¿EN BUSQUEDA?

“Hay tres tipos de devoción: el método en el que, como un pájaro que se precipita sobre el fruto maduro del árbol, el devoto es demasiado impaciente y por la misma impaciencia que exhibe, pierde el fruto que cae de su mano. Otro método es similar a un mono que coge una fruta y luego elige otra y tira de ella, dando paso a la inestabilidad, ya que es incapaz de decidir qué fruta quiere. Así también, el devoto de este tipo vacila y cambia el objetivo demasiado a menudo y por lo tanto pierde todas las posibilidades de éxito. El tercero e ideal es el método en el que, como la hormiga, que marcha lenta pero constantemente hacia la dulzura, el devoto también se mueve directamente, con atención indivisa hacia el Señor y gana Su Gracia”.            Sai Baba

 

Desde el momento que nacemos comienza nuestra búsqueda de paz, el llanto del recién nacido clama por regresar a lo conocido y tener paz, la

¡comodidad del vientre materno ha terminado!…

 

Y entonces se inicia nuestra peregrinación…

Todo lo que hacemos es buscar esa paz, esa serenidad que conocíamos en el vientre materno y que por supuesto radica en cada uno de nosotros.

¿Qué cambio?

 

Simple, en el vientre materno no apreciamos resistencia, aceptamos cada experiencia como buena y no poníamos resistencia.

Al momento de nacer hacemos nuestra primera resistencia, no aceptamos las cosas como son, ¡¡¡sino que más bien queremos que sean como nosotros queremos!!!

 

Bueno allí radica el aprendizaje.

 

Aquí y ahora ¿te estás resistiendo a algo o alguien?, si tan sólo estás leyendo con tranquilidad todo tú estás en serenidad, si por el contrario estás pensando “esta mujer está loca”, hay todo un proceso de intranquilidad en ti.

 

Aceptar no es renunciar a los sueños y proyectos, aceptar es la capacidad de poder ir modificando el “cómo” hasta llegar al “qué”.

 

El inicio del artículo habla de la devoción, que no es otra cosa que la búsqueda de Dios, y Dios es nuestra verdadera esencia, somos gotas de Dios llenos de serenidad, pero no sabemos encontrarla dentro de nosotros.

 

Recuerdo que a muy temprana edad cuando comenzó mi búsqueda, todos mis caminos iban en dirección del poder. Aprendí a leer cartas para tener el poder de saber el futuro, me acerqué a la Astrología para saber ese futuro y tratar de cambiarlo, me introduje con ahínco en el control mental, luego me entrené y participé de sicoanálisis y así sucesivamente, mi búsqueda cada vez me alejaba más de la serenidad.

 

Encontré todas las “injusticias” de mi niñez, hice responsables a todos los que pude, y aún así no había paz.

 

Pero un 12 de Mayo de 1992, después de años y años de búsqueda de la manera más “casual” llegó a mis manos el libro que cambió mi vida.

 

Hablaba del amor verdadero, me decía que yo era divina, que en mí radicaba la paz verdadera y que no era necesario ir achacando y achacándome culpas.

 

Sí, era necesario aceptar mi responsabilidad y reparar el daño que había hecho y a la vez perdonar si había sido dañada, porque el odio y el rencor son un veneno muy poderoso que sólo daña a quien lo siente.

 

Esta filosofía me llenó de paz, y como la hormiga durante catorce años consecutivos junté uno a uno granos de conocimiento.

 

Con el paso de los años y la práctica honesta de lo que aprendía, mi vida cambió, pero recibí algo más, porque te comento que es así; cuando piensas que Dios te lo ha dado todo, siempre te sorprende con “algo más”.

 

Recibí el Ho´oponopono.

 

Esta técnica maravillosa complementaba, me daba herramientas y simplificaba la aplicación de todo lo aprendido, como las herramientas del perdón, que cada vez te acercan más y más a reconocer tu pertenencia al TODO, ese TODO que llamamos, Dios, Poder Superior, Universo, Divinidad (los nombres son infinitos, el principio es siempre el mismo).

 

Es fácil entenderlo, tú y yo somos tú y yo sin embargo dependiendo quien se refiera a nosotros, nos llaman, esposa, mamá, gerente, chofer, cocinera, empleada o potentada. Somos siempre Tú y Yo, sin embargo cada quien se acercará a nosotros con imágenes diferentes!!

 

Si ya encontraste el Ho´oponopono, haz como la hormiga, recoge cada grano, con constancia y dedicación y verás crecer la paz en tu vida.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo UNO. Te entrego toda mi resistencia para que Tú, la transmutes en aceptación.

 

Enséñame a ser como la hormiga y juntar uno a uno los granos del conocimiento que me estás entregando.

 

 

¡Y así se ha hecho!



 

Lo siento, por favor perdóname



 

Te Amo, 
Gracias
 

 



Ana María 
 

 

 


Aloha  Ke Akua

 


“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”


 

 

LOS TIEMPOS DE DIOS

…”Si todo el Universo es la mansión del Señor, ¿en dónde habremos de buscar una entrada a ella? Tañe las cuerdas de la vida al igual que si lo hicieras con las de un instrumento de cuerdas, hasta que broten lágrimas de alegría y de dicha. Las puertas de la mansión del Señor están siempre abiertas. Hay algo de irreal en pedir que estas puertas abiertas se abran para ti. Los interrogantes y las dudas no son sino el resultado de distorsiones de la mente”… Sathya Sai Baba

Esperamos que Dios venga en nuestra ayuda sin darnos cuenta que Dios no tiene que venir: Dios está.

Del mismo modo esperamos respuestas a nuestras necesidades con premura, sin paciencia, llenos de dudas, sin darnos cuenta que Dios es el tiempo, Dios es eterno todo sucede en Él.

Hay un orden en el universo que no se altera sino que sigue el patrón de creación perfecto.
“Yo quiero que soluciones mi problema hoy”…, “Sana mi enfermedad ahora”…, “Respóndeme ¡Ya!…

Te recuerdan algo estas afirmaciones, cuántas veces hemos pedido soluciones inmediatas, respuestas al instante y cuando no las recibimos, dudamos, nos sentimos abandonados, nos desmoralizamos.

