ENTRE EL PERDÓN Y LA DISCULPA

Hay una diferencia central entre disculpar y perdonar, y obviamente entre ofrecer disculpas y pedir perdón, la diferencia radica en la justificación: Cuando uno ofrece disculpas esto va acompañado de justificaciones y excusas, entonces lo que realmente está pasando es que uno trata de evitar las consecuencias negativas sin asumir la responsabilidad.

 

La justificación es una explicación para lo que haga o lo que hizo, y mientras esa justificación o explicación o excusa esté ahí, la persona no se enfrentará al arrepentimiento que es necesario para el poder pedir perdón y para ser perdonado.

 

En otras palabras decir: “Perdóname por haberte lastimado, es que yo en verdad no sabía que eso te iba a doler” no es pedir perdón, es ofrecer disculpas, aunque diga “perdóname”, porque estás diciendo que lo sientes, pero tienes una justificación que te salva de la responsabilidad, y es que tú “no sabías” o “no tenías la intención”.

 

 

El problema para el que ofrece disculpas es que dentro de la disculpa hay siempre una falla… no sabías, ¿y por qué no sabías?… bueno, no es que no sabía es que no pensé… ¿y por qué no pensaste?… ¡¡¡porque soy sólo un humano!!!… yo también soy sólo un humano, pero no lo digo así.

 

Si la excusa falla se requerirá de otra que apuntale la primera y así sucesivamente, entonces se va tejiendo una red de mentiras alrededor del hecho para simplemente justificarlo y no aceptar verdaderamente la responsabilidad. Este juego mental implica alternar entre estados de angustia y tranquilidad durante todo el tiempo en el que se sostenga el conflicto, y esto es agotador, si la persona asumiera y dijera de corazón: “Sí, es mi culpa, en serio es toda mi culpa, y estoy arrepentido, y ahora que lo dije haré todo lo que pueda para reparar las cosas”. Se sentiría muy aliviado.

 

Es importante que notes que en el caso del pedir perdón uno ve el daño que ha hecho y dice: “Perdóname”… no dice “yo sabía” o “yo no sabía”, porque se comprende que el saber o el no saber no es justificación de nada, ni siquiera se dice: “sé que no tengo justificación”. Es un asunto de asumir la responsabilidad, y como responsabilidad es habilidad de responder, es responder por los errores, asumir las consecuencias y hacer las reparaciones, eso es pedir perdón.

 

Ahora, si miramos al otro lado de la ecuación uno debe comprender que perdonar es también algo diferente de disculpar. La diferencia entre una cosa y la otra es exactamente la misma: Las justificaciones o excusas.

 

Cuando uno disculpa lo hace como un ejercicio mental, uno acepta las excusas de la persona que las ofrece o crea una justificación propia. Entonces si uno dice: “te perdono por esto”, en realidad no está perdonando, está disculpando aunque en la oración diga “te perdono”. En cambio, cuando uno perdona es algo que ocurre de modo espontáneo y natural, es algo que sucede solo, como todas las cosas de la naturaleza, es algo de adentro, y es sin justificación, ni explicación ni elaboración mental.

 

Del Libro “El Otro Secreto” de Shri Khaishvara Satyam

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo UNO. Te entrego todas mis memorias de miedo, soberbia y culpa para que Tú las transmutes en Luz.

Enséñame a no temer decir la verdad y asumir el ciento por ciento de mi responsablidad.

¡Y así se ha hecho!




Lo siento, por favor perdóname




Te Amo


Gracias
 



Ana María

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


HO´OPO BOLETÍN DE JUNIO 2016

PERDÓN

Y rápidamente llegamos a la mitad del año, un nuevo cambio de estación que
se une a los cambios que suceden en cada uno de nosotros.

Todo es parte de todo, y muchas veces olvidamos que estamos unidos por la
misma existencia, que cada respiración nuestra ya fue respirada por lo menos
por el noventa por ciento del resto de la humanidad.

Somos diversos pero no diferentes, tenemos características físicas,
emocionales, culturales diferentes pero en esencia somos seres de luz.

Cuando observamos hacia lo que creemos que está fuera de nosotros en
realidad lo estamos viendo en nuestro interior coloreado y modificado por la
forma como antes nos hemos visto a nosotros mismos.

