como dice Lao Tse “ el camino de mil leguas, comienza por un paso”.

 Si no damos ese primer paso, nunca iniciaremos el camino a la autorealización.

 Algo que he comentado contigo en algunas ocasiones es el aprender a leer en

los signos. Estamos rodeados de señales que nos indican el camino y muchas

veces por terquedad y otras por miedo no queremos seguir esas señales.

 

Por ejemplo, en este momento todos estamos conectados por redes invisibles

de comunicación, la internet, todos hacemos uso de ellas y lo hacemos con

absoluta certeza. ¿Nunca te has puesto a pensar que es una forma de fe?

 Acaso te preguntas ¿cómo es el mecanismo que hace que una carta que

envío desde mi habitación llegue casi simultáneamente al otro lado del mundo?

 Repetimos una y otra vez, “estamos conectados”, ¿lo crees verdaderamente?

Sí, estamos conectados y siempre lo hemos estado, y lo mejor es que en este

tiempo que nos ha tocado vivir, esa conexión es palpable.

Estamos conectados con Lo Divino, y somos parte de esa Divinidad.

 

Leamos en las señales, si son negativas, nos están diciendo que hay algo que

debemos limpiar en nosotros mismos, si son positivas, es algo que tenemos

para agradecer.

 Si yo estoy bien, todo está bien en mi realidad.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego toda memoria de separación para que Tú, la transmutes en luz.

 

Enséñame a comprender que nada es fuera, todo sucede dentro de mí y

es allí, en donde debo limpiar.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

  
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

Lo Absoluto, y el Maestro

 Siempre he admirado a quienes no necesitan de una forma para conectarse

con Dios.

 

Hay personas capaces de hacer esa conexión sin necesidad de un maestro

que las conduzca por ese camino.

 

Yo siempre necesité de uno, y hoy que escribo este artículo lo hago

como un homenaje a mi Maestro Bhagawan Sri Sathya Sai Baba.

 

Desde muy temprana edad busqué al maestro y entre lo que encontraba, nada

me completaba, siempre había una pieza que faltaba y que me dejaba una

sensación de vacío, cuando en mayo de 1992 supe de la existencia de Sai

Baba, y recibí sus primeras enseñanzas, mi vida nunca volvió a ser la misma.

 

Con él aprendí a reconocer a Dios en todo lo creado, él me enseñó que todas

las religiones son verdaderas porque todas creen en el mismo Dios pero con

diferentes nombres, con él aprendí que la humanidad es una sola y que no

existe diferencia entre nosotros, todos somos miembros del mismo cuerpo.

 

Muchas veces escuché decir a Sai Baba, “No me sigas a mí, encuéntrate a ti

misma y realiza tu propia divinidad”.

 

Y en eso estoy, en el descubrimiento cotidiano de mi propia divinidad, y para

eso el Ho´oponopono me ha servido como una herramienta efectiva y simple

de utilizar.

 

Cuando entendí lo que verdaderamente significaba el Ho´oponopono, me aferré

a él, es la mejor herramienta de aceptación y entrega y también es el método

más efectivo para llegar a la unidad.

 

SI no tienes un maestro terrenal, puedes considerar al Ho´oponopono como un

maestro. Cuando entendemos que todo se genera en nosostros mismos, que

nunca es afuera sino adentro donde suceden las cosas, entonces encontramos

la unidad y con ella entenderemos un poco más el principio Divino.

 

Aquello que llamamos Dios, es realmente incomprensible para nosotros,

podremos tener un atisbo de Él, pero con nuestra mente limitada, siempre será

imposible conocer lo ilimitado.

 

Dios lo contiene todo, es una existencia constante es el UNO sin un segundo,

eso quiere decir que nada existe fuera de Dios, nosotros, Tú y Yo somos parte

de Él.

 

Esa idea infantil de Dios y el demonio como dos fuerzas encontradas, no

existe, si existiera algo fuera de Dios, este no sería absoluto.

 

Lo que nosotros vemos como negativo o perverso es simplemente fruto de

nuestra mente dualista, dentro de un cuerpo que se cree separado, en donde

siempre tendemos a elegir entre dos caminos.