La base de nuestro avance espiritual es el desapego y la entrega, son grandes palabras, muy buenas y fáciles para racionalizarlas pero muy difíciles para vivirlas.

Las pruebas son de todo tipo, pero siempre suceden principalmente en nuestro pensamiento. La dificultad es relativa, puede ser que alguien pida lluvia, mientras otros esperen cielos despejados, unos ruegan por trabajo y otros se sienten explotados, y tanto para unos como para los otros se les dará lo que es perfecto, y lo que conviene a cada cual.

No siempre lo que recibimos es lo que queríamos, a veces es todo lo contario, pero como no estamos entregados, nos resistimos, y queremos poner las reglas de un juego que no terminamos de conocer.

La vida, el mundo, nuestra realidad son lugares de entrenamiento, mejoramiento y perfeccionamiento se nos pone a prueba y se nos va templando el carácter.

A veces nuestro carácter es templado cuando recibimos mucho, conozco personas que al parecer tienen todos los aspectos de la vida solucionados, tienen salud, buena situación económica, familias cariñosas y sin embargo no son felices.

Siempre recuerdo la anécdota de una amiga mía que ya no está entre nosotros, cuando su hijo de 28 años le dijo: “Mamá ya conseguí todo lo que deseaba, el trabajo que quiero, una buena situación económica, me casé con alguien que amo y ya nació mi hijo. ¿Y ahora qué?…

Cuando mi amiga me contó aquello, me quedé pensando, porque habrían mil cosas que responder a esa pregunta.
Pero quizá la respuesta fuera una sola: Ahora sirve a tu prójimo.

No hay nada que te llene más que el servicio, pero éste sólo se da cuando hemos pasado pruebas, pruebas que hacen identificarte con el que sufre.

Si en este momento estás sufriendo, quita tu atención de la carencia y ve que puedes dar, te sentirás aliviado.

Es necesario estar dispuesto a vivir la experiencia, sin resistirse, buscando soluciones sí, pero sin victimización. Aceptando que todo tiene su tiempo correcto.

La solución llegará en el momento preciso. No desesperes, no dudes, no estás solo, estás siendo escuchado en todo momento. Las respuestas y soluciones es muy posible que estén a tu alrededor, sólo abre tu mente.

Acepta, déjate guiar, mira a tu alrededor y sirve.

Recuerda que para todos, tanto para ti, como para mí, el tiempo de Dios fluye en una corriente constante de amor.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te entrego todas mis dudas para que Tú las transmutes en Luz.

Enséñame a sentirte, experimentarte y disfrutarte en cada ser y en cada momento de mi vida.

Y Asi se ha hecho


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria


Aloha Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


ÁNGELES

Según el diccionario:
Un ángel es un ser inmaterial o espiritual presente en algunas religiones
cuyos deberes son asistir y servir a Dios. Los ángeles son a menudo
representados como mensajeros de Dios…
…Según las tres principales religiones monoteístas, los ángeles ejecutan
los juicios de Dios y sirven a los creyentes. Desde este punto de vista,
son normalmente considerados como criaturas de gran pureza
destinadas en muchos casos a la protección de los seres humanos.
…En este sentido, en el catolicismo, se habla del ángel de la guarda o
ángel custodio, que sería aquel que Dios tiene señalado a cada persona
para protegerla.

Estamos rodeados de ángeles pero no los vemos, no importa si somos
creyentes o no, esa es una realidad independiente a creas en ella o no.

Quizá alguna vez los percibimos. Pero es un hecho que los ángeles existen y
están acá, para ayudarnos.

Hace casi treinta años que estoy dedicada a hacer terapias y en algún
momento en el primer año de mi práctica comencé a ver a los ángeles que me
acompañan. De pronto percibí tres o cuatro pares de manos luminosas que
trabajaban junto a mis manos, otras veces pude compartir esa visión con la
persona que estaba en terapia y sin embargo nunca profundicé sobre los
ángeles.

Unas semanas atrás una muy querida amiga me regaló un libro sobre ángeles y
desde entonces no he podido dejar de leer sobre ellos.

Todos hemos escuchado hablar del Ángel de la Guarda y es un concepto que
aceptamos sin mucho convencimiento. Te contaré que el físico Jean Pierre
Garnier, dice que aquello que él llama El Doble, no es otra cosa que nuestro
Ángel de la Guarda!!

Convivimos con millones de formas de vida, no todas son visibles ante nuestros
ojos, pero eso no quiere decir que no existan.

Aceptar este hecho, nos da oportunidad de sentirnos amados, cuidados y
protegidos. Tenemos ángeles que están en todo momento susurrando en
nuestro oído para indicarnos el camino a seguir. Pero recuerda que también
tenemos un libre albedrío y muchas veces no nos dejamos guiar por nuestra
inspiración pero sí por nuestro ego.

El hecho de tener ángeles inspiradores, no significa que viviremos una vida de
fantasía, No.

Los ángeles nos inspiran pero no intervienen, quizá sean un apoyo en
momentos de crisis.
Los seres humanos buscamos siempre las soluciones fáciles, la varita mágica
que nos libere de todos nuestros sufrimientos.
Y la verdad es que sí podemos librarnos del sufrimiento, pero no de forma
mágica.

El sufrimiento deja de tener fuerza cuando llegamos a la aceptación y la
entrega , entonces lo que experimentaremos es paz.

El libro que me regaló mi amiga se llama “Ángeles en mi Cabello” de Lorna
Byrne. Ella es una mujer que toda su vida ha podido ver y comunicarse con los
ángeles, sin embargo tuvo que pasar pruebas muy duras durante gran parte de
su vida, y siempre lo hizo sin resistirse.

Hoy he querido compartir contigo esta maravillosa compañía que está con
nosotros en todo momento.