Acá en el Perú estamos viviendo la efervescencia de las elecciones y con cada
juicio emitido, con cada crítica, sin darnos cuenta hacemos una radiografía
nuestra.

No sé en qué momento, mi descuido me llevó a juzgar y criticar y por ende a
perder la paz.

Es cierto que podemos estar o no de acuerdo con determinadas personas,
pero para eso no es necesario tener rabia. Si lo que siento es rabia, es algo
que me molesta de mi misma que lo traslado a otra persona para no tomar
responsabilidad de mis propias emociones.

Me he sorprendido emitiendo juicios sobre personas ¡que no conozco! ¿qué
me molesta de ellos?
¿qué conexión hago con mis propios sentimientos?,
¿si esa persona fuera mi padre, o mi hijo opinaría igual?,
¿es que ya me olvidé de aquello que aprendí y que al ponerlo en práctica
me dio tanta paz?

Cuando critico no tengo paz, cuando emito juicios sin sustento en mi propia
experiencia, no tengo paz, entonces ¿en qué momento abandoné mi sereno
refugio y me embarqué en ese barco a la deriva llamado crítica?

Si, confieso que me salí del camino, pero déjame decirte que no me gusta la
persona que soy cuando critico.

Y te ofrezco perdón, porque al estar todos unidos, cuando yo me descuido y entro
a esa baja vibración te afecto a ti también.

Lo siento, por favor perdóname, Te amo, Gracias.

“Cada pensamiento negativo, crea una realidad negativa en algún lugar
del universo”.

Me gustaría reparar mi error teniendo pensamientos de amor, perdón y gratitud.

Es maravilloso estar vivo, respirar y ser testigo de cada amanecer, es
maravilloso vivir en un universo lleno de milagros cotidianos como el
nacimiento de un bebe, el florecimiento de un capullo, el vuelo del picaflor o
el regalo de oír las risas de un niño, experimentar el amor, tener un momento
de meditación, entrar en oración.

Sentarme en mi ventana y ver el ir y venir de las olas del mar, las aves en su
libertad y lo más maravilloso de todo es poder darme cuenta que todo esto
existe junto conmigo y que puedo compartirlo contigo, junto con mi sensación
de paz.

En este momento detengo mi escritura, cierro mis ojos y puedo sentir que
existo y que estoy conectada contigo y que puedo armonizarme contigo y
juntos podemos disfrutar de este momento de paz…
Hay una oración sánscrita que viene a mi mente en este momento:

“Samastha Loka Sukhino Bhavanthu”

“Que todos los seres en todos los mundos sean felices y prósperos”.

Te dejo con este pensamiento y…

que tengamos paz , más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te
entrego toda memoria que el día de hoy me quite la paz.

Gracias por regalarme pensamientos de armonía y permitirme
experimentar Tu presencia en mi vida.

Y Asi se ha hecho


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria


Aloha Ke Akua
“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”

ERRORES

Cuando considero las fallas o los desaciertos que he cometido, como errores o errores de cálculo, seguramente me dedicaré a repararlos, en cambio si me lamento amargamente por mis culpas, allí me quedaré lamentándome y alimentando mi adrenalina negativa, sintiéndome culpable pero sin reparar nada.

 Todos cometemos errores y esos errores siempre traen consecuencias, a veces muy graves, otras no tanto…

Invariablemente se tratan de “errores de cálculo”, yo queria hacer, o decir tal o cual cosa para obtener un resultado y fue todo lo contrario.

 

Otras veces cometemos errores por terquedad o soberbia, (que es lo mismo) nos mantenemos cerrados en nuestras ideas fijas, incapaces de ceder o aceptar ideas que no sean las nuestras.

 

Ya sea en el trabajo, con nuestros padres y nuestros hijos, con los amigos y conocidos, con el pais o la sociedad, siempre cometeremos errores y los errores se reparan de una u otra forma.

En cambio si lo mío es la culpa, estoy estancada.

 

La culpa es soberbia, es no aceptar que soy un ser humano imperfecto y que puedo errar, es egoismo porque me identifico con mi cuerpo y mis sentidos y no con mi YO que está más alla de toda culpa.