 

Cuando el cuerpo es abandonado, ya no hay libre albedrío, porque ya no hay

en dónde elegir, sólo existe el Amor, como realidad única.

 

El amor crea, es la fuerza creadora y toda su creación es perfecta.

 

Cada experiencia vivida es perfecta, obedece a un orden perfecto pero que

nosotros, no somos capaces de ver en su totalidad.

 

Nuestra visión es parcial, como lo relata esta historia:

 

“El Buda les pidió que se sentaran tranquilamente a su lado, y habló así:

 Ahora os contaré un suceso de los tiempos antiguos. Había un maharajá

que mandó reunir a todos los ciegos que había en Sabathi y pidió que los

pusieran ante un elefante y que contasen, al ir tocando al elefante, qué les

parecía. Unos dijeron, tras tocar la cabeza: “Se parece a un cacharro”;

los que tocaron la oreja, aseguraron: “Se parece a un cesto de

aventar”; los que tocaron el colmillo: “Es como una reja de arado”; los

que palparon el cuerpo: “Es un granero”. Y así, cada uno convencido de

lo que declaraba, comenzaron a querellarse entre ellos.

  El Buda hizo una pausa y rompió el silencio para concluir:

  Monjes, así son esos ascetas disidentes: ciegos, desconocedores de la

verdad, que, sin embargo, sostienen sus creencias”.

 

Es cierto que el propósito de la vida es descubrir nuestra propia divinidad y ese

descubrimiento nos da paz, también es cierto que nos mantenemos en una

suerte de sube y baja, porque la visión no es constante, si fuera así estaríamos

totalmente iluminados.

 

Pero lo importante es seguir trabajando en ello y conseguir cada vez más

serenidad.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego toda memoria de separación para que Tú, la transmutes en luz.

 Enséñame a ver la unidad en la diversidad.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

 
Ana Maria
 

Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


LA DUDA

 

“La duda es desperdicio de energía, el que duda es como si invitara a

otro a vivir en su cabeza, tiene dos pensamientos que orientan hacia dos

polos distintos, contrapuestos. En esa lucha el ser se agota…”

                 Graciela Busto en su Libro “Sai Baba el Señor”.

 

Es imposible detener nuestro pensamiento, pero sí es posible elegir en qué

pensar, esa decisión es algo que se hace con el intelecto y es la mejor

disciplina que podemos tener.

 

Lo que pienso es lo que siento, es así de simple y efectivo.

 

¿Para qué entonces, atormentarme con pensamientos catastróficos, carentes o

llenos de rencor?

 

Mis pensamientos pueden ser purificados una y otra vez. En un principio de

forma mecánica, forzándome a modificarlos, luego cuando lo haya convertido

en un hábito simplemente sucederá sin tanto esfuerzo.

 

Sólo podremos comprobar esta verdad poniéndola en práctica, sino quedará

en una simple teoría.

 

Cada vez que nos llenamos de aquellos “ ¿Y si…?”, lo único que hacemos es

sembrar la duda en el camino y eso no nos dejará avanzar.

 

Esos “¿Y si?” son posibilidades que nos planteamos fruto de nuestra

inseguridad y que generalmente nunca llegan a suceder, pero sí nos detienen

y nos alejan de la fe.

 

Hace algunos años alguien me contó esta historia:

 

“Se anunció una exposición de las armas más letales, los potenciales

clientes eran acompañados por un guía, quien explicaba la eficacia de

cada una de las armas allí expuestas, en los salones se exhibían todo tipo

de armamento a cual más sofisticado… pero al final de toda la exposición

había una habitación prácticamente vacía que sólo tenía en el suelo un

pequeño trozo de madera vieja.

Cuando los interesados en el armamento llegaron a esa habitación

preguntaron de qué se trataba, y el guía les explicó: Ese pequeño trozo de

madera representa al arma más destructiva que existe: ¡La duda!”

 

No dejemos que la duda nos paralice, esa es una energía de vibración muy

densa y destructiva, en todos los aspectos de nuestra vida: en el familiar,

sentimental y laboral.