Habla con tu ángel de la guarda, él quiere servirte y muchas veces sólo espera
que tú le digas lo que necesitas.

Hay ángeles para todo, ángeles del amor, ángeles de la oración, ángeles de la
esperanza que siempre llevan una luz en sus manos, ángeles que acompañan
a quienes desencarnan y les enseñan el camino a la luz y según Lorna Byrne,
hay lo que ella llama “ángeles desempleados” que están listos para ayudar en
cualquier cosa.

Una enseñanza que atesoro y me ayuda a comprender algunos misterios de la
vida, es cuando mi Maestro me explicó que Dios es absoluto, que lo contiene
todo que nada hay fuera de Dios, y todo lo que sucede, sucede en Dios.
Bajo esta creencia él decía, si tú estás enfermo vas al médico, si tienes un
problema legal vas al abogado, si te roban vas a la policía.

Siendo que Dios lo contiene todo, todo es un aspecto diferente de Dios,
entonces si estás enfermo acude a los ángeles de la salud o a la figura del
santo que crees que se puede encargar de tu salud, si tienes problema de
pareja igual, o legal, o económico… es decir acude por ayuda ante aquel
aspecto de Dios que se encarga de lo que tú necesitas.

¿Ahora comprendes?, siempre es a Dios a quien acudimos, sólo que lo
hacemos a un aspecto de Él.

Santos, Deidades, Ángeles, Maestros ascendidos, Vírgenes, etc. son aspectos
del único, omnipresente, omnisciente y todopoderoso Dios.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te entrego todas mis necesidades y mis pruebas, para que Tú ilumines mi camino para darles solución.

Enséñame a estar abierto a la inspiración Divina, a diluir mi ego y acrecentar mi fe.

Y Así se ha hecho


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria



Aloha Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


ESO QUE ES DIOS

Es muy osado de mi parte querer escribir este artículo sobre Dios.
¿Cómo puede una mente finita explicar lo infinito que es Dios?

No se puede.

Pero si puedo compartir contigo un poquito de lo que encontré en mi búsqueda
hasta este momento.

Para comenzar te diré que nada está fuera de Dios. Él, es absoluto, algo
absoluto que lo abarca todo y lo contiene todo, por lo tanto no puede haber nada que no sea Suyo.

Voltaire dijo:
“Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, y el hombre le devolvió el
cumplido”.

¿Qué quiere decir esto?

Que le atribuimos a Dios características humanas. Dios es existencia pura sin
atributos.

Cuando decimos Dios es amor, pensamos en el amor humano, con apegos,
preferencias y aversiones.

El amor que es Dios, es verdad y existencia. La verdad es aquello que no tiene
variación.

La verdad es el continente y el amor universal es el contenido.

Por lo tanto Dios no castiga, Dios no se alegra, Dios no se enfurece, Dios
simplemente: ES.

En el libro “El Kibalion” interpretan que si todo está dentro de Dios y nosotros
somos parte de Dios entonces somos el pensamiento de Dios.

“Todo es mental” dice el principio.

El ser humano sólo recibe atisbos de la realidad de Dios, mientras estemos
viviendo en la dualidad, en donde existen el bien y el mal, la oscuridad y la luz,
la vida y la muerte. Nunca podremos comprender lo que es lo absoluto, la
eternidad.

En la unidad, el libre albedrío desaparece, porque se requiere de donde
escoger para ejercerlo y cuando todo lo que tengo, es existencia, sin atributos
¿de dónde escojo?

Se dice que la luz es la sombra de Dios, entonces imposible imaginar la luz
verdadera con mi cerebro limitado.

En cuanto a la vida y la muerte, también desaparecen. Lo eterno es lo que no
termina: el no tiempo.

Durante los talleres cuando fácilmente contactamos con nuestro
supraconsciente (Aumakua, para los hawaianos) El Padre, la chispa divina en
nosotros, nos damos cuenta que siempre ha estado allí.

Tal vez hasta ese momento no sabíamos lo fácil que era contactarlo y que es
aquello que realmente somos nosotros, que no tiene límites , está en un
estado de serenidad constante y absoluto.

Esa sola experiencia es un atisbo de la Divinidad latente en cada uno de
nosotros. Y un camino hacia la paz permanente.

Para concluir, este artículo osado, totalmente rudimentario e incompleto me
gustaría compartir contigo alguna experiencia más.

Es algo muy interesante que aprendí del Maestro Subba Rao en la India ,
sobre numerología explicando lo existente.

Si pudiéramos explicar en números parte de la naturaleza, Dios o lo absoluto
sería el número 9, es el único número que multiplicado por cualquier cifra, al
sumar todos los números componentes del resultado siempre será 9, no tiene
variación.

Cuando este absoluto decide crear, adquiere un atributo y baja al número 8,
Dios Creador es el 8.

Cuando Dios se manifiesta en un Ser superior, un Avatar, un Profeta, este
representa el número 7.

El ser humano es el número 6, con la posibilidad de ascender y fundirse en el 9.

La naturaleza es el 5.

Subba Rao, fue embajador científico en la ONU por cuarenta años, cuando se
retiro, decidió regresar a la India a vivir austeramente en el ashram de mi
maestro.

Tuve el privilegio de escuchar sus charlas, se sentaba debajo de un gran
árbol de baniano (higuera de Bengala), y quienes lo escuchábamos lo hacíamos sentados en el suelo a su alrededor.

Él nos regalaba su sabiduría, con humildad mezclada con un gran sentido del
humor y la delicadeza y el refinamiento de un embajador.

En alguna oportunidad fui a su pequeña casita dentro del ashram, él y su
esposa me recibieron con la tradicional reverencia hindú, que indica “atender al
huésped como a Dios”.

El humor y delicadeza de Subba Rao, contrastaban con la austeridad y
firmeza de Ratan Lal, otro maestro del ashram.

Ratan Lal, enseñaba a quienes temerosamente nos acercábamos a él, a
sabiendas que seríamos duramente recriminados cuando demostrábamos
alguna curiosidad que no fuera estrictamente espiritual. Él siempre decía:

“Todo lo que no te sirve para tu desarrollo espiritual: es ego”.