 

La culpa proviene de la parte densa, la responsabilidad de lo sutil.

 

Por culpa nos comportamos erraticamente y la vamos aumentando más y más.

Al tratrar de acallarla o disimularla, hacemos cosas que nos van atrapando en una red de angustia cada vez más estrecha.

 

Es un sentimiento sin salida, y ante eso, sólo nos queda un camino y es la aceptacion.

 

Hay libro muy conocido que se llama “Cometas en el cielo” de Khaled Hosseni, en el se describe claramente como la culpa nos puede llevar a la desesperacion, y como al aceptar la responsabilidad es posible reparar los errores, si no lo has leído te lo recomiendo especialmente.

¿Que hacer si me siento culpable?

 En primer lugar aceptar mi responsabilidad, si no hay esa aceptacion, estoy en nada.

 Luego cuando ya acepté mi responsabilidad en ese error, decirme a mi misma “me perdono” sin cargar las palabras con emoción, no es necesario, como la palabra crea, cada vez que repito “me perdono” la energia del perdón verdadero viene a mi.

 Luego reiniciar un camino nuevo… si el error es reparable, lo reparo, si ya no se puede entonces hago servicio.

 ¿Que cosa es hacer servicio?

 El servicio es asistir con amor, ayudar a quien me lo solcite, colaborar en en mi trabajo, en mi familia, en la sociedad, no es para nada servilismo, ni sumision.

 En la dualidad humana, quien en algun aspecto de si vida es servil, en otro es abusivo, así como el que es sumiso , será abusivo.

 ¿Te sorprende?

 Todo es cuestion de mantenernos alerta observando, la observacion siempre nos llevara a conclusiones correctas, y la observacion es sin critica ni juzgamiento, porque entonces ya no estarios simplemente observando.

 Algo más que puede servirnos en esta auto-indagación es preguntarnos:

¿para qué me siento culpable?

 Si soy totalmente honesta, la respuesta a es pregunta me sorprenderá, pero tambien me mostrará la salida.

 Si observas bien, en ningun momento he hablado de perdonar a alguien más que no sea sea yo misma, y es que el perdón simpre va hacia uno mismo, cuando ya no tengo ningun conflicto conmigo misma, ya no tengo conflicto con nadie más.

 Hoy es un buen dia para comenzar a aceptar nuestra responsabilidad y si es necesario reparar los errores que hemos cometido, ello invariablemente nos llevará a una mejor calidad de vida.

 

Que tengamos paz, más alla de todo entendimiento

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo

Uno, te entrego todas mis memorias culpables, para que Tú, las transmutes en luz.

Enseñame a reconocer y aceptar mi cien por ciento de responsablidad, en todo lo que está en mi realidad.

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Manteniéndonos

Hasta este momento, tenemos casi toda la información asimilada en

nuestro intelecto, seguramente hemos logrado llevar a cabo muchas de las

enseñanzas, ahora viene la parte más importante: mantenernos en el camino.

 

Durante toda nuestra vida nos mantendremos en el esfuerzo de seguir viviendo

en paz.

 

Es mucho lo que hemos aprendido, seguramente no estaremos practicando

todo lo aprendido, no importa, lo importante es , practicar bien aunque sea

una sola enseñanza y las demás se irán sumando como consecuencia de esta

primera.

 

El vivir en paz, nos confiere entre otras cosas, humildad y esa humildad nos

conduce a darnos cuenta de la fragilidad de nuestro estado de paz que tiene

que ser apuntalado día a día.

 

Tenemos paz “sólo por hoy”, y cada día será igual, sólo por hoy, de esa

manera el esfuerzo será contínuo, y podremos mantenernos día a día con la

sensación de frescura de un nuevo día, cada día.

 

No olvidemos el por qué practicamos Ho ́oponopono, es tan sólo para tener

paz, ya que esa, es la búsqueda del ser humano desde el momento de su

nacimiento hasta el último día de su vida.

No practicamos el Ho ́oponopono para conseguir bienes materiales, salud o

dominio sobre los otros.