 

Muchas veces cuando hacemos los talleres, los asistentenes dudan de la

efectividad del Ho´oponopono, por su simpleza.

 

Y eso es porque tenemos creencias muy arraigadas, las creencias son

memorias que se activan ya sea culturalmente o familiarmente, todos creemos

por ejemplo que, “lo bueno cuesta”, por eso dudamos cuando se nos

presentan soluciones simples.

 

Cuando recibimos inspiraciones, -o sea- ideas nuevas que vienen desde nuestro

verdadero ser, que se ha conectado al alma universal, esas inspiraciones

siempre nos llenan de paz.

 

No hay inspiración que te lleve al temor, porque de la divinidad sólo se recibe la

vibración creadora del amor.

 

En cambio el miedo se podría describir como la ausencia de amor.

 

Entonces los temores son fruto de nuestras memorias negativas activadas una

y otra vez.

 

¿Cómo las limpiamos? Repitiendo “Te amo, gracias”, de esa forma vamos

instalando nuevamente nuestras memorias de amor con toda la luz que traen

consigo.

 

También es importante no confundir la duda con la cautela, son dos cosas

diferentes, se duda por inseguridad, se es cauteloso por responsabilidad.

 

Los actos impulsivos pueden conducirnos a cometer errores.

 

Toda disciplina de vida, toda disciplina espiritual, debe ir siempre

acompañada de un buen discernimiento, de lo contrario entraríamos en el

terreno del fanatismo.

 

Entonces podríamos llegar a esta conclusión: Tenemos la certeza absoluta que

Dios, La Divinidad, El Absoluto, o como sea que tu quieras llamar a ese poder

que mantiene al universo funcionando, siempre nos escucha y siempre está allí

para darnos Su apoyo.

 

El error, si es que existe, está en nosotros que no estamos listos, abiertos y

confiados a recibir ese apoyo.

 

“Pistis” es la palabra griega para describir a la certeza absoluta, es una certeza

totalmente intelectual, no emocional.

 

Y esa certeza no puede convivir con la duda.

 

Entrenemos nuestro intelecto para pensar lo correcto y lo constructivo,

observemos nuestras palabras, ya que es con nuestro lenguaje que revelamos

nuestras verdaderas creencias, y es con ese mismo lenguaje que podemos

sembrar de dudas nuestro camino.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas mis memorias de temor, duda, suspicacia y desconfianza,

para que Tú, las transmutes en luz.

 

Enséñame a creer, confiar y relajarme en Tu amor.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

  
Ana Maria
 

Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


El Ave Fénix

La leyenda del Ave Fénix relata la historia de un ave capaz de renacer de

sus propias cenizas. Es un símbolo universal de la muerte generada por

el fuego, la resurrección, la inmortalidad y el sol. También representa la

delicadeza, ya que vive sólo del rocío sin lastimar a ninguna criatura

viviente.

Finales y principios, cuántos de nosotros estamos terminando una forma de vida

para iniciar una nueva?

 

Aprender a aceptar los cambios es la base del estado de paz. Hay algo que

nos resistimos a aceptar y es que las cosas generalmente no salen de la forma

que esperamos.

Pueden salir mejor o peor o simplemente diferente, pero en medio de nuestra

terquedad nos resistimos a aceptar esta realidad.

 

Muchas veces te he comentado acerca de la impermanencia, todo lo que

tenemos en nuestro entorno es impermanente, comenzando por nosotros

mismos.

¿Adónde fue la niña que era a los 7 años… a los 22… a los 35…? ya no están…

han cambiado, han sido impermanentes.  

 

La lucha contra el tiempo es una pelea inútil, el tiempo pasa y si sabemos

potencializar lo positivo que nos va dejando, nos haremos más sabios y más

serenos, hay una frase de Amado Nervo que dice:

 

“El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad, es la paz

interior”.

 

Se supone que con el pasar de los años nos acercaremos cada vez más a lo

verdadero, si no es así, es que no estamos potencializando las enseñanzas de

la vida.