Se refería a que nuestra indagación debiera ser sólo referente a la búsqueda
de la divinidad yacente en cada uno de nosotros.

Alguna vez dijo: “Si estoy en mi oficina, debo estar informado sobre mi trabajo,
el querer saber otras cosas como, si alguien se divorció o viajó, etc., es ego,
no sirve y entorpece el camino”.

También decía. “ Tan sólo en el silencio absoluto, encontrarán a Dios y serán
iluminados”.

Hoy yo interpreto esto como llegar al cero.

El silencio absoluto se da en los momentos en que nuestra limpieza de
memorias permite que la inspiración nos llegue fluidamente.

Estar en cero es estar en vacío.

El vacío es la ausencia de todo, y todo se puede manifestar en ese vacío.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como uno solo te
entrego todas mis memorias negativas para que Tú las transmutes en luz.

Llévame de la mano al cero para ser una pizarra en blanco en donde Tú
describas el camino de mi vida.

¡Y así se ha hecho!




Lo siento, por favor perdóname




Te Amo,
Gracias




Ana María

UN INSTRUMENTO

(…)Radha*, quien escuchaba todo esto, dijo que si uno quería ser realmente

una flauta y estar contínuamente con el Ser Supremo, tenía que

comprender que la flauta es hueca, de modo que, al igual que ella, uno

debía eliminar de sí todos los deseos y hacer que su corazón fuera hueco

como una flauta, ya que así el Absoluto Universal vendría a residir en ese

corazón…     SSS

 

*Radha era una pastora, que vivió hace cinco mil años y aún hoy,

es recordada por su entrega incondicional a Dios.

 

Como imagen mental, esto de convertirnos en flautas de Dios es algo muy

bello.

 

La cuestión es cómo acercarnos a ese estado, quizá como concepto lo

aceptamos pero, ¿y en la práctica?

 

No se trata de ser seres sin voluntad, se trata de dar lo mejor de nosotros

mismos para ser instrumentos valiosos y afinados con la melodía del universo.

 

Recuerdo que cuando comencé a estudiar las terapias florales en algún libro

encontré esta analogía: “Si fueramos música, la enfermedad sería una o varias

notas desafinadas”.  

¡Que simple!, entonces para estar saludables afinemos el instrumento e

interpretemos adecuadamente la melodía.

 

Pero con qué afinamos nuestro “instrumento”, lo afinamos con nuestro propio

ser y ese afinamiento se llama RECTITUD.

 

Recuerda que Ho´oponopono significa hacer correctamente lo que es correcto.

La rectitud es coherencia para que mi pensamiento, mi palabra y mi accionar estén

orientados en la misma dirección.

 

Entonces. ¿en dónde entra eso de ser instrumentos de Dios?

 

Te recuerdo que tú y yo somos parte de Dios y que cuando somos coherentes,

estamos siendo el instrumento perfecto, la flauta hueca por donde el universo

interpreta su melodía.

 

Todo en el universo tiene su acción correcta. Si vemos la naturaleza a nuestro

alrededor podremos ver esa rectitud sucediendo sin ningún esfuerzo.

 

Alguna vez has observado el fluir de un riachuelo, el agua corre burbujeante y

algunas veces rodea y otras cubre las piedrecillas sin resistencia alguna.

 

Que maravilloso sería fluir así con la vida, dejar las piedras del ego y que el

orgullo, la soberbia, el miedo y los celos no detengan nuestro fluir.

 

No hay nada equivocado en el universo, todo tiene una razón de ser y cuando

dejamos de fluir con esa corriente lo único que hacemos es desviarla, por un

trecho que puede ser largo o corto pero finalmente encontraremos el cauce.

Tú y yo nos hemos re-encontrado en esta vida para apoyarnos en esta

búsqueda de la rectitud. Cuando escribo cada uno de estos artículos, lo hago

para mí, para recordarme cómo pueden ser las cosas. Y al compartirlo contigo,

me haces un servicio enorme, me ayudas a ser coherente, porque no podría

compartir contigo ¡lo que no tengo!

 

Me caigo y me levanto, mi ánimo a veces se decae, a veces quisiera ser

hacedora, solucionar todo desde mis memorias y desde mi ego, y es cuando

comienzo a entrar en angustia, pero luego… ¡RECUERDO!…

 

Hay una manera de vivir en donde la entrega es lo fundamental, en que

puedo entregar mis angustias y falta de fe a un poder superior que se hará

cargo, y escribo, me relajo, lo comparto contigo y el milagro sucede.

 

¡Estoy en paz nuevamente!  

 

Por eso hoy te agradezco, gracias a ti y al Ho´oponopono, vuelvo una y otra

vez a hacer correctamente lo que es correcto.

 

Y eso es volverme un instrumento en las manos Divinas, y dejar fluir la

melodía que Él quiera tocar.

 

Estamos juntos en este camino y cada día es una nueva oportunidad para ti y

para mí, hagamos uso de ella, afinemos nuestras notas.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas mis memorias de soberbia, miedo y terquedad para que Tú,

las transmutes en luz.

 

Enséñame a ser un instrumento en Tus manos para que interpretes tu

divina melodía a través mio.

 

 

Y Asi se ha hecho

 


Lo siento, por favor perdóname
 


 

Te amo,  Gracias

 

 
Ana Maria
 

 

UNA PRUEBA

 Yo llegué a este plano de existencia en 1953, pero mi verdadero nacimiento

sucedió el Martes 12 de Mayo de 1992.

 Tenía ya seis años de haber iniciado mi preparación como terapeuta y tres

años ejerciendo, pero mi vida estaba llena de resentimiento.

 Me había quedado en la etapa en la que creía, que todos tenían la culpa de mi

dolor.

 Las pruebas que viví fueron muy duras, quizás en una escala del uno al diez

fueron la número nueve.