 

Única y exclusivamente lo hacemos para tener paz y con eso habremos

ganado la gracia más grande que podemos recibir.

 

Con paz, el amor será una constante en nuestra vida, por lo tanto el miedo

ya no estará en ella, habremos dejado de juzgar y criticar y la reconciliación

interna será una realidad, nos habremos unido llenos de compasión y

hermandad a cada criatura y esa unidad nos mantendrá llenos de vida.

 

A mí me cuesta bastante, mis memorias se han purificado mucho y estoy muy

alerta observándolas, aún así, la crítica suele aflorar, y cuando me descubro

criticando, lo tomo con sentido del humor, pero me detengo inmediatamente.

 

La crítica es la rendija por donde con mayor frecuencia, se cuela la rabia.

Otro punto a trabajar día a día es la culpa -victimización-manipulación- ¡los tres

en uno!

 

Si me siento culpable, inmediatamente trataré de disculparme, victimizándome

y si lo hago estaré manipulando a uno o a muchos, y por supuesto recibiré en

retorno lo mismo.

 

El cambiar el concepto de culpa por error es fundamental, la culpa se alimenta

a sí misma y no sale de su círculo vicioso, en cambio el error busca ser

reparado.

 

El error se reconoce desde la responsabilidad y la culpa desde la victimización.

 

La frase “me perdono” dicha sólo con la vibración de la palabra y sin poner

ninguna emoción en ella es la mejor cura para la culpa.

 

Toda la eficacia del Ho ́oponopono radica en las palabras que utilizamos.

 

La palabra crea, sólo con su vibración.

 

No será necesario poner nuestros sentimientos y emociones al decirlas,

porque la mayor parte de ellas son memorias que pueden estar cargadas de

aspectos negativos, como el amor lleno de apego que nada tiene que ver con

el amor universal que se entrega sin ninguna condición.

 

También puede pasar con el perdón, si está acompañado de soberbia al

sentirnos superiores, o la gratitud que necesita ser valorada o la verdad

“relativa” que es todo menos verdad, o la caridad teñida de conmiseración.

 

Cuando digamos “te amo , gracias”, “me perdono”, “yo, creo”, lo haremos

simplemente con nuestra palabra y entonces la presencia del amor universal, el

perdón universal y la fe verdadera, vendrán a ser parte de nuestra vida.

 

Es mucho lo que nos falta por aprender, esto, lejos de desanimarnos nos

puede mantener ilusionados, ya que las bendiciones no cesan y con cada

aprendizaje alcanzamos un nivel más de unidad, cada día nos sentiremos más

“parte del todo” y eso es la mejor señal de que estamos por el camino correcto.

 

Es bueno que revisemos nuestros avances, pero también los errores para

poder repararlos y los descuidos y las autocomplacencias que nos pueden

llevar a descuidar el avance.

 

Será necesario recordar una vez más que, en la verdadera práctica del

Ho ́oponopono no se lucha “en contra de”, porque eso implica separarse y

juzgar, algo que “supuestamente” es ajeno.

Más bien, todo se ACEPTA, como propio y en esta calidad de pertenencia y

unidad, la memoria puede ser entregada para su transmutación.

 

No podemos entregar lo que no nos pertenece.

 

Entonces hagamos de este momento, un momento de revisión y recuento de

qué aspectos de nuestra vida podrían entrar en ‘mantenimiento’ para no desviar

nuestro camino.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego una vez mas todas mis memorias equivocadas, aquellas que traen dolor en mi realidad, para que Tú, las trasmutes en luz.

 Gracias por mantenerme alerta y dispuesta a reparar mis errores.

 

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Ho´opo Boletín de Noviembre 2014

Noviembre se inicia con el día de todos los Santos y los fieles Difuntos, y en algunos países de centro américa y otras regiones, continua con la celebración del día de Muertos.

 En realidad es una costumbre ancestral, común a casi todas las culturas, lo que difiere es la fecha en que se celebra.

 Recordar a nuestros antepasados es una expresión de gratitud y de aceptación de nuestra identidad.

 Las memorias que traemos insertas, son un compendio de todas las experiencias vividas por nuestros antepasados.