 

Todo termina para volver a comenzar, transformado en algo diferente, el Ave

Fénix, representa esta eterna rueda de nacimientos y muertes de lo que

conocemos, de aquello a lo que estabamos acostumbrados y que en algún

momento dejaremos atrás, a la muerte de la niñez y la bienvenida a la

adolescencia, al final de la juventud y a la bienvenida a la edad adulta con todos

sus pro y sus contras.

 

La no resitencia, esa es la clave.

 

Cada final trae consigo la apertura de puertas que se abren ante nosotros.

 

El final de una relación, puede ser muy dolorosa, pero también nos deja

espacios abiertos a muchas otras posibilidades.

 

Conocí una pareja de personas mayores que ya no están en este plano,

primero se fue él, y ella lo tomó con mucha entereza y un día me dijo “siento

que puedo retomar mi vida en el momento que la dejé para casarme”.

 

Se refería a que quería volver a estudiar y cumplir algunos de sus sueños que

dejó suspendidos para dedicarse de lleno a ser esposa y madre.

 

Su ejemplo me dio mucho que pensar, porque es cierto que uno se casa por

amor y voluntariamente, pero también es cierto que ese “nosotros” de la pareja

requiere muchos renunciamientos voluntarios para poder acoplarse en

armonía. Compartir la vida con alguien, significa ceder algunos espacios,

cuando las relaciones se terminan esos espacios quedan como posibilidades

nuevas.

 

En la religion Hindú se cree en la trilogía de Brahma, Vishnu y Shiva.

Brahma, es el creador, Vishnu el preservador y Shiva es el destructor, pero esa

destrucción no es inútil, Shiva destruye para volver a construir, destruye la

ignorancia y construye la sabiduria, son las pruebas en la vida que nos enseñan y

nos purifican.

 

Hoy he querido compartir contigo este simbolismo del Ave Fénix, veo y percibo

que hay mucho movimiento y muchos cambios en nuestro entorno y en

nosotros mismos.

 

Aceptemos esos cambios, aprendamos de ellos, tomemos las nuevas

posibilidades como principios a algo nuevo.

 

No resistencia, la aceptación y serenidad, ese es nuestro camino.

 

En Ho´oponopono hemos aprendido que: “A lo que me resisto, persiste; lo que

acepto se transmuta”, pero esta enseñanza va ligada a otra no menos

importante: “Alli donde va mi atención, va mi energía”.

 

¿Qué quiere decir esto?, que si me enfoco en lo negativo, mi energía lo

acrecentará, si me enfoco en las soluciones, y la infinidad de posibilidades que

se abren con cada cambio o cada final, entonces tendré la alegría de

sorprenderme cada día.

 

Si se trata de enfermedad, no repetiré una y otra vez la secuencia de la

enfermedad, me enfocaré en un buen tratamiento, en el médico correcto y en

mi capacidad innata de sanación.

 

Todo cambio y todo final traen posibilidades infinitas para cada uno de

nosotros.

 

Seamos como el Ave Fénix y vivamos un renacimiento con cada despertar.

Que tengamos paz más allá de todo entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas mis memorias de rigidez, terquedad y resistencia para que

Tú, las transmutes en luz.

 

Enséñame a aceptar y potenciar cada cambio o final en mi vida.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

 
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 

SALUD, DINERO Y AMOR

“Entiende que obtenemos lo que hablamos, lo que pensamos y sentimos, 

habla, piensa y siente en positivo, estás creando tu vida con cada

palabra”.   Joe Vitale

 

Siempre escuché la frase “Salud, dinero y amor” y nunca la había

experimentado tan real como en estos últimos días en que las tres han sido

sumamente importantes en mi realidad.

 

Es cierto que nuestro valor primordial es la existencia: “Valgo porque existo”.

Pero en este plano de existencia necesito de la salud, del amor y hago uso del

dinero.

 

Es con salud que puedo llevar a cabo mis actividades en su totalidad, cuando

alguna parte de mi cuerpo falla, estaré limitado para determinadas actividades.

 

El amor es fundamental, el amor lo puede todo y lo sana todo, ese amor es

manifiesto cuando llega una prueba de salud y encontramos que quienes están

a nuestro lado son las personas con quienes hemos creado y alimentado lazos

de amor verdadero.