Entonces me sentía con todo el derecho de juzgar y acompañaba a las

personas que venían a mí, en busca de orientación, con los mismos

argumentos: “que injustos han sido contigo”, “tienes todo el derecho de

reclamar”, “no tuviste la atención que merecías”, etc, etc.

 

De pronto un día me enteré, que había llegado a Lima, una señora que

enseñaba las terapias florales del Dr. Bach y fui a verla.

 

En su oficina tenía una pequeña ánfora de cristal llena de algo parecido a la

ceniza y yo no podía prestar atención mientras ella hablaba, porque este

pequeño objeto me tenía totalmente intrigada. Entonces hice la pregunta: ¿Qué

es eso que tienes allí?, ella contestó es “vibutthy”, ¿qué, qué es eso?… es la

ceniza que sale de las manos de Sai Baba… ¿Y quién es Sai Baba?… si te

interesa te puedo prestar un libro que habla sobre él, me dijo…

 

Llegué a mi casa y comencé a leer el libro y no podía parar de llorar. Todos mis

argumentos de rencor se iban desintegrando frente a un mensaje totalmente

liberador!!

 

En ese entonces estaba apartada de la religión católica, no quería un Dios que

permitía tantos sufrimientos.

Pero Sai Baba, hablaba de amor, de unidad, de creer y entregar, también

causa y efecto: Karma, pero no como algo de lo que no se puede escapar, sino

más bien algo que podemos purificar entregándonos a Dios.

 

Lo más importante, para él, es que Dios estaba en mí y en todos y me decía si

perteneces a una religión, esa es la verdadera, porque sea cual fuese el nombre que

le des a Dios, es siempre el mismo, y si eres católica, sé la mejor católica y si

eres judía sé la mejor judía… y si no tienes religión sólo ama y estarás en el

camino correcto!!

 

A partir de ese día traté de hacer todo lo que él indicaba, mi sed de

aprendizaje era insaciable, y comenzaron a llegar a mí todas las

enseñanzas, fueron catorce años de lectura ininterrumpida, llegaron a mí

uno a uno los pasos a seguir y en el interín comencé a viajar a la India, a la

casa del Maestro a nutrir mi espíritu , y seguí Sus enseñanzas, y me esforcé al

máximo, pero no conseguía algo que era fundamental: La entrega.

 

Yo decía haber entregado pero en realidad siempre me mantenía en control

¡Tratando de controlar a Dios! ¡Que ilusa!!

La última vez que estuve en la India fue el 2009, fue mi viaje número once, y

no había avanzado mucho en mi entrega.

 

Para ese entonces, ya sabía del Ho´oponopono desde el año 2007 pero no lo

había entendido verdaderamente, y no es sino hasta el 2011, en que leí el libro

“Cero límites” de Joe Vitale, cuando entendí que esa era la herramienta de

la entrega. Simple, bastante simple! pero muy efectiva!!

 

Y decidí hacer la prueba, entregarlo todo con un simple “Te amo, Gracias”, no

juzgar, no criticar sólo entregar.

 

Todo lo que había aprendido en los años anteriores tomaba fuerza, se

materializaba, cada vez tenía más y más paz, cada día mi entrega era más

profunda y de pronto me encontré agradeciendo por todo, sin resistencia,

aceptando, una y otra vez y con la convicción de “que se haga Tú voluntad y no

la mía”.

 

Todo se hizo más fácil, deje de ser hacedora para convertirme en instrumento.

Dios a través mio en todo, hasta en los detalles más mundanos, o

insignificantes.

“ Dios mio eres Tú a través mio”.

Nunca más volví a sentirme víctima, ni abandonada, ni alejada… no te puedo

negar que he tenido y tengo momentos difíciles, pero cuando se vive en paz y

sin resistencia, ya no lastiman.

 

¿Quieres sentirte asi?, intenta hacer esa prueba, deja de controlar y entrega, y

verás que a cada entrega siempre hay una respuesta, siempre somos

escuchados, Dios no está sólo en el cielo, está tan cerca como tu propio

aliento, está en ti y en el hombre que se sentó a tu costado en el metro, está

en ti y en cada uno de tus empleados, está en ti y en la vendedora del

mercado, en ti y aquella persona a la que quieres, y en la que no quieres tambien, está en ti y en tu pareja, en tus hijos y en todo.

 

Y todo lo que vemos en cada uno de ellos no es otra cosa que el reflejo de

nuestro propio ser, empañado muchas veces por las memorias que aún no

hemos limpiado.

 

Agradezco aquel bendito día en que una pequeña ánfora llamó mi atención, fue

el inicio a esta vida de entrega y lucidez.

 He seguido recibiendo información y enseñanzas que se fortalecen unas a

otras.

 Las formas de llegar son muchas, el camino es sólo uno: La entrega y el

constante “que se haga Tú voluntad y no la mia”.

 

¿Te animas a hacer la prueba?

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego cada pensamiento, palabra y acto de mi vida para que Tú, lo

transmutes en luz.

 Enséñame a entregártelo todo y transfórmame de “hacedora” en

“instrumento”.

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

  
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 

DESTIERRO

(…) Con el sudor de tu frente comerás tu pan hasta que vuelvas a la tierra,
pues de ella fuiste sacado. Sepas que eres polvo y al polvo volverás…
…Y así fue como Dios lo expulsó del jardín del Edén para que trabajara la
tierra de la que había sido formado. Génesis 3

Todos hemos escuchado este pasaje de la Biblia una y otra vez y estamos
convencidos que, entre Dios y nosotros hubo una separación.
Esta creencia es la base de esta sensación que experimentamos de estar solos
y de tener que clamar por la ayuda de un Dios lejano que vive en “los cielos”.

Lo cierto es que esa separación nunca sucedió, tú y yo somos parte de Dios ,
Él vive en nosotros, y a través de nosotros, y el propósito de esta experiencia
terrenal es descubrir esa divinidad en nosotros.