 Cuando en la oración del Ho´oponopono hablamos de mi familia o antepasados en realidad estamos hablando de nuestras memorias.

 Cuantas veces hemos recordado con dolor los conflictos de la niñez y hemos culpado a nuestros padres y ancestros por ellos.

 La verdad es, que con eso no conseguimos ninguna alivio y mucho menos, un avance en nuestras vidas.

 Desde que nacemos, son muestras memorias y solo nuestras memorias las que van torneando nuestra realidad.

 Un niño recién nacido, ya trae consigo las memorias de todos sus antepasados desde el comienzo de la creación, algunas memorias estarán activas, otras se activaran en el transcurso de su vida y algunas otras se mantendrán latentes pero, igual pasarán como herencia genética a su descendencia.

 Nuestras memorias negativas pueden ser sublimadas, cuando aprendemos a reconocerlas, aceptarlas y entregarlas, para su transmutación.

 No somos seres estáticos a quien una lluvia de rayos de agresión y dolor nos cae en la cabeza. ¡No¡.

 Somos seres dinámicos, poniendo en practica en todo momento lo que conocemos.

 La victimización no nos conduce a nada, la responsabilidad si.

 En primer lugar nos conduce al perdón, perdonar es liberador.

 Pero no confundamos la forma de perdonar; en primer lugar, el perdón es hacia mi misma, sea la que sea, la experiencia que haya vivido, siempre hay una rasgo de culpa hacia mi misma, entonces aplico el método mas fácil y contundente, me digo a mi misma ¡Me perdono!, cuantas veces sean necesarias.

 Al perdonarme yo, el perdón es automático con el resto, si he vivido maltratos, abusos, abandono, engaños etc. puedo perdonar.

No hay nada en este mundo que no se pueda perdonar.

 Pero ¿porqué digo que no nos confundamos?, porque el perdón va al sentimiento, no al sentido común.

Yo puedo perdonar a mi agresor, pero eso no quiere decir que me vaya a vivir con él. Es más, yo puedo denunciarlo, aun habiéndolo perdonado.

 La denuncia puede ser sin rasgo de odio o resentimiento, solo con sentido de justicia.

 Igual sucede dentro de la familia, si las conductas equivocadas de un familiar, o de muchos de ellos, me afectan, me perdono, los perdono, pero me mantengo alejada.

 Tu y yo no somos salvadores de nadie más que de nosotros mismos. El trabajo es personal, a mí me ayuda mucho, tener siempre presente la la frase de Morrnah: “la paz comienza conmigo”

 Si esto es cierto y la paz comienza conmigo, también lo hace, la justicia, la honestidad, la alegría, el orden, y todos los valores que con tanto ahínco reclamo en los demás.

 Cuando yo los practico y los vivo, esos mismos valores estarán presentes en mi realidad.

 Recordemos a nuestros antepasados con gratitud, y humildad, ya que por mas que no hayamos estado de acuerdo con ellos, la verdad es que “de allí venimos” y también con alegría, si ya no están en este plano,   porque cumplieron su misión de vida y han sido recompensados con la unidad Divina.

 Que tengamos paz más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis memorias de victimización para que Tú, las transmutes en luz.

 Enséñame a tomar el cien por ciento de responsabilidad a cada momento de mi vida

 ¡Y así se ha hecho!

 
Lo siento, por favor  perdóname


 Te amo,
 Gracias


 Ana María

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

 

Lo siento, por favor perdóname

La pregunta que siempre nos hacemos al comenzar la practica del ho´oponopono es: ¿A quien le estoy pidiendo perdón?

 El Perdón te lo pides a ti mismo, a la Divinidad que habita en ti y al ser humano que eres y que a su vez es una partícula de la humanidad completa.

 El pedir perdón es el producto de nuestra aceptación.

 El camino a la recuperación de la armonía, es el proceso de identificar, aceptar y reparar.

Primero es necesario reconocer o identificar, que es desde nuestra memoria que recreamos las cosas.

 Después del reconocimiento, recién puede venir la aceptación: ¡Esa memoria es Mía!, no es de nadie más y soy yo quien al activarla, está trayendo esta situación a mi realidad, a mi vida.

 Si lo que estoy reconociendo, trae sufrimiento, entonces pido perdón.