 

Finalmente el dinero, es pieza también fundamental.

En los talleres de Abundancia, hacemos todo lo posible por sanar la relación

con el dinero, es con dinero que elegimos en dónde viviremos, comeremos, nos

educaremos y nos atenderemos en caso de enfermedad.

¿No te parece que es importante?

 

Bueno mantener la armonía entre estas tres energías es lo ideal.

 

No siempre sucede, pero se desarmonizan, y para eso es el entrenamiento

y la aplicación de todo lo que vamos aprendiendo.

 

Los momentos difíciles en la vida son como tamices que nos ayudan a limpiar

purificar y mejorar nuestra vida.

 

En los momentos de prueba nos aferramos a lo verdadero, y son buenos esos

momentos para hacer un balance de cuánto de verdadero hay en nuestra

vida, todo lo demás hay que desecharlo.

 

Lo importante es saber que SIEMPRE, estamos siendo guiados por la mano de

Dios. SIEMPRE estamos siendo escuchados, y SIEMPRE tendremos lo mejor

para nuestro desarrollo espiritual.

 

Cuando hacemos el Taller de Sincronización de la Abundancia les recuerdo y

comparto que estas tres energías se complementan.

 

Equivocadamente se nos enseña a desdeñar el dinero como de menos

importancia, pero no es así. Agradezcamos y démosle la bienvenida a la

energía del dinero.

 

Junto con el amor, está la amistad como valor, la amistad es una de las

expresiones más elevadas del amor.

Siempre escuché decir a mi querida amiga Lili:

“Al amigo siempre lo encontrarás a la mitad del camino, porque cuando tú estes

yendo a pedir su ayuda, el ya estará viniendo para dártela”.

 

Esa es la verdadera amistad y siempre es recíproca, es como toda memoria

que se activa en nuestra realidad, si somos buenos amigos, también

tendremos buenos amigos.

 

¿Entonces cuál sería nuestro trabajo?  

 

La respuesta es la misma de siempre: reconocer, aceptar y corregir.

 

Reconocer cuáles son las fallas, admitir que son generadas por nosotros

mismos y corregirlas.

 

Lo que lastima es la resistencia, el no aceptar que sea lo que sea, es algo que

yo misma he generado: ¿Cómo? Es probable que no lo sepa con exactitud ya

que estarán involucradas muchas cosas, errores, memorias activas y karma.

 

Nunca olvidemos que somos una célula de la humanidad, y cuando vemos que

el mundo está convulsionado, quiere decir que toda nuestra realidad también lo

estará. Guerras, matanzas, asaltos, inseguridad, pobreza, no sucede afuera

siempre sucede dentro de nosotros, porque basta que podamos re- conocerlos,

es porque esas memorias están activas en nosotros y eso las atrae a nuestra

realidad.

 

Lo importante es entender que si vivimos las pruebas en paz, es el primer paso

a sanarlas y transmutarlas.

 

Termino este artículo con un pensamiento que me acompaña desde que tenía

diez años y que ya en esa epoca me conmovió profundamente:

 

“Ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Cada hombre es una

pieza del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de

tierra, toda Europa queda disminuida como si fuera un promontorio, o la

casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.

Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque

me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por

quién doblan las campanas; doblan por ti”.     JOHN DONNE

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas las memorias que he activado negativamente sobre salud,

dinero y amor para que Tú las transmutes en luz.

 

Enséñame a reconocer que mi verdadero valor es la existencia y que mi

vida es eterna.

 ¡Y así se ha hecho!
 

 Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

 Ana Maria
 

Aloha  Ke Akua


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 

HO´OPO BOLETÍN DE NOVIEMBRE 2015

 

Noviembre es el undécimo y penúltimo mes del año. Su nombre deriva de

novem (‘nueve’ en latín), y nueve es el número con el que se representa a la

Divinidad, porque el nueve cuando es multiplicado por cualquier cifra, el

resultado al sumar sus componentes siempre será 9, es constante como lo es

la Divinidad.

 

¿Qué cosas tenemos constantes en nuestra vida?, sólo lo constante, lo que no

tiene variación es verdadero.