A mi Maestro Sai Baba, muchas veces le preguntaron: ¿Tú eres Dios? Y el
respondía: “Sí, Yo Soy Dios, y tú también lo eres, pero la diferencia entre tú y
yo, es que Yo lo sé y tú todavia no lo sabes”.

Esa es la base de todas nuestras dudas, creer que somos seres desterrados y
desvalídos, cuando en realidad somos divinos.

El camino de este descubrimiento es largo y fascinante y tú y yo estamos
recorriéndolo.

Otra frase de Sai Baba era: “La distancia entre tú y Dios, es la misma que la
distancia entre tú y tu propio Ser”.

Pasar de la creencia intelectual, a la aceptación y práctica de esta realidad nos
tomará un tiempo, pero mientras tanto disfrutaremos con cada acercamiento a
ella.

Mientras más nos acercamos a la esencia de nosotros mismos, más nos
acercamos a Dios.
Acercarnos a nosotros es el fruto de la autoindagación: ¡Qué estoy pensando
realmente?, ¿Es esto lo que quiero decir?, ¿para qué hago esto o
aquello?, ¿Qué es en realidad lo que me molesta de esta situación o de esta
persona?… Autoindagación!!!

Otra parte del texto del Génesis dice que Dios castiga a Adán diciéndole que
tendría que trabajar,”Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, esa creencia ha
conseguido hacer ver al trabajo como un castigo divino cuando es todo lo contrario, el
trabajo es una bendición, sea cual sea el trabajo que hagamos.

Cuando hacemos los talleres de ‘Sincronización con la Abundancia’, trabajamos
ampliamente en la limpieza y transmutación de estas memorias, el pensar
que el trabajo es un yugo, genera carencia, la carencia está en mi mente y en
que como no doy mi mejor esfuerzo, eso me aleja de la vibración de la
abundancia que es mi naturaleza original.

No midamos la abundancia con los bienes materiales y las comodidades, la
abundancia es mucho más y si tienes paz, tienes abundancia, no importa que
estés transitando por momentos difíciles.

Esos momentos pasan como todo en la vida, pero la paz interna es la
comunicación con nuestro propio Ser y ese Ser está siempre en serenidad, y
siempre con nosotros y en nosotros.

Si nos sentimos desterrados es una decisión propia, ya que nos mantenemos
cercanos al dolor y la desesperación y alejados de nuestra verdadera
naturaleza, sólo para confirmar esto, puedes ver qué significado tiene la palabra
destierro.

El destierro según el diccionario: Castigo que consiste en expulsar o hacer
salir a una persona de un país o de un lugar.
Lugar muy distante.

¿Acaso no estamos distantes cuando nos encerramos en la
conmiseración y la victimización?

Yo sé que muchas veces no sabemos por dónde comenzar, y yo te puedo dar
algunas claves.
-Agradece, la palabra “Gracias” tiene poderes sanadores.
-Haz una pequeña lista personal de las cosas que deseas agradecer.
-No hables lo malo, no repitas una y otra vez tu historia de sufrimiento.
-Da un poco de lo que tienes, ¿no tienes nada?, te equivocas, tienes tiempo,
una sonrisa, una palabra amable, etc.
-Ora, no a un Dios lejano, conversa con el Dios que vive en ti.

Si practicas tan sólo uno de estos puntos, te acercarás cada vez más al hogar,
a lo que hogar significa: compañía, calidez, acogida y lugar seguro.

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te
entrego todas mis memorias de separación, soledad y carencia para que
Tú, las transmutes en luz.

Enséñame a reconocerte en mí, tanto como en todo y en todos.


Lo siento, por favor perdóname
 


Te amo, Gracias



Ana Maria



Aloha Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


NACIMIENTO

…“Cuando nació Jesús, tres reyes árabes fueron a verlo, estaban llenos

de gran regocijo al ver al recién nacido.

Ya para regresarse, el primer rey dijo a María:

– Madre, has dado a luz a un niño que ama a Dios.

El segundo rey dijo:

– Madre, has dado a luz a un niño que será amado por Dios.

El tercer rey dijo:

– Madre María tu hijo no es diferente de Dios, ambos son una misma

cosa…”          Sathya Sai Baba

 El nacimiento es el inicio de una vida, tú y yo iniciamos nuestra vida cada día,

cada mañana al despertar nacemos al resto de nuestra vida.

Lo ideal es que cada despertar también sea un madurar y poco a poco dejar

las características infantiles del egoísmo, la dependencia, la rabia, el miedo y la

queja.

 

Para nacer cada día a la gratitud y la alegría, será necesario la aceptación.

 

La aceptación es ese estado de “no resistencia” en donde nos movemos dentro

de la dirección como van sucediendo los acontecimientos, pero con la

confianza de estar siendo dirigidos a donde debemos llegar.

No es un estado de abandono, todo lo contrario, es sacarle provecho a todo

para ir avanzando en nuestra conquista de la paz.

 

Siempre te he comentado que el Ho´oponopono es una forma de vida, basada

en la aceptación total.

Cuando decidimos aceptar que todo lo que está en nuestra realidad no es otra

cosa que reacción, reflejo y resonancia de nuestras propias memorias,

tomamos la responsabilidad y dejamos la victimización y la dependencia.

 

Tomar la responsabilidad es aceptar y también es liberarse, todo depende de

cómo utilicemos nuestras memorias, entonces nuestro destino está en nuestras

manos. ¡Nacemos a la libertad!!

 

Hemos estado acostumbrados a dejar la responsabilidad en otras personas sin

darnos cuenta que todo está creado por nosotros mismos.

 

Tratamos de disculpar nuestras conductas equivocadas pensando o diciendo

que ¡fuimos obligados a comportarnos así!, frases como “lloro porque me tratas

mal”, “tú me dejaste solo por eso hice tal o cual cosa”, “mi depresión es porque

no me amas”, y la más irresponsable de todas…”¿Y qué tiene de malo?”, esa

pregunta es en sí misma una respuesta, si tienes que formularla es porque no

estás seguro de que sea algo bueno.

“Y qué tiene de malo tomarme unos tragos”, “y qué tiene de malo salir con mis

amigas”, y qué tiene de malo etc. etc., nada es malo si está de acuerdo con tu

consciencia, y te repito: si tienes que formular la pregunta, es que ya sabes la

respuesta…

 

En ese estado de responsabilidad, la auto indagación se hace constante y

mientras más nos conozcamos a nosotros mismos mayor será nuestra

comunicación con nuestro YO verdadero.

¿No es un maravilla?, todo comienza y termina en mí…

 

“Soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma”

Nelson Mandela

 

Cuando finalmente logramos la comunicación armónica con nosotros mismos,

nuestra comunicación con lo Divino se hace fácil, lo divino está y vive en ti y en

mí, esperando ser descubierto.

 

Al estar en armonía con nosotros mismos, los conflictos y las quejas

desaparecen, porque todo conflicto tiene su nacimiento en nuestro interior.

 

Por más que pienses que las cosas te suceden, no es así las cosas suceden

en tu interior.

Imagínate que vas por la calle y una persona desconocida te dice algo

negativo, seguramente lo miras y lo dejas pasar sin mayor conflicto.

Pero si quien te dice algo negativo es tu enamorado, ¿qué sucede?, ¡te sientes

criticada y ofendida!

Es cómo lo trabajaste internamente como fue asimilado, todo sucede en tu

interior y se combina con tus propias memorias.

 

Te das cuenta que tú decidiste asimilar de tal o cual forma, y para que algo te

ofenda, antes tienes que haberlo interpretado a través de tus memorias que

son tu marco de referencia.

 

Si estoy en armonía, no importa lo que digan de mí, yo sé quién soy y cómo

estoy, las palabras no me afectan, a no ser que yo voluntariamente decida que

me afecten.

 

Responsabilidad es libertad, yo elijo cómo sentirme, y si voy por el camino del

amor o del miedo.

 

Finalmente cuando la comunicación conmigo sea total también lo será con Dios

y entonces pensaré, sentiré y creeré que nunca estuve sola que siempre fui

una parte del todo, una parte de Dios, con los mismos poderes y capacidades

para hacer de mi vida un verdadero paraíso de paz.

Que esta navidad sea el nacimiento de nuestra propia comprensión de la

Divinidad en nosotros y que tengamos paz, más allá de todo

entendimiento.

 

Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como sólo Uno. Te

entrego todas las memorias de conductas egoistas e infantiles para que

Tú las transmutes en luz.

 Enséñame a amarme y amar el Dios en mí, y llegar finalmente a entender

que Dios y yo somos uno.

 


¡Y así se ha hecho!
 

 
Lo siento, por favor perdóname
 


 Te amo,  Gracias

  
Ana Maria
 

 Aloha  Ke Akua




“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


 

Cuando se deja en control…

«No hay necesidad de salir de la habitación. Basta con sentarse

a la mesa y escuchar. Ni siquiera es necesario escuchar, sólo

esperar. Ni siquiera hay que esperar, sólo aprender a estar en

silencio, quieto y solitario. El mundo se te ofrecerá libremente

para ser descubierto. Él no tiene otra alternativa; caerá en

éxtasis a tus pies.»                                     Franz Kafka

 

Estar en silencio interno y externo es dejar el contol, es no tratar de

influenciar en nada, es simplemente aceptar.

 

Durante gran parte de mi vida traté de controlar mi destino; para ese

fin todo podía servirme, la astrología, la cartomancia, los adivinos,

los rituales para adquirir poderes y nada de eso me dio paz.

 

Yo quería saber, quería estar advertida para poder actuar.

 

Lo que yo no sabía es que el control es miedo, es lo contrario al

amor y la confianza.

 

Cuando el niño duerme en los brazos de su madre no teme, está

entregado y feliz.

Así también podemos relajarnos en los brazos de Dios cuando el

miedo se haya ido.

 

“Cuando el miedo se va, el amor simplemente sucede”

                                                                               Frase Huna

 

Dejar el control es confiar, es permitirnos ir de pasajeros y ya no de

conductor, así podremos admirar el paisaje con tranquilidad.

 

Muchas veces el paisaje es árido, otras peligroso y escarpado pero,

otras muchas veces se nos muestra en todo su esplendor. Igual el

camino será seguro siempre que nos dejemos conducir sin

resistirnos.

 

Muchas veces en los talleres repito, “Entender el Ho´oponopono es

dejar el control, en Ho´oponopono no se pide sino que se entrega”.

 

¿Te das cuenta que, cuando pedimos algo específico estamos

tratando de dirigir la voluntad de aquel a quien le pedimos para que

haga lo que nosotros queremos?

 

En cambio cuando entregamos, dejamos que sea la voluntad del otro

la que decida.

 

A Dios le entrego mis necesidades y Él sabrá cómo y cuándo

abastecerlas, pero lo cierto es que siempre hará lo que es mejor

para mi.

 

Mi intelecto está lleno de limitaciones, sólo puedo pedir lo que

conozco y mi conocimiento intelectual es efímero, en cambio la

Mente Universal es ilimitada y lo que para mí sería la única

solución a un problema, el universo tiene millones de soluciones

para el mismo problema.

 

He aprendido a dejarme llevar, he vuelto a ser la niña en brazos de

su madre. Es una cálida sensación que quisiera compartir contigo.

 

La idea de estar cobijados en brazos de la madre universal nos da

tranquilidad.

 

En mi caso ha habido muchas veces que me he molestado y

aparentemente apartado de esa madre, pero cada vez que he

hecho eso me he sentido tan desolada que he regresado

rápidamente a cobijarme en Sus brazos.

 

No me interesa ser hacedora, prefiero ser instrumento, aunque a

veces me toque ser yunque y no martillo!!

 

Con la aceptación comienza el proceso, ya que sólo puedo entregar

aquello que he aceptado como una creación atraida a mi realidad

por la repetición de mis propias memorias.

 

Cuando finalmente he aceptado esto, recién podré entregar todo

aquello que he creado en mi realidad y que me trae dolor y

sufrimiento, para que la Divinidad lo transmute en luz.

 

Me hace mucho bien recordar que todo lo que está en mi realidad

no es más que reacción, reflejo y resonancia de mis propias

memorias.

 

He aprendido con el Ho´oponpono que con un simple “Te amo,

Gracias” hago la entrega y toda entrega es siempre recibida y

depende de la voluntad divina su transmutación.

 

Dejo el control, mi vida está conducida por una sola voluntad.

La voluntad de Dios.

 

En Sánscrito a la voluntad de Dios se le dice “Sankalpa”, y créeme, no

hay poder humano, que pueda detener ese Sankalpa cuando ha

sido emitido.

 

Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo

Uno. Te entrego todas mis memorias de temor y control para

que Tú, las transmutes en Luz.

 

Enséñame a tener fe y confianza y dejarme llevar, guiar por Tu

Luz.

 

¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor perdóname

 Te amo, Gracias

 Ana Maria

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”
 


Elige a tu Dios

“Dios hizo al hombre a Su imagen y semejanza, y el hombre le devolvió el cumplido”

 Esta frase nos dice algo que es muy cierto, cada uno de nosotros creamos un Dios basado en nuestro propio marco de referencia, Dios es existencia pura, el amor y la verdad en su mas alta expresión, por lo tanto no tiene variación, es una energía infinita y constante, imposible de ser entendido por nuestra mente limitada, Él no tiene atributos como gustos o disgustos, rabia o o preferencias, Él simplemente ES.

 Nosotros lo que hacemos, es crear una imagen, o un concepto. A veces, puede ser que encontramos un Maestro que nos ayuda a conectar con ÉL.

 Algo que experimente personalmente, fue, en mi relación con mi Maestro, cuando por primera vez llegue a la India y pude ver al Maestro amado, no pude siquiera, levantar la vista, me sentía totalmente descubierta y avergonzada, tal era el concepto que tenia de mi misma.

Eso fue cambiando en la medida que fui siendo honesta y busqué   la coherencia en mi vida.

 Él, siempre dijo: Pídeme todo lo que quieras, para que después me pidas lo que te he venido a dar”

 Basándome en eso, me dedique a pedir cosas, era como una niña escribiendo cartas a Papa Noel, pedí, pedí y pedí.

 Cuando llegué ante Él, ya no pude pedir más y fue allí donde comencé mi aprendizaje de la entrega, más adelante regresé una y otra vez y en cada viaje mi cabeza se levantaba un poco más, primero mire sus pies y entregué, luego mire su cuerpo y entregué, para finalmente sostener Su mirada en la mía y ¡recibí¡.

 ¿Qué recibí?, recibí paz, y comprendí que teniendo paz lo tenemos todo.

 Pero luego,   regresaba a mi casa, a la vida cotidiana y la mística de la entrega se debilitaba, volvía a sentirme separada. Me esforzaba, es cierto, pero no podía dejar el control.

 Solo cuando el Ho´oponopono llega a mi vida, entiendo que es la herramienta perfecta, es simple pero poderosa y ¡funciona¡.

 Entonces comencé la verdadera entrega, y la paz se hizo estable.

 Pero: ¿ a quien entregamos sin no tenemos un Maestro que nos inspire a conectarnos con Dios?

 Imposible que no tengamos un Dios, quizá tengamos un Dios de amor, y eso seria maravilloso, pero también puede que sea un Dios tradicional, con barba y dedo acusador, o un Dios inmencionable, o un Dios guerrero, un Dios castigador, puede que adoremos la inteligencia, el poder o simplemente la naturaleza, pero todos tenemos esa sensación de que existe algo más.

 Para entregar sólo necesitamos un Ser Superior, aquel a quien atribuimos el poder de hacer amanecer , atardecer, anochecer, aquel que mantiene el firmamento en orden y que originó en Universo, no importa el nombre que le demos.

 A ese poder le haremos la entrega, ahora si tienes un Maestro que te inspire, con nombre y rostro, más fácil aún, a los ángeles, a un santo de tu preferencia, a tus antepasados, etc.

 La entrega es entrega, y ese Dios único, esa existencia pura que nos contiene a todos, siempre recibe lo que entregamos, sin importar el nombre que le demos, y nos regresa un chispazo de Su luz.

 Esa luz nos da expansión, nos abre al universo, dejamos de vivir en nuestro pequeño y conflictivo mundo, para levantar la cabeza la cielo y ver que el universo entero es parte de cada uno de nosotros.

 Podemos comprender que nunca fuimos “expulsados del paraíso”, el paraíso vive en nosotros y se llama PAZ.

 Tu y yo estamos en el camino de esa paz, estable, duradera y que es lo natural en todo.

 Has notado, como lo he hecho yo, que cuando observas un hermoso paisaje te inspira paz, cuando vez a un bebe, a un cachorro, la luna en el firmamento, el mar en su eterno ir y venir…

 Lo natural, no es aquello que me angustia, y la angustia no viene de Dios, viene de mis memorias equivocadas.

 Lo natural es sentirme completa, en un agradable estado de serenidad.

 Si hoy no me siento así,  es que algo no está funcionando bien en mí, lo acepto humildemente, pero también se que todo tiene una solución y siempre esa solución reside en mí.

 “Para llegar a la esencia misma de Dios, primero debemos alcanzar la esencia de nosotros mismos, pues nadie puede conocer a Dios a menos que se conozca a sí mismo.” SSB

 Que tengamos paz, más allá de todo entendimiento.

 Divino Creador, Padre, Madre, Hijo, los tres unidos como solo Uno. Te entrego todas mis dudas para que las transmutes en luz de fe.

 Ayúdame a conectarme conmigo mismo y así poder conectarme a Ti.

 ¡Y así se ha hecho!

 Lo siento, por favor  perdóname


 Te amo,
 Gracias


 

Ana María

 


Aloha  Ke Akua



“Dios está dentro”, “Dios es Amor” “Dios Es YO SOY”