 La diferencia entre pedir perdón y pedir disculpas es muy grande.

Pido perdón desde la aceptación total de mi error.

 Pido disculpas tratando de evadir la responsabilidad. Por ejemplo: Llego tarde a una cita, y digo:

 “Perdóname por mi tardanza” eso es suficiente, estoy asumiendo el hecho que haber llegado tarde.

 Si después de haber pedido perdón se me pregunta porqué llegue tarde puedo explicar las razones, pero así y todo no puedo negar el hecho real : Llegue tarde.

 Si llego diciendo, perdóname mi tardanza, PERO, es que el transito está terrible.

Ya estoy tratando de evadir la responsabilidad.

 El “PERO” que le sigue al pedido de disculpa o de perdón es el que nos aleja del reconocimiento del hecho.

 Es cierto que pueden haber muchas razones que contribuyen a la falta, pero el hecho verdadero y contundente, es que hubo un error.

 Allí es donde la responsabilidad tomada al cien por ciento, hace la diferencia.

 El Ho´oponopono, se inicia con la aceptación del cien por ciento de responsabilidad de todo lo que está en mi realidad, de todo aquello que YO puedo reconocer.

 Al aceptar la responsabilidad, me alejo de la culpa. La responsabilidad es la capacidad de generar cambios, si no hay responsabilidad no hay reparación.

 Tu y yo cometemos errores, somos seres humanos falibles, y muchas veces al no tomar la responsabilidad, permitimos que sea la culpa, la que crezca, haciéndose desproporcionalmente más grande que el error.

 Cuando nos llenamos de culpa, esta viene con sus acompañantes inseparables, el miedo y la rabia.

 Al sentirnos culpables, creemos que seremos castigados, eso nos llena de temor y nos mantiene a la defensiva, y también nos llena de rabia, entonces puede ser que como nos sentimos vulnerables, ataquemos antes de ser atacados.

De esa manera comenzamos un ciclo repetitivo, interminable y doloroso.

 Cuando tomamos la responsabilidad, autorizamos a la Divinidad para intervenir y transmutar nuestras memorias equivocadas en luz.

 Culturalmente, hemos fortalecido el sentimiento de culpa, y eso crea una confusión, siempre que hablamos de responsabilidad la conectamos con la culpa, siendo éstas totalmente diferentes.

 Con la culpa nos separamos, para juzgar o ser juzgados, con la responsabilidad nos integramos y podemos reparar.

 He aprendido a no sentirme separada, he entendido, que todos estamos unidos, y que la misma luz Divina vive en todos, la diferencia, está en la capacidad de emitirla, también he aceptado que amor es la fuerza que sostiene al universo y que no importa, qué hagamos, cuántos errores cometamos o cuán difíciles y complicados seamos: SOMOS AMADOS,

 

A quien considero mi adversario, aquel con quien estoy en completo desacuerdo, también es amado y protegido como lo soy yo.

 La inocencia, la limpieza y la candidez de un niño radican en ti y en mí, y nunca serán vulneradas.

 En el ultimo taller, hablamos nuevamente del error que muchas veces cometemos , al pensar que: “ estamos espiritualmente enfermos”, o “que nos han partido el alma”, etc.

 El Alma o Aumakua se mantiene siempre inafectada, está siempre en estado de serenidad, es como el fondo del mar, calmo y sereno sin ser afectado por la olas o los huracanes.

 Nuestro Supra consciente, o Aumakua , se mantiene siempre en serenidad, todos lo demás, son las olas del mal uso de las memorias.

Entonces hoy pido perdón por todos los errores que he cometido consciente o inconscientemente y acepto el cien por ciento de responsabilidad.

 

Hoy también, entrego a la Divinidad, todas las memorias que utilice equivocadamente para cometer esos errores, para que ella las transmute en luz.

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Si estoy utilizando memorias equivocadas de miedo, dolor y carencia, te pido perdón y te las entrego para que Tú, las transmutes en luz.

 ¡Y así se ha hecho!

 
Lo siento, por favor  perdóname


 Te amo,
 Gracias


 Ana María

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

¿Perdonar o perdonarme?

 

¿Perdonar o perdonarme?

Cuantas situaciones dolorosas vividas, con cuantas personas he tenido conflictos, cuantas veces me he sentido maltratada, traicionada, lastimada…

¡Y de pronto, descubro que en todo momento había estado haciendo uso de mis memorias y re-creando situaciones que ya conocía!

¿Que hago entonces con este dolor, con estas ganas de desquitarme, de cobrarle a la vida?

¿Que hago entonces con esta culpa encubierta detrás de la mascara del dolor y el resentimiento?

Muy simple: Perdonarme

Cada vez que una situación me causó dolor. Yo,  me sentí culpable, y escondí esa culpa bajo la mascara de la victimización.

No hay situación  dolorosa que no nos lleve a la culpa.

No importa como y cuando halla sucedido, si fue accidental o premeditado, la presencia constante fue siempre la culpa.

Si no lo hubiera dicho

Si no lo hubiera hecho

Si me hubiera dado cuenta

Si no hubiera confiado

Si hubiera llegado antes

Si hubiera sido estricta

Si hubiera sido mas dulce

Si lo hubiera cuidado mas

Si, si, si …interminables, pero la palabra que se repite es culpa, culpa, culpa…

Si no lo hubiera dicho……………….!me perdono!

Si me hubiera dado cuenta……………….!me perdono!

Si no hubiera confiado……………….!me perdono!

Si hubiera llegado antes……………….!me perdono!

Si hubiera sido estricta……………….!me perdono!

Si hubiera sido mas dulce……………….!me perdono!

Si lo hubiera cuidado mas……………….!me perdono!

El re-sentimiento siempre es conmigo misma y no lo quiero reconocer, no puedo  hacerlo porque la culpa me lo impide.

Repetir una y otra vez “me perdono” es un bálsamo maravilloso, cura mis heridas y me hace responsable.

¡Que alivio! ya no hay a quien culpar, solo hay una responsabilidad asumida y entregada para ser transmutada en luz.

En Ho´oponopono la palabra es la creadora, solo basta con decirlo, sin emoción sin expectativa.

 El apóstol Juan comienza su evangelio  «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios».

De la misma manera nosotros estamos a cada momento creando con la palabra: Con el  Verbo

Ahora que escribo esto, recuerdo que muchas veces  confundimos  el 100%de responsabilidad, con el abandono frente a la justicia.

Reconocer, que en cada hecho de mi vida yo soy 100% responsable porque estoy activando y recreando memorias que traigo desde tiempos ancestrales, no quiere decir que abandono los valores como la justicia y lo justo.

Hace poco, veía en la televisión un padre que pedía que el asesino de su hija fuera castigado.

¿Como aplicar el 100% de responsabilidad y el perdonarme y lo que es justo, en este caso?

Cuantos de esos si… que mencione anteriormente se repetirá este hombre cada día, cuanta culpa, ¡cuanta!

 El cree que haciendo castigar al hombre que mato a su hija encontrará paz, la verdad es que si no se perdona a sí mismo, no la hallará.

Por otro lado la justicia se debe ejercer, es un valor primordial, la justicia va junto a la verdad pero no tiene porque ejercerse con odio.

La justicia ejercida con odio se transforma en venganza, la justicia ejercida con amor en enseñanza.

Para terminar les quiero transmitir una frase que recibí de un amigo muy especial. “ La responsabilidad es la capacidad de producir cambios”

Tomemos el 100% de responsabilidad y elijamos que la Divinidad haga los cambios que necesitamos en nuestras vidas

Me amo, Me perdono, Gracias

Ana María

LPDY

 

Tu eres perfecto, el error está en mi

Cada vez que algo de lo que tu haces,  a mí no me agrada; mi pregunta es: “¿que hay en mi que esta ocasionando que yo re-conozca esto?”

Tomar el cien por ciento de responsabilidad significa trabajar a cada momento conmigo misma.

Si tu manera de ser no me agrada, si veo en ti rasgos que me molestan, eres desleal, autoritaria, negativa, rabiosa, criticona, desconsiderada, etc., etc., etc.

Hago la pregunta de rigor, y sinceramente pido perdón por aquello que hay en mi que esta ocasionando esa manera de verte.

Si deseo tener paz, y vivir llena de amor y serenidad, no será suficiente asistir a un taller y decir !que bonito!, o contarles a todos en mi familia lo que sé del ho´oponopono, eso es solo emoción, !memorias!

En cambio poner en practica y estar asumiendo siempre el 100% de responsabilidad , es acción que se hace desde la inspiración y lo dulce de esta experiencia nos mantiene en paz.

 

“Quien adquiere conocimientos sin llevarlos a la practica, es como el agricultor que ara su tierra pero no la siembra”

Saadi de Shiraz

 

La responsabilidad es la expresión del amor, no nos confundamos con la culpa que viene desde el miedo y el rencor.

 

”Si tu te amas a ti mismo de la manera correcta entonces tu amas a todos los seres humanos como a ti mismo.

Mientras que tu ames a una persona menos que a ti mismo, nunca llegarás  a amarte verdaderamente a ti mismo.

Sólo quien a sí mismo se ama verdaderamente, tiene las potencias para amar a los demás, como a sí mismo.”

Meister Eckhart

 

Esta forma de vida es una aventura maravillosa, es embarcarnos en un campo misterioso de descubrirnos y reconocernos a nosotros mismos , aceptarnos, perdonarnos y entregarlo todo para recibir la luz de la inspiración.

Luz, Luz, amor, paz y todo !ya!, no requiere horas y horas de estudio y razonamiento, solo es necesario hacer uso de nuestro libre albedrio y elegir la limpieza, sin explicaciones ni justificaciones, solo limpiar y limpiar, vivir el aquí y ahora.

 

El cuarto principio Huna: Manawa, nos habla del presente, “el momento del poder es ahora”, aquí y ahora lo tengo todo y estoy en paz.

 

“Solo es feliz aquel que no vive en el tiempo, sino que vive en el presente”

Ludwick Wittgenstein

 

¡Ahora soy feliz, ahora tengo paz, ahora me veo y te veo lleno de luz!

 

Lo siento, por favor perdóname

Te amo, Gracias

Ana María

LPDY

 

Nota: Si tienen temas que quieran profundizar, por favor sugiéranlos y pediremos la inspiración a la Divinidad para poder hacerlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AUMAKUA: El Padre perfecto

AUMAKUA: El Padre perfecto

 Ya hemos visto las características del Uhane- La Madre, y el Unihipili- El hijo

Hoy conoceremos al Padre- Aumakua- el supra consciente:

Ubicado por los Huna, ligeramente sobre nuestra cabeza y conectado al cuerpo por el cordón de oro, su misión es corregir, comunicar a la Divinidad y  a cambio, traernos la Inspiración de vuelta.

Para la mayor parte de nosotros es familiar hacer uso de la informática y el Internet. Nos comunicamos en un instante a cualquier lugar del planeta.

Utilizamos programas precisos para cada tarea, con tan solo presionar una tecla podemos borrar un documento completo, corregirlo, cambiar su estilo etc.

Bueno nosotros, sin saberlo, hemos estado utilizando esos programas en nuestra vida, desde siempre.  Y no solo eso: !vinimos a esta existencia con un programa perfecto!  El Supra consciente. Y su comunicación con la Divinidad puede ser, infinitamente mas veloz.

El Aumakua siempre esta en estado de serenidad, no es afectado por las memorias, simplemente observa y esta siempre comunicado con la fuente, ya que es una parte de ella, con las mismas características y posibilidades, y  a cada entrega sincera se disuelve en ella y desaparece para volver trayéndonos lucidez.

¿Que impide esta comunicación? Las culpas, todas las veces que no somos capaces de perdonarnos, el perdón nunca es hacia fuera, siempre es hacia nosotros mismos.

En los talleres hacemos el contacto con nuestro Aumakua y hemos aprendido a descansar en el, por cortos momentos descansamos conociendo y reconociendo nuestro verdadero Yo.

Espero que cada vez quede mas claro para todos nosotros la función del Padre y que mantengamos haciendo una limpieza constante para que nuestra comunicación con la Divinidad sea fluida .

Te amo, Gracias

La Paz del YO (LPDY)