 

Los budistas hablan siempre de la impermanencia, y muchas veces demoran

semanas elaborando una hermosa figura con arena de colores para luego dejar

que una ráfaga de viento lo destruya, eso es la representación de lo efímero de

aquello que creemos real.

 

Lo verdadero es la existencia, esa existencia que todos compartimos y que nos

une al Todo.

 

Noviembre viene del número constante, busquemos esa constante en nuestra

vida y lo que encontraremos al final será el amor universal.

Siempre recuerdo las palabras de mi Maestro:

“El amor es el continente y la verdad es el contenido”.

 

El amor como expresión verbal se hace con palabras positivas, con la

enseñanza, con el compartir de tus experiencias positivas.

 

Si repetimos una y otra vez lo negativo, historias de muerte, de enfermedad, de

fracaso, lo único que hacemos es recrear esa realidad, ya sea para nosotros o

para alguien más.

 

Lo negativo atrae lo negativo y viceversa. Por eso siempre es mejor callar que

decir algo negativo.

Pero allí no queda la limpieza, también será necesario limpiar nuestros

pensamientos porque al igual que la palabra:

“Un pensamiento negativo crea una realidad negativa en algún lugar del

universo”.

 

Para entender bien como es que se activan las memorias podría explicarlo así:

Si yo quisiera estar enterada de todos los pormenores de una enfermedad; al

recibir la información estoy activando algunas memorias referentes al tema,

esas memorias quedan activas a la espera de que un acontecimiento las

complete, e inmediatamente las traeré a mi realidad, no necesariamente como

una enfermedad para mi, sino para alguien de mi entorno.

 

Si observas un poco más, verás que cuando alguien te habla de que ha

experimentado tal o cual situación, ya sea de enfermedad, o problema, luego

te encuentras con que más personas te relatan algo parecido!!

 

Eso es simplemente tu memoria en actividad, todo aquello que entra por

nuestros sentidos está activando memorias.

 

Pero al practicar el Ho´oponopono estamos conscientes de eso y nuestra mejor

manera de limpiarlas es repetir “te amo, gracias”.

 

Con esas tres palabras, en primer lugar estamos reconociendo y aceptando

que tenemos activa esa memoria y la estamos entregando para ser limpiada y

transmutada en luz.

 

Todo lo que vivimos día a día no es más que reacción, reflejo y resonancia de

nuestras propias memorias en actividad.

 

Tenemos millones de memorias en reposo, en estado latente, unas positivas y

otras negativas, esas son nuestra herencia ancestral, son el conglomerado de

todo lo que vivieron quienes nos precedieron.

 

Será conveniente activar las memorias positivas y esas sólo se activan gracias

al amor y la verdad.

 

Comenzamos noviembre y hoy sabemos que viene del número nueve, ese

número que representa lo verdadero.

¿Por qué no dedicar este mes a buscar lo verdadero en nuestras vidas?

 

Hagamos una limpieza de todo aquello que ocupa lugar pero que no nos aporta

nada, para reemplazarlo por memorias de servicio y de creatividad positiva.

 

Para terminar una pequeña historia:

 

Buda dijo: “la mente es un pintor. Pinta el Cosmos. Puede pintarlo todo e

igualmente borrarlo”. Así pues si tú en el pasado has pintado algo que no te

gusta, y estás decidido a no pintar algo así nunca más, lo puedes borrar

completamente. Si contemplas tu proceder, quizá no demasiado acertado, de

la misma manera conocerás, las muchas circunstancias que concurren y que

han hecho posible dicho proceder. Con este conocimiento y tu determinación

sabrás como impedir que se den de nuevo esas condiciones”.

 

                   Del Libro “Recibe un fuerte abrazo” de THICH NHAT HANH

 

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todos mis pensamientos antes de que se conviertan en palabras

negativas, para que Tú los transmutes en luz.

Enséñame a observarme y corregir en mí, todo aquello que pueda

hacerme daño o dañar.

 

¡Y así se ha hecho!
 

 

Lo siento, por favor perdóname
 


 

Te amo,  Gracias

 Ana Maria
 

 

Aloha  Ke Akua


